Sucesos

La madre de Sara, la niña de 4 años violada y asesinada, no sospechó de su novio

La pequeña fue asesinada en 2017 en Valladolid

Davinia M.G. afirma que tenía un miedo “atroz” a que los servicios sociales le retiraran la custodia de sus hijas, mientras que Roberto H.H. asegura que nunca le puso la mano encima a la pequeña

ICAL.  Davinia M.G., la madre de la pequeña Sara, la niña violada y asesinada en Valladolid,  aseguró en la segunda jornada del juicio que se sigue en la Audiencia Provincial de Valladolid por el asesinato de la menor de cuatro años en agosto de 2017, que hasta que no conoció el informe de la autopsia -en el que los médicos forenses explicaban que su hija murió por una serie de golpes en la cabeza y que previamente fue violada– nunca sospechó que Roberto H.H., con el que acaba de iniciar una relación sentimental, podía ser el asesino de su hija.

Por su parte, el acusado de la violación y el asesinato de Sara, que sólo admitió preguntas de su abogado, negó todos los hechos que se le imputan y aseguró que nunca le puso la mano encima a la pequeña. “Yo soy incapaz de hacer algo así”, recalcó.

Además, explicó que el 2 de agosto, el día que según todos los indicios Sara es violada y sufre las heridas que acaban con su vida horas después, fue él quien llamó al 112 al encontrarse a la pequeña inconsciente en la cama y al comprobar que no respiraba. Entonces, según relató, hasta que llegó la ambulancia, siguió las indicaciones del Servicio de Emergencias e intentó reanimar a la niña.

En su declaración, también intentó desmontar la teoría del Ministerio Fiscal y de las acusaciones, que sostienen que se trata de una persona que odia a los extranjeros y en especial a los rumanos, y aseguró que los mensajes que mandó a Davinia refiriéndose a los rumanos como delincuentes, maltratadores y personas inferiores a los españoles, los escribió después de conocer que el padre de Sara, de nacionalidad rumana, en alguna ocasión había escupido y tirado del pelo a Davinia. “No soy racista. Se lo diría igual a un español que se comportara de esta manera”, afirmó.

Mientras tanto, Davinia, que prestó declaración ante el Ministerio Fiscal por espacio de unas dos horas y media, reconoció que no colaboró con los funcionarios del Servicio de Protección a la Infancia de la Junta por el miedo “atroz” que tenía a perder la custodia de sus hijas y después de haber mantenido con ellos una entrevista previa a raíz de la denuncia interpuesta ante la Policía por un médico del hospital Campo Grande, tras reconocer a Sara el 11 de julio y apreciar que se trataba de un caso de malos tratos.

Davinia, que tuvo que interrumpir su declaración en más de una ocasión sumida en llanto -en especial cuando recordó cómo, una vez en la cárcel, su abogado le entregó el informe de los médicos forenses- aseguró que las heridas que tenía Sara cuando fue al Campo Grande se debían a distintos accidentes domésticos.

GRAF7909. VALLADOLID, 26/04/2019.-La madre de la niña de 4 años muerta supuestamente tras sufrir maltrato y abusos sexuales, Davinia M.G., y su compañero sentimental en el momento del suceso, Roberto H.H. (d), declaran en el juicio con jurado popular que se sigue en Valladolid contra ambos por seis delitos de maltrato, uno de maltrato habitual, uno de asesinato con la alternativa de homicidio, una violación de persona menor y abandono de familia, en este último caso aplicado a la progenitora de la fallecida .EFE/NACHO GALLEGO***POOL***

Así, indicó que tenía algún “moratón chiquitín” que podría haber sido provocado por su hermana, ya que solían jugar a pellizcarse, y que las quemaduras que tenía en las manos se las hizo con la vitrocerámica. También explicó que su hija padecía dermatitis atópica y que unas heridas que tenía en los pies se las había provocado un tramo de parqué mal instalado. “La única persona a la que yo había visto pegar a Sara fue a su padre”, aseveró.

Golpes

La madre de la pequeña también reconoció que el día 28 de julio la niña apareció con un fuerte golpe en la sien provocado, según la niña, al golpearse con una mesa de su habitación, y que a pesar de las reiteradas peticiones de su hermano de que llevara a Sara al médico, no lo hizo al comprobar que con hielo y con antiinflamatorios el hematoma fue mejorando.

Davina  también reconoció que el día que la pequeña sufrió la brutal agresión y ya se encontraba en el hospital, le envió un mensaje por WhatsApp a Roberto advirtiéndole de que los policías que estaban en el Clínico son los mismos que acudieron al Campo Grande cuando el médico alertó de un posible caso de maltrato.

El interrogatorio a Davinia, que declinó responder a los abogados de las acusaciones populares y de la defensa de Roberto, continuó por la tarde, donde fue el turno de las preguntas de la abogada del padre de Sara y de su defensa. En este turno, la acusada reconoció que Roberto la presionó en numerosas ocasiones para que denunciara por malos tratos al padre Sara, que había abandonado España el 7 de julio, a la vez que reconoció que el día 2 de agosto -cuanto tiene lugar la violación y la agresión mortal de la pequeña- ella, antes de salir de casa para ir al trabajo, se acercó a la habitación de la niña y comprobó que estaba bien y no tenía ningún tipo de heridas en la cara.

Además, y en contra de la versión ofrecida por Roberto, Davinia recalcó que éste no tenía ningún tipo de arañazo en el brazo, heridas que según sostuvo el fiscal pudieron ser provocadas por la pequeña en su afán de defenderse.

Ataque de ansiedad

Mientras tanto, a pregunta de su abogado reconoció que sufrió un ataque de ansiedad el día que conoció el informe forense y supo que su hija había sufrido penetración anal y vaginal. “Fue entonces cuando realmente me sentí culpable”, aseveró.

Por la mañana, también hubo espacio para el alegato inicial de las acusaciones y de las defensas. En su turno, el abogado de la Asociación Clara Campoamor, Luis Antonio Calvo, adelantó como los informes forenses indican que el acusado agarró a la pequeña de la cabeza y la golpeó repetidamente contra la pared o contra el suelo, a la vez que se preguntó qué pasó por la cabeza de una madre que fue incapaz de proteger a su hija. En su exposición, también reconoció que, como se pudo pensar en un primer momento, no hubo fallos en los protocolos de los servicios sociales de la Junta, “aunque se llegó un día tarde”.

GRAF7957. VALLADOLID, 26/04/2019.- La madre de la niña de 4 años muerta supuestamente tras sufrir maltrato y abusos sexuales, Davinia M.G., (i), y su compañero sentimental en el momento del suceso, Roberto H.H. ,declaran en el juicio con jurado popular que se sigue en Valladolid contra ambos por seis delitos de maltrato, uno de maltrato habitual, uno de asesinato con la alternativa de homicidio, una violación de persona menor y abandono de familia, en este último caso aplicado a la progenitora de la fallecida.EFE/NACHO GALLEGO***POOL***

De forma similar se pronunció la abogada de la Asociación de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales y Malos Tratos (Adavasymt), que afirmó que la madre sabía en todo momento lo que estaba ocurriendo.

Por el contrario, el abogado de Roberto defendió su inocencia y aseguró que sólo existen indicios y no pruebas concluyentes, mientras el defensor de Davinia reconoció que su cliente es una persona muy confianza e insistió en que hasta que no conoció el informe forense no sospechó de Roberto. “Davinia es una madre convertida en víctima”, sentenció.


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