LocalPortadaSucesos

El Kepa no descansa en paz

  • Su madre se desentiende de su cadáver y acaba en la morgue de Cáceres
  • El Ayuntamiento del pueblo cacereño por donde pasaba el tramo de autovía donde el joven salmantino tuvo el accidente no tiene dinero para enterrarlo

 

 

C.M.LL., de 29 años, más conocido como el Kepa murió el pasado 1 de noviembre en un accidente de tráfico que tiene todos los visos de ser un suicidio.

 

Su coche tuneado y adaptado para correr se empotró contra el remolque de un camión estacionado en el arcén a la A-66 a su paso por el término del pueblo cacereño de Villar de Plasencia.

Eran las 13 horas y apenas una hora antes escribió una escueta despedida en su cuenta de Instagram: «Adiós». Estaba acorralado por la justicia y desesperado.

El Kepa era el cabecilla de una banda juvenil que tenía su sede en una nave antigua y abandonada en el polígono El Montalvo.

Allí cometió los presuntos abusos sobre varios menores de edad cuyos padres acabaron denunciando los hechos.

La primera denuncia se produjo como consecuencia de la agresión que cometió contra un adolescente de 14 años al que obligó el 31 de agosto a dejarse hacerse hacer una felación. La Policía salmantina lo llamó a declarar el fin de semana anterior a su muerte y quedó en libertad con cargos. Pero al trascender esa primera detención se sucedieron varias denuncias de más presuntas víctimas, que llevaron al juez a ordenar su ingreso en prisión preventiva.

El cabecilla de los RS2, que tenía antecedentes por robo y estafa, decidió poner fin a su carrera ante el oscuro panorama que se abría ante él.

Desde el 1 de noviembre sus restos mortales permanecen en el Instituto de Medicina Legal de Cáceres, porque su madre se ha desentendido de su entierro.

En estas circunstancias debe hacerse cargo del darle sepultura el ayuntamiento de la localidad donde perdió la vida, en este caso Villar de Plasencia, que ni siquiera tiene dinero para hacer frente a los 3.000 euros que cuesta su inhumación en un nicho

«Será inhumado en uno de los nichos que reservamos para casos de emergencia. No son nichos que nadie vaya a reclamar, así que se quedará con nosotros», explica la alcaldesa, María José Pérez a El Confidencial.

Habrá que modificar de urgencia el presupuesto municipal, ya prácticamente agotado a estas alturas de año, y destinar a este imprevisto un dinero necesario para otros gastos básicos, según la alcaldesa.


Noticias relacionadas

Deja un comentario

Botón volver arriba