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Salamanca tiene 1.523 perros de razas peligrosas

Castilla y León suma más de 2.000 perros de razas peligrosas en los últimos tres años, hasta superar los 10.300 ejemplares

El veterinario Adrián Romaidone afirma que esa catalogación de ‘perro de raza peligrosa’ “es un título a nivel de ordenamiento porque, en principio, la mayoría de estos canes son afables” 

 

David Herrero/ ICAL.  Los perros de razas potencialmente peligrosas están de moda y pese a las restricciones que la normativa impone para el manejo de estos animales, lo cierto es que siguen creciendo en la Comunidad año tras año.

Castilla y León suma 10.320 perros catalogados como potencialmente peligrosos en 2019, lo que supone un 24,8 por ciento más en comparación con el año 2016, es decir, 2.050 canes más en apenas tres años, según los datos facilitados a Ical, por la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural.

El número de animales censados aumenta sucesivamente año tras año, con 8.270 y 9.228 perros en 2016 y 2017, respectivamente. Durante el curso pasado, esa cifra ascendió hasta los 10.060, solamente 260 ejemplares menos que en el año actual, siempre según el censo de la Junta, desde donde reconocen que faltan por censar animales, porque algunos ayuntamientos no les facilitan información.

Según los datos facilitados:

  • León cuenta con  2.423 licencias
  • Valladolid, con 2.129
  • Salamanca, con 1.523
  • Burgos, con 1.344.
  • Ávila, con 689.
  • Palencia, con 668.
  • Segovia, con 658.
  • Zamora, con 563.
  • Soria, con 323 canes.

La legislación cataloga como perros potencialmente peligrosos a todos los que pertenecen a las nueve razas y sus cruces considerados como tal o aquellos cuyas características se correspondan con todas o la mayoría recogidas en el Anexo II del Real Decreto 287/2002, de 22 de marzo.

Infografía ICAL.

Entre ellas, destaca una fuerte musculatura, aspecto poderoso, pelo corto, mandíbulas grandes, boca robusta, cuello ancho, musculoso o pecho macizo, entre otras supervisadas por la autoridad veterinaria. Una consideración que se complementa con aquellos ejemplares que manifiesten un carácter marcadamente agresivo o que hayan protagonizado agresiones.

Los ataques, minoritarios

No es ninguna novedad escuchar en los medios de comunicación o leer por las redes sociales ciertos sucesos sobre mordeduras o conflictos con este tipo de perros, que causan gran conmoción y alarma social entre la población. Sin embargo, el veterinario deja claro que son «la minoría de los casos» y que todas estas noticias sobre ataques a personas «son una parte mínima de la relación entre el perro y el ser humano».

Brágimo / ICAL Auris y Charo, dos hermanos mestizos de rottweiler en el centro de acogida de animales de Palencia ‘Scooby’

En este contexto, explica que «un posible ataque o comportamiento agresivo depende mucho del entorno de su desarrollo y si, en realidad, se le ha estimulado para ello». Una demonización de una tipología de perros por el mero hecho de estar encasillados en la legislación vigente, sin embargo, un animal que «no pertenezca a ellas, pero que tenga un carácter agresivo y considere al ser humano como un objetivo, podría producir un ataque», destaca.

Requisitos

Las personas que quieran tener como compañero a un perro de este tipo de razas deberán cumplir estos requisitos:

  • Ser mayores de edad.
  • No haber sido condenado por delitos de homicidio, lesiones, salud pública, asociación con banda armada.
  • No estar privado por resolución judicial del derecho a la tenencia de animales potencialmente peligrosos.
  • No haber sido sancionado por infracciones graves o muy graves.
  • Disponer de capacidad física y aptitud psicológica para la tenencia.
  • Tener un seguro de responsabilidad civil por daños a terceros con una cobertura no inferior a 120.000 euros.

Una serie de requisitos y cumplimientos de una legislación vigente que se enmarcan «dentro del ordenamiento jurídico y del concepto de tenencia responsable», destaca Romaidone, además de considerar positivo que se tenga que registrar al animal y cumplir determinados parámetros, dado que no hay que olvidar «la relación entre la mascota y el ser humano, a mayores de su propietario, ya que el perro vive en sociedad y debe cumplir unas determinadas normas», concluye.


Brágimo / ICAL Hightower, un rottweiler en el centro de acogida de animales de Palencia ‘Scooby’

 



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4 comentarios

  1. Es una vergüenza que el stafy este en España declarado (único país del planeta) como raza peligrosa. Además de que no existen registros de ataques de estos perros, es una de las pocas razas en el mundo que está considerada en su estándar como «plenamente confiable con las personas y los niños». De hecho en Inglaterra y Australia tienen el sombrenombre de Nani doog (perro niñera).

  2. Es una vergüenza que el stafy este en España declarado (único país del planeta) como raza peligrosa. Además de que no existen registros de ataques de estos perros, es una de las pocas razas en el mundo que está considerada en su estándar como «plenamente confiable con las personas y los niños». De hecho en Inglaterra y Australia tienen el sombrenombre de Nani doog (perro niñera).

  3. Es una vergüenza que el stafy este en España declarado (único país del planeta) como raza peligrosa. Además de que no existen registros de ataques de esta raza, es una de las pocas razas en el mundo que está considerada en su estándar como «plenamente confiable con las personas y los niños». De hecho en Inglaterra y Australia tienen el sombrenombre de Nani doog (perro niñera).

    1. Totalmente de acuerdo. Cuándo vemos a una persona grande y fuerte no lo etiquetamos de agresivo y/o peligroso si no lo conocemos. resulta curioso que la raza de perros de la que más ataques se registran son los pastores alemanes…. Muy curioso. A mí me han atacado en tres ocasiones perros y nunca ninguno de razas peligrosas. Una vez porque hacían su trabajo (en el campo) y otras dos por causas de socialización o adiestramiento negativo. Según la raza (importante) hay perros que toleran más o menos ciertas actuaciones hacia ellos, juegos o simplemente el incordio. Un rottweiler o un staffordshire bull Terrier tolera mucho mejor por ejemplo los juegos con niños ,pisotones, tirones de orejas empujones, que los despierte o los molesten mientras coman… Un cocker es poco tolerante con los niños y no le hacen ni puñetera gracia estas cosas (pueden cabrearse o lanzar un bocado) cosa que jamás le verás hacer a un staffy. Los he visto con niños subidos encima, tirándole de las orejas y arrastrando los del rabo sin la más mínima conducta agresiva del animal (que no del niño). Igual que podemos educar a nuestros hijos bien o mal y no va a influir que sean más grandes o más pequeños o tengan cara de amigos o de mala leche…si lod educas y los socialistas mal tendrás problemas. da igual el tamaño de su cuello el ancho de su espalda o lo fuerte de sus huesos…Si un hijo te sale rana probablemente tengas tú la culpa de ello. con los animales sucede lo mismo puesto que nosotros somos también un «animal». La educación, los hábitos, la tolerancia… Se aprenden.

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