La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que España se enfrente a un nuevo verano con temperaturas muy por encima de lo habitual. El pronóstico, que marca una continuación del asfixiante calor vivido en 2025, confirma una tendencia climática innegable en la que los termómetros no dejan de romper récords históricos en todo el país.

Un verano más caliente de lo normal

El verano astronómico arranca oficialmente este domingo 21 de junio a las 9:24 horas y se extenderá hasta el 23 de septiembre. Los datos que maneja la Aemet permiten concluir que nos esperan unos meses especialmente calurosos.

Las previsiones para los meses de junio, julio y agosto muestran claras probabilidades de que los termómetros superen la media histórica. Esta tendencia varía según la zona geográfica:

  • Baleares: 70% de probabilidad de experimentar un verano más cálido de lo normal.

  • Tercio norte y este peninsular: 60% de probabilidad.

  • Resto de la Península: 50% de probabilidad.

  • Canarias: 40% de probabilidad, un escenario que sigue siendo superior al riesgo de vivir un verano fresco.

Esta tendencia sofocante se agudizará aún más en el trimestre compuesto por julio, agosto y septiembre, donde gran parte de la Península y los archipiélagos superan el 70% de probabilidad de registrar un calor anómalo.

En cuanto a las precipitaciones, aunque los modelos sugieren una mayor probabilidad de lluvias por encima de la media -especialmente en el sureste y en Canarias-, los meteorólogos advierten de que esto no se traducirá en lluvias constantes. Al tratarse de una estación seca por naturaleza, este aumento de humedad se manifestará probablemente en forma de tormentas más intensas y frecuentes.

La llegada de 'El Niño'

A este escenario de altas temperaturas se suma el desarrollo del fenómeno climático El Niño, caracterizado por el calentamiento de las aguas del océano Pacífico.

Rubén del Campo, portavoz de la agencia, confirmó este miércoles que el fenómeno ya está plenamente activo y que los modelos sugieren un episodio de gran intensidad, con anomalías térmicas superiores a los dos grados. Aunque El Niño no condiciona directamente el clima del día a día en España, sí contribuye a elevar las temperaturas a nivel global y podría abrir la puerta a un otoño más lluvioso en diversas regiones del país.

Primavera extrema

El anuncio de cara al verano llega justo después del balance climatológico de esta primavera, la segunda más calurosa registrada en la España peninsular, tan solo superada por la de 2023. La temperatura media alcanzó los 14 grados, situándose 1,6 grados por encima del promedio habitual.

El calor persistente fue el protagonista de los últimos meses. Tras un marzo estable, abril rompió todos los récords históricos de calor y mayo cerró con un intenso episodio de altas temperaturas que dejó valores hasta seis grados superiores a los esperados para la época.

A pesar de este calor, la primavera resultó extremadamente seca para casi todo el territorio peninsular, acumulando apenas el 75% de las precipitaciones habituales. La gran excepción fue Canarias, que vivió la primavera más lluviosa de su historia gracias al impacto de sistemas como la borrasca Therese.

El calentamiento no da tregua

Los datos confirman que el cambio climático acelera su marcha. El informe climatológico reciente constata que el año 2025 empató con 2024 como el tercer año más cálido de la historia, lo que significa que los últimos cuatro años (2022-2025) han sido los más tórridos jamás documentados.

El verano de 2025 pasó a la historia como el más caluroso, igualado con el de 2022, arrastrando severas olas de calor y devastadores incendios. La cifra global es contundente: desde 1961, la temperatura media en España ha subido 1,75 grados. Un calentamiento que se refleja en un dato aplastante de la última década: frente a tan solo siete récords de días fríos, España ha acumulado 221 récords de días cálidos.

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