Castilla y León

Herrera: “España corre el riesgo de ser un Estado con Constitución, pero sin espíritu constitucional”

El presidente de la Junta reclama escuchar más a la sociedad civil y aboga por un proyecto europeo más cercano, humano y más democrático

El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, defendió hoy que una democracia de consensos no puede funcionar en su día a día sin el “crucial” acuerdo porque “España corre el riesgo de ser un Estado con Constitución, pero sin un espíritu constitucional”, y reclamó a los poderes públicos escuchar más a la sociedad civil para cerrar la brecha abierta entre las instituciones y la ciudadanía.

 

En el acto institucional de entrega de los Premios de Castilla y León, prólogo del Día de la Comunidad que culmina el lunes en Villalar de los Comuneros, Herrera enlazó el proyecto europeo “incompleto”, del que es experta una de las premiadas, la profesora Araceli Mangas, Premio Castilla y León de las Ciencias Sociales y Humanidades, con los valores del Estado Social, Democrático, de Derecho y Autonómico que emanan de la Constitución, que este año cumple su 40 aniversario, y su reforma.

Herrera sostuvo que más importante que el estado de salud de la Constitución -“está acreditado una mala salud de hierro”- es “la salud o falta de salud de nuestro sentimiento constitucionalista y, en su reflexión, recordó que Inglaterra no tiene una Constitución escrita, pero “España corre el riesgo de ser un Estado con Cosntitución, pero sin espíritu constitucional”.

El presidente defendió una “deliberación abierta y un diálogo político sincero”, aseguró que en España “somos capaces de ello y se refirió a ejemplos concretos de la historia democrática. “Tenemos que elegir ser así. Elegir el diálogo político, complementario con un vigoroso diálogo social”, donde recordó los firmados en ese marco en Castilla y León para las personas más necesitadas, para las que no ha terminado la crisis.

En esa línea, recalcó la necesidad de “muchos acuerdos” para garantizar la estabilidad del sistema educativo como clave para el futuro, asegurar el sistema público de pensiones, “vital” para una Comunidad en la que uno de cada cuatro habitantes tiene más de 65 años, y también para dar respuestas adecuadas a la “lacra personal de la soledad” entre las personas mayores, sin olvidar los retos en la educación y servicios sociales y contar con una nueva financiación.

Reforma ante los excesos

El presidente de la Junta volvió a defender el Estado de las Autonomías que emana de la Constitución y sostuvo que “dista mucho de estar agotado”, aunque sí consideró que es “mejorable” en elementos como la cooperación con el Estado y entre las comunidades, si bien advirtió de que ha sido la “falta de lealtad” lo que ha impedido que el modelo funcionara mejor.

“Han sido los excesos de algunos los que más le han perjudicado”, afirmó Herrera, que llamó a corregir esos “excesos” y, a la vez, garantizar la lealtad en cualquier reforma del sistema autonómico. “El Estado Autonómico no es un modelo fallido, sino tal vez, como le sucede también a la Unión Europea, un modelo incompleto”, aseveró, para avisar de que su existencia no se justifica en “ningún pedigrí identitario, sino en la llana obligación de respetar la ley y prestar un servicio mejor a las personas”.

En su intervención, se detuvo en el “desgraciado conflicto que han generado los autores y cómplices del golpe de Estado en Cataluña” y censuró que hayan “desbordado” los límites de la ley y roto la convivencia entre ciudadanos libres e iguales. También, lamentó que se haya sometido a la Unión Europea y a sus relaciones con los estados a “relaciones nuevas e indeseables”. “Debería estar absolutamente claro que el intento de doblegar a un Estado miembro de la Unión desde alguno de los poderes de ese Estado es un ataque directo al mismo fundamento de la construcción europea”, observó.

Europa, una casa en obras

El presidente de la Junta afirmó que el proyecto europeo, después de 60 años, es “aún frágil e incompleto” y reconoció un avance en el plano económico, pero menor en lo social, relegado a un segundo plano, y en lo político, donde ha faltado valentía. En su reflexión, comparó a Europa con “una casa en obras, con un tejado sin cerrar que, en caso de tormenta, hace que mucha gente que a la intemperie y pase frío”.



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