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Mis soldaditos

Un recuerdo muy fuerte que tengo de mi infancia fue motivado por el viaje de la esposa del Presidente de la República Argentina, doña Eva Duarte de Perón, a España.
Por supuesto en mi cabeza no están los honores que la ilustre Dama recibió –eso lo añadí muchos años después–, ni las manifestaciones que se hicieron para festejarla.

España entonces pasaba hambre y la República hermana regaló a cada español una caja de pasta. Nunca antes había yo visto aquellas estrellitas con un agujero en el centro. En mi casa éramos seis y fueron seis las cajas que nos correspondieron. Tenían unas ventanas con celofán transparente. Uniéndolas con un cordel mis hermanos me hicieron un tren con el que alegré mis juegos e ilusiones infantiles.

Pero aquel viaje de la «Perona» también me trajo algo más. Mi hermano José-Santos fue con su Centuria del Frente de Juventudes a un homenaje multitudinario que se le dio en El Escorial. ¡Y volvió a casa con una pierna rota! ¡Pero fue un accidente, no penséis mal!

Le recuerdo sentado, con la pierna escayolada y en alto, recibiendo la visita constante de sus amigos. Mi casa –la de mis padres– siempre estaba llena de muchachos. Tenían todos mis hermanos la afición por los recortables de casitas; yo les ayudaba, desde muy temprana edad, con las tijeras y el «pegamín». Lo que no me dejaban eran pegar las piezas en las monumentales obras que hacían: el Pueblo Español, la Basílica del Pilar, el Alcázar de Segovia… Esa afición quedó en mí marcada para siempre.

Pero volviendo al viaje de la «Perona» y sus consecuencias, un día un amigo trajo un recortable de un falangista uniformado. No era de aquellas colecciones, tan populares entonces, de figuras en dos dimensiones. Aquel falangista era tridimensional, imitando a figuras en madera.

No volví a verlo. Directamente, no. Pero se conservó su imagen en mi cabeza. Y con el tiempo me atreví a imitarlo haciendo una figura muy rudimentaria de un jugador de rugby, con la camiseta de mi equipo, el C. R. Geólogos.

 Los 40 soldaditos de la Guerra de la Independencia.
Los 40 soldaditos de la Guerra de la Independencia.

Pasó más tiempo. Llegaron los ordenadores. ¿Por qué no aprovechar sus técnicas y mis ideas para plasmar aquellos sueños infantiles? Primero fue un prusiano del siglo XIX, luego un Guardia Civil…

No me acabaron de gustar. Pero un día cayó en mis manos un libro sobre uniformes militares de la Guerra de la Independencia. ¡Y dediqué mi ocio a reproducirlos uno a uno!

Ya pasó el segundo centenario del comienzo de aquella guerra tan gloriosa para España, pero que significó su ruina y el origen de muchos males. Corresponde aquella época a la Edad de Oro de la Uniformología Militar. Por ello son muchos los coleccionistas de maquetas, soldaditos de plomo y otros recuerdos de aquellos tiempos napoleónicos. Incluso, de vez en cuando, Asociaciones de Amigos recrean batallas en el lugar donde se produjeron. No hace mucho se festejó la de Los Arapiles, en Salamanca.

Artillero de escuadrones a caballo. 1810.
Artillero de escuadrones a caballo. 1810.

Movido por aquel afán, fruto de mi inquietud infantil, diseñe hasta 40 soldaditos de papel; algunos, como los húsares, muy complicados. Si os atrevéis y queréis hacer alguno, no tenéis más que pedírmelo.

Pienso que si en estos tiempos fuese niño no tendría aquella afición por los recortables. Y me alegra haber vivido la infancia que viví. Los jovencitos de hoy parecen estar «drogados» por la tecnología que –es mi opinión– les está robando algo muy importante: la imaginación, el estimulo de vencer las dificultades. Y les está dando apatía y posible obesidad. ¡Qué pena!

 

 

 

Un recortable y las instrucciones para hacerlo.
Instrucciones para hacer un recortable.

 


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10 comentarios

  1. Hola Emiliano. Eres único. Me he quedado de piedra con tus soldaditos recortables. ¡Que paciencia¡ Ahora casi todos los «vertebrados» humanos están poseídos por el MOVIL¡¡¡. Que cambio mas deprimente. Ya no se usa la conversación ni la evocación de recuerdos. ¿A esto se llama progreso? Pues que ruina.
    Muchos besos
    Loli

    1. Muchas gracias, querida amiga, por tus comentarios. Como tú, a veces pienso, mejor dicho, muchas veces, que la civilización está dando pasos hacia atrás. Me queda el consuelo de que en ocasión similar surgió el Renacimiento. ¿Lo veremos nosotros o nuestros descendientes?
      Un fuerte abrazo

  2. Tuve el privilegio de ver tu soberbia colección de soldaditos que realmente me impresionó por su realismo y detalle. Ahora al ver los planos del diseño, me maravilla tu capacidad para crear esas obras de arte. Me quedo con las instrucciones, pero no sé si sería capaz, la verdad.
    La historia que relatas, como siempre, tierna y emocionante.
    ¡Enhorabuena, amigo por tu talento y creatividad!

    1. ¡Pues lo que viste eran los diez primeros! Algún día debería exponer los 40. Por cierto, el último que hice fue el batallón de Estudiantes de la Universidad de Salamanca. Poca gente sabe que lo hubo, pero que duró muy poco tiempo. Fue aniquilado en la batalla de Cabezón.
      Muchas gracias, Armando por los ánimos que me das.
      Un abrazo

  3. Yo doy fe,he visto alguno de tus soldaditos ,me gustaron mucho.
    Te felicito de nuevo,sigue con tus aficiones.Un abrazo

  4. Emiliano, cada dia nos sorprendes con algo aun mas sorprendente
    un fuerte abrazo de un ex-rugbista (rugbier como dicen los argentinos) y herpetologo

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