Aldeadávila de la Ribera se convirtió este martes por la noche en un auténtico pueblo de cine con la celebración de una nueva edición del festival de microcine de verano. La iniciativa, impulsada por la plataforma Vente a vivir a un Pueblo e Iberdrola, vuelve a recorrer distintos rincones de la geografía española para acercar la cultura y el séptimo arte al medio rural, al tiempo que pone en valor el atractivo de los pequeños municipios como espacios llenos de vida, oportunidades y futuro.
Tras el éxito de las ediciones celebradas en los últimos años, el festival regresó con una propuesta que combinó cine al aire libre, cortometrajes premiados y contenidos audiovisuales inspiradores en un ambiente festivo y familiar. Los asistentes disfrutaron de una selección de producciones de microcine galardonadas en los concursos organizados junto a Cultura Inquieta, que abordaron de forma creativa cuestiones relacionadas con la sostenibilidad, la innovación y los valores sociales.
Como en toda buena sesión de cine de verano, cerca de 200 personas, entre vecinos y veraneantes de la zona, asistieron a la cita gracias a la colaboración del ayuntamiento y disfrutaron de palomitas y refrescos mientras compartían una noche de cultura y convivencia bajo las estrellas.
De manera previa a la proyección, hubo una pequeña presentación dirigida por el periodista y creador de Vente a Vivir a un Pueblo, Ramón Pradera, quien puso de manifiesto que “los pueblos tienen un enorme potencial para desarrollar proyectos de vida personales y profesionales con calidad, oportunidades y futuro. Este festival es una forma de reivindicar el atractivo de nuestros municipios y celebrar todo lo que ofrecen a quienes viven en ellos o los visitan”.
La parada en esta localidad salmantina forma parte de un recorrido nacional que este verano hará escala en localidades como Ventas de Huelma (Granada), Zarra y Ayora (Valencia), Higueruela (Albacete), una localidad de Extremadura y Muras (Lugo), llevando la cultura y el cine a municipios comprometidos con el desarrollo del medio rural.
Iberdrola colabora en esta iniciativa cultural como reflejo de su histórica vinculación con el mundo rural y, de manera muy especial, con territorios como Las Arribes del Duero, donde la compañía hunde sus raíces desde hace más de un siglo ligadas al desarrollo hidroeléctrico. En el año en que celebra sus ‘125 años luz’, Iberdrola reafirma su compromiso con unas comarcas en las que sigue impulsando actividad económica, empleo y oportunidades de futuro. Esta estrecha relación convierte a Aldeadávila en un escenario especialmente simbólico para una propuesta que reivindica la calidad de vida, el dinamismo y el enorme potencial de los pueblos como lugares donde vivir, emprender y construir futuro.
Con este festival, Vente a Vivir a un Pueblo e Iberdrola reafirman su compromiso con la dinamización cultural, social y económica del medio rural, demostrando que los pequeños municipios pueden ser también grandes espacios para la cultura, el encuentro y la convivencia.

Castilla y León consolida su liderazgo verde
Castilla y León se consolida como el principal territorio renovable de Iberdrola en España, con más de 6.300 MW de potencia verde instalada. La compañía continúa reforzando su apuesta por la Comunidad con nuevos proyectos eólicos, fotovoltaicos y de almacenamiento que impulsan la actividad económica, el empleo y el desarrollo del medio rural.
Entre las iniciativas más destacadas figura la puesta en marcha del parque eólico Iglesias (Burgos, 70,5 MW), equipado con los aerogeneradores más potentes instalados por Iberdrola en España hasta la fecha. Además, la alianza con Norges Bank suma ya 1.500 MW renovables en operación, con activos relevantes como la planta fotovoltaica de Ciudad Rodrigo (316 MW) y las instalaciones de Velilla y Virgen de Areños III en Palencia.
La compañía también impulsa la innovación con proyectos pioneros como Revilla-Vallejera (Burgos), primera planta fotovoltaica híbrida de la región y que incorpora la primera gran batería de almacenamiento de Iberdrola en Castilla y León.
Todo ello se desarrolla bajo un modelo de crecimiento sostenible basado en la integración de las renovables en el territorio. A través del programa Convive, Iberdrola fomenta la compatibilidad de estas instalaciones con actividades tradicionales como la agricultura, la ganadería y la apicultura, favoreciendo además la biodiversidad. Un ejemplo es Revilla-Vallejera, donde más de 600 ovejas realizan labores de pastoreo y se desarrollan iniciativas complementarias como el cultivo de setas.
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