Cultura

La Orquesta Sinfónica de CyL ofrece obras de Mozart y Schumann

El Centro de las Artes y de la Música de Salamanca acogerá el viernes, a las 20.30 horas, el segundo concierto que la Orquesta Sinfónica de Castilla y León ofrecerá en la capital salmantina, en la presente temporada 2016/2017, en la que la OSCyL celebra su 25 aniversario.

 

En esta ocasión, la Orquesta está dirigida por Manuel Hernández Silva. La primera parte del concierto la ocupará la ‘Sinfonía nº 41 en do mayor, K 551, Jupiter’, de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791), con ‘Allegro Vivace’, ‘Andante cantabile’, ‘Menuetto: Allegretto-Trio-Allegretto’ y ‘Molto Allegro’. En la segunda parte, la OSCyL interpretará la ‘Sinfonía nº 4 en re menor, op. 120’, de Robert Schumann, con ‘’Andante con moto-Allegro di molto-Animato’, ‘Romanza:Andante’, ‘Scherzo: Presto-Trio, attacca’ y ‘Finale: Allegro vivace-Presto’.

La Sinfonía n.º 41, de Mozart merece ser presentada como el producto artístico de la más elevada genialidad, que se erige en una de las más destacadas composiciones sinfónicas de Mozart y en una de las obras de arte absolutas de la civilización occidental. No obstante, el autor no llegó a ver estrenada esta obra. No hay una explicación clara del motivo por el que se conoce a esta sinfonía como ‘Júpiter’. Al parecer, debió de ser el célebre Johann Peter Salomon quien, consciente de la altura de la obra, le otorgó esta denominación. Júpiter es el padre de los dioses y el más grande de los planetas. La obra exhibe gran cantidad de temas melódicos en cada uno de sus movimientos

Por su parte, la que hoy se considera cuarta sinfonía de Schumann es, en realidad, una versión modificada de la que en su día fue su Sinfonía n.º 2. Había compuesto la segunda en 1841, pero decidió no publicarla. Entre tanto, Schumann compuso otras dos sinfonías, que fueron interpretadas como N.º 2 (1847) y N.º 3 (1851). Fue en diciembre de 1851 cuando se decidió a retomar la antigua e inédita partitura y, en dos semanas, creó una nueva versión de la que ahora es conocida como su Sinfonía n.º 4. Schumann diseñó una estructura sinfónica unificada en torno a una serie de motivos que, adoptando apariencias variadas, hacen acto de presencia a lo largo de la partitura. Así pues, son dos procedimientos, la no interrupción del discurso y el reempleo de material motívico, los principales elementos mediante los cuales el compositor logra el sentido de continuidad de esta obra.

Manuel Hernández Silva

Manuel Hernández Silva es director musical y artístico de la Orquesta Filarmónica de Málaga y de la Orquesta Joven de Andalucía. Se graduó en el Conservatorio superior de Viena con matrícula de honor, en la Cátedra de los profesores Reinhard Schwarz y Georg Mark. Ha dirigido en grandes festivales internacionales y es un habitual invitado de las orquestas españolas y extranjeras. Ha sido director titular de la Orquesta de Córdoba y principal director invitado de la Orquesta Simón Bolívar de Caracas, con la que trabajó intensamente durante más de cinco años. El maestro Hernández Silva ha desarrollado una intensa actividad docente, y ha impartido cursos internacionales de dirección e interpretación, así como numerosas conferencias. Todo ello le ha valido el reconocimiento de los músicos con los que ha trabajado, el del público y el de la crítica especializada.


Noticias relacionadas

Deja un comentario

Botón volver arriba