La Mesa del Congreso de los Diputados, con mayoría del PSOE y Sumar, ha rechazado este martes las iniciativas del Partido Popular y Junts per Catalunya que instaban a Pedro Sánchez a disolver las Cortes y convocar elecciones generales. El órgano rector justifica su veto argumentando que la petición invade las competencias exclusivas del presidente del Gobierno, una decisión que ha provocado la indignación de la oposición, que acusa al Ejecutivo de amordazar al parlamento para ocultar su debilidad.
El objetivo tanto de la formación de Alberto Núñez Feijóo como de la de Carles Puigdemont era someter a votación en el Pleno una exigencia directa al jefe del Ejecutivo para que adelantara los comicios. Aunque el resultado de esta votación no habría tenido efectos jurídicos vinculantes, buscaba escenificar la falta de apoyos del actual Gobierno.
Sin embargo, la presidencia del Congreso ha frenado la maniobra amparándose en el artículo 112 de la Constitución Española. Desde la institución recuerdan que la potestad de disolver las cámaras y llamar a las urnas recae única y exclusivamente en la figura del presidente.
Reacciones
La inadmisión de los textos ha desatado críticas inmediatas en los pasillos de la Cámara Baja. Los grupos impulsores de la medida han coincidido en denunciar la fragilidad del Ejecutivo, aunque desde Junts aseguran que no ha existido coordinación previa con los populares para presentar esta iniciativa conjunta.
Las posturas de la oposición ante el veto parlamentario se resumen así:
-
Partido Popular: Su portavoz, Ester Muñoz, ha tachado la decisión de "arbitraria" y ha acusado a la presidenta de la Cámara, Francina Armengol, de trabajar directamente para Pedro Sánchez por el miedo a perder una votación pública. Tras tildar al Gobierno de "mentirosos, corruptos y cobardes", ha anunciado que recurrirán la decisión y explorarán acciones legales. Además, ha denunciado un doble rasero, recordando que hace un año la Mesa permitió a los independentistas tramitar un texto similar.
-
Junts per Catalunya: Fuentes de la formación independentista califican el rechazo de "inaudito" y consideran que evidencia la "extrema debilidad" de un Ejecutivo incapaz de afrontar el debate parlamentario. El diputado Josep María Cruset ha defendido que las circunstancias actuales son excepcionales y que era el momento de pasar "de las palabras a los hechos".
-
Vox: En una línea más dura, la portavoz Pepa Millán ha exigido la dimisión de un Gobierno al que ha calificado de "macrocloaca", prometiendo hacer todo lo posible para llevar las responsabilidades políticas del Ejecutivo ante los tribunales.
El PSOE acusa a la derecha de "cobardía política"
Desde las filas socialistas, la maniobra se interpreta como un atajo ilegítimo. El portavoz del PSOE, Patxi López, ha calificado el intento de la oposición como el "acto de mayor cobardía política de los últimos tiempos", retando a los grupos a presentar una moción de censura si realmente desean derribar al Gobierno, en lugar de intentar "colar" una enmienda tramposa.
Por su parte, el núcleo duro de La Moncloa respira con tranquilidad y asegura que no interpretan este movimiento de Junts como la antesala de una moción de censura inminente, asumiendo con normalidad la retirada de apoyo del partido catalán.
División entre los socios de investidura
El debate sobre el adelanto electoral también ha evidenciado las diferentes estrategias entre los habituales aliados parlamentarios del Gobierno:
-
ERC: El portavoz republicano, Gabriel Rufián, ha lanzado una advertencia a Pedro Sánchez. Aunque están dispuestos a sostener la legislatura, ha recordado que "aguantar para nada es tontería", exigiendo un propósito real a la continuidad del Ejecutivo.
-
EH Bildu: La portavoz Mertxe Aizpurua ha rechazado tajantemente el escenario electoral planteado por Junts. A su juicio, forzar unos comicios en este momento solo serviría para "favorecer a la derecha", un terreno que la coalición abertzale no está dispuesta a allanar.