La directora de la Guardia Civil niega cualquier complot contra la UCO: "No me dedico a ninguna cloaca"

Mercedes González afirma en el Senado que nunca ha participado en maniobras para torpedear las investigaciones de la unidad

La directora general de la Guardia Civil, María Mercedes González, compareció este martes en el Senado.
La directora general de la Guardia Civil, María Mercedes González, compareció este martes en el Senado.

La directora de la Guardia Civil, Mercedes González, ha asegurado este martes ante la comisión de Interior del Senado que nunca ha participado en maniobras para torpedear las investigaciones de la Unidad Central Operativa (UCO). En una comparecencia impulsada por el PP, la responsable del Instituto Armado ha desmentido haber presionado a sus agentes para proteger al Gobierno y ha reducido sus contactos con la exmilitante socialista investigada Leire Díez a dos breves cafés fuera de su despacho.

La defensa ante las acusaciones

Con semblante sonriente, Mercedes González ha llegado a la Cámara Alta decidida a zanjar las sospechas sobre su labor al frente de la institución. "Jamás he participado en ninguna trama ni conspiración contra la unidad de delincuencia de la UCO", ha sentenciado nada más tomar la palabra.

Gran parte de su intervención se ha centrado en aclarar su relación con Leire Díez, a quien el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz investiga por intentar presuntamente boicotear operaciones policiales y judiciales contra el Partido Socialista (PSOE) y el Ejecutivo. Para desvincularse de cualquier campaña de desprestigio, la directora ha detallado cómo fueron sus interacciones con ella.

Ha negado rotundamente haberla recibido en la Dirección General de la Guardia Civil. Según su versión, solo compartieron el tiempo de un café en establecimientos cercanos. Se produjo tras el nombramiento de González en septiembre de 2024, a iniciativa de la propia Díez. El segundo encuentro tuvo lugar en 2025. La directora asegura que cortó todo contacto de manera definitiva cuando Díez le pidió que restituyera en su puesto al comandante Rubén Villalba, apartado por su supuesta implicación en el 'caso Koldo'.

El testimonio de la máxima responsable de la Guardia Civil choca con los últimos hallazgos de sus propios subordinados. Un informe de la UCO establece un escenario distinto sobre la profundidad de esta relación. Los investigadores sostienen que ambas mujeres ya mantenían relación antes de que González asumiera la dirección del cuerpo. La investigación policial constata al menos tres citas (el 30 de septiembre y el 20 de diciembre de 2024, y el 2 de abril de 2025), frente a las dos que reconoce la directora. El documento apunta a que la exmilitante socialista llegó a trasladar a González datos obtenidos a través de su supuesta red de influencias delictivas.

Exigencias de dimisión 

En el terreno parlamentario, la comparecencia ha derivado en un duro cruce de acusaciones. Desde el PP, el senador Luis Javier Santamaría ha acusado a la directora de enrocarse en el embuste y de intentar desacreditar los informes de la UCO para proteger al presidente Pedro Sánchez. Los populares ya han advertido que forzarán a González a declarar en la comisión de investigación del 'caso Koldo', exigiendo su dimisión inmediata.

La senadora de Vox, Paloma Gómez, se ha sumado a la petición de cese para "no prolongar más esta agonía institucional".

El PSOE, por su parte, ha cerrado filas en torno a su figura. El senador José Manuel Franco ha elogiado el "sentido de Estado" de la directora y su firmeza al negarse a recibir a la investigada en dependencias oficiales. Este respaldo se suma al blindaje público que ya le ofreció el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien recientemente defendió la plena honestidad de Mercedes González frente a las sospechas de injerencia.