Cultura

Luis Esteban: «La información es poder, no solo para la Policía también para los delincuentes”

El comisario Jefe de Salamanca presenta su último libro: 'Moroloco, el rey de los narcos del estrecho'

 

El comisario de Salamanca y hasta hace poco comisario de la Policía Nacional de Algeciras, Luis Esteban, publica su cuarta novela ambientada en los entresijos del narcotráfico, la corrupción y el espionaje en esa zona      

 

Beatriz Jiménez/ ICAL. A veces la experiencia vivida y las ganas de transmitir al lector «ese reflejo fiel de la realidad», de aquello que ocurre en un lugar, pueden dar para llenar más de 500 páginas. Así es como surge la idea de ‘Moroloco’ la última novela policiaca publicada por el zaragozano Luis Esteban. Su trabajo como Policía Nacional y sus puestos como comisario, ahora en Salamanca, pero hasta hace poco en Algeciras, le han llevado a plasmar lo que ocurría en torno al narcotráfico y la corrupción en Campo de Gibraltar.

Luis Esteban califica esta experiencia como «una situación que no tiene parangón», porque a su juicio, no ocurre en ninguna otra región de Europa. Por eso, a través del trabajo «encomiable» desempeñado por parte de los compañeros de la Policía Nacional y su propia experiencia, decidió que esta historia de ficción inspirada en la realidad «era novelable». Después de un año robando horas al sueño, sacrificando fines de semana libres, Esteban ha conseguido publicar su cuarta novela ‘Moroloco’.

En palabras del propio autor, se trata de una trama de ficción en un contexto real, «un reflejo fiel de la realidad». Lo que pretende con estas páginas cargadas de «ilusión» es que el lector «se lleve una idea de lo que ocurría» en Campo de Gibraltar, y se refiere en pasado porque como aseguró, «la situación está cambiando a mejor».

Jesús Formigo / ICAL Luis Esteban, autor del libro ‘Moroloco, el rey de los narcos del estrecho’

El personaje de ‘Moroloco’, el rey de los narcos del estrecho, es el compendio de rasgos de la personalidad del traficante en Campo de Gibraltar, en este caso de hachís, que según relata el comisario salmantino, dentro de los grandes traficantes que existen, ha tratado de hacer un buen resumen de las características.

Información como poder

Para Luis Esteban «la información es poder», no solo para la Policía y los Servicios de Información, sino también para los delincuentes, que en ese contexto, son «los más poderosos», tienen sus «pequeñas» redes e  incluso hay una modalidad delictiva que prolifera en el sur como es el «vuelco», como el propio agente define al robo de droga que unos delincuentes perpetran a otros. «Para poder hacer un vuelco es necesaria la información», para saber quién y donde se custodia la droga, la seguridad… y es cierto, como explica Luis Esteban, que los «grandes» traficantes de Gibraltar tienen sus pequeñas redes de información.

Así, el comisario afirma que el trabajo policial sin los confidentes que proporcionan la información, «no sería lo mismo». Por su parte, señala que la figura del colaborador «es imprescindible» para introducirse en algunos ámbitos como es el narcotráfico. A pesar de no poder cuantificar las operaciones que hay tras una confidencia, sí es importante el número de las que nacen a raíz de ellas.

La Policía «siempre tiene trabajo allá donde va», porque es necesario «dar respuesta a cada deber en cada demarcación» y las exigencias del nivel de seguridad que experimentó en el sur, no tienen nada que ver con Salamanca, «porque esta es una ciudad bastante tranquila», y en ese sentido dijo que las tasas de criminalidad están por debajo de las medias de España. Es cierto que en la capital del Tormes tiene unas características que merecen tener en cuenta como son la universidad y el turismo, dos actividades económicas que precisan de una sensación subjetiva alta, y como él mismo explica, la gente no acudiría a Salamanca «si fuese una ciudad conflictiva» y el ciudadano y el visitante deben percibir esa sensación de seguridad.

Jesús Formigo / ICAL Luis Esteban, autor del libro ‘Moroloco, el rey de los narcos del estrecho’

El comisario salmantino asevera que en la ciudad «no hay gran narcotráfico», aunque existe una actividad intensa de menudeo, que se está combatiendo con medidas como la implantación de la Unidad de Drogas y Crimen organizado (Udico), que obtiene buenos resultados.

Escaparate de novelas

«Salamanca da para escribir novelas», dice el autor, quizá la obra pensada en este escaparate no estaría ambientada en el crimen organizado, pero sí asegura que la ciudad tiene un escenario arquitectónico e histórico que invita a escribir. Por lo que en la mente de este «escritor aficionado», como se define el propio Luis Esteban, «siempre está el germen de un libro nuevo».

Confiesa su pasión «voraz» por la lectura desde pequeño, dice que todo aficionado a esta actividad, en algún momento se ha planteado «ser capaz de plasmar lo que han escrito otros» y es por eso que así surge «ese reto de escribir esa novela que a ti te gustaría leer» y dar el paso ante la hoja en blanco. Y con ‘Moroloco’ ya son cuatro las novelas publicadas por este autor, algunas de trama policial y otras con un tinte psicológico.

Luis Esteban remarca que sus prioridades son «la vida familiar y laboral y después aquello que te hace disfrutar», de hecho «si continúa en esta senda», la idea que ya ronda por su cabeza «tiene mucho de salmantino y poco de policíaco». Se considera una persona austera, sencilla, «normal y corriente», a  la que le encanta leer, el cine, el deporte y aprovechar los momentos en familia.

Aunque disfruta mucho con la escritura, se concibe a sí mismo sin escribir, pero «no sin ser Policía Nacional», su verdadera pasión. Durante su trayectoria laboral dice haber tenido «momentos muy buenos y otros en los que uno es sometido a mucha presión», pero «ser policía no es una profesión que deje indiferente», añade.

Antes de venir a vivir a Salamanca,  ya tenía la convicción de que «es la ciudad más bonita de España con diferencia» a la que para ser «perfecta» solo le faltaría el mar, aunque esto «traería como contraprestación una serie de circunstancias que no son buenas para una ciudad», dice entre risas.

Faceta televisiva

Respecto a su paso por el concurso televisivo de ‘Pasapalabra’ hace unos años, entre risas, cuenta que lo de presentarse al casting fue idea de su mujer, que veía cómo disfrutaba resolviendo «el rosco» desde casa y como económicamente «no venía nada mal una ayuda» para el pago de hipotecas y demás, aceptó el reto. Así, lo que comenzó como «una pequeña ayuda para pagar la letra del coche», se convirtió en «más de 80 programas de televisión y el premio a todo su esfuerzo». Más que satisfacción por lo conseguido, Luis Esteban confiesa que cuando supo que tenía la respuesta en su mano, sintió «alivio», porque al final esas situaciones, a pesar de ser emocionantes y llevarse una buena experiencia, «generan mucho estrés».

A pesar de ello, guarda un grato recuerdo, pero asegura que el peso de la cámara, para las personas que como él, han llevado vidas anónimas, «es difícil de asimilar», aún así no se considera «famoso», sino «personaje de actualidad», ya que como asegura, con el paso del tiempo la gente «afortunadamente» se olvida.

Empaparse de la verdad

Dependiendo de la respuesta que tenga la novela de ‘Moroloco’ entre los lectores, Luis Esteban tiene en mente una secuela de esta trama. Por el contrario, si la respuesta no es la esperada, en su cabeza ronda otra idea «que nada tiene que ver con lo policial».

Cuando el lector tenga en sus manos ‘Moroloco’ Esteban quiere que «se empape de cuál es el contexto del narcotráfico y el crimen organizado en Campo de Gibraltar», porque en sus propias palabras, «no hay nada igual». En ese sentido, indica que siendo la zona de Europa por donde más droga entraba, sin embargo no era la zona más violenta, de ahí «ese clima curioso y microsistema particular» donde confluían una gran cantidad de droga con una pequeña cantidad de violencia.

A su juicio, los españoles «no tienen esa idea», al igual que le ocurrió a él cuando fue destinado allí. «Solo era de oídas», confiesa que creía que había vivido todo en la Policía pero su percepción cambió al llegar allí, con «un contexto muy particular y especial», que quiere que los lectores conozcan.

Este escritor argumenta que cada etapa tiene sus exigencias y no conviene «vivir con ansia el futuro ni anhelar cosas que no tienes, ni recrearse demasiado en las partes buenas del pasado», por lo que él prefiere centrarse en el presente. Su experiencia en Gibraltar fue tan buena que la define como «una reconciliación con el género humano», así destacó el arrojo y comportamiento «ejemplar» de los compañeros de la Policía Nacional con los que compartió el día a día, aunque eso «también te hace pagar un peaje personal que no todos estarían dispuestos a aceptar».

En ese sentido, destaca la valentía de su mujer y sus hijos, que le acompañan allá donde va. Pero «no siempre es fácil», y es que cuenta que el colegio de sus hijos estaba flanqueado por dos narco embarcaderos, que por cierto «fueron desmantelados», como explica orgulloso el comisario. «Uno como policía está dispuesto a todo, porque te sumerges en la actividad», pero hay que tener en cuenta a las otras partes, y para él la familia es un pilar fundamental.

Asegura que desde el punto de vista profesional fue «fascinante», sin embargo desde el familiar «en Salamanca ha ganado mucho». Dice que también «tiene sus peculiaridades» y es una ciudad muy sensible a las percepciones de la seguridad ciudadana, que si no se trabajan, influirían en la actividad económica.



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