Cosas de la vida

Andy Molina, la hija de Lydia Bosch, se pone seria

 

Andrea -Andy- Molina, la hija de Lydia Bosch y Micky Molina, se define como una mujer risueña e incapaz de aparecer en una fotografía sin sonreír. De hecho, admiraba a las mujeres que podían permanecer serias en una imagen. Ahora, a sus 28 años, ella lo está intentando.

La joven dejó una reflexión en su cuenta de instagram que ha sido muy aplaudida por sus seguidores: “No sonreír” no es sinónimo de enfado o de “no ser simpática”. No es sinónimo de antipatía o de frialdad. No es sinónimo de “estar subidita”, ni de poca humildad.

Esto es algo que me ha costado mucho entender y meterme en la cabeza . .
.
Siempre he sido una persona de sonreír, de hacerlo mucho y muy a menudo. Creo que es algo que viene en mi, que me caracteriza y me representa, pero al acostumbrarme a verme tanto así, a lo largo de mis 28 años de vida he sido incapaz de verme seria. No sonreír en mi cabeza era sinónimo de antipatía, seriedad, altiva … Recuerdo ver fotos de mujeres a las que admiro donde aparecían serias y pensar: – “Búa que pasada, menuda fuerza”- . .

Recuerdo intentar ponerme seria yo en una foto y sentirme incómoda, no saber hacerlo. Recuerdo ver el resultado y decir “Uff no me gusta nada, esta no soy yo”. El tiempo pasa, y con él he entendido que a pesar de ser una tía risueña, que ama reír y sonreír, también soy una mujer seria, con carácter. El tiempo me ha enseñado que es necesario ponerme y poner límites a los míos y a los que no lo son. Es necesario en ocasiones dejar la sonrisa a un lado y colocarme en mi sitio, en el que me merezco, cuando el de enfrente no lo está haciendo.

He entendido que hacer esto es FUNDAMENTAL y necesario y que no hacerlo es una falta de respeto hacia mi misma. He empezado a incluir y he dejado de excluir. Una puede ser cercana, dulce,simpática pero a la vez tener una parte de tía seria, decidida, justa y clara.

Hoy en la sesión de fotos que hemos hecho me he propuesto conectar con esa parte tan mía pero a la vez tan desconocida y escondida para mi y para el resto.

Porque después de muchos años por fin soy consciente de ella.

La acepto, la abrazo y la quiero.

Por fin , después de muchos años miro una foto mía seria y me digo : – “ Joder, que foto más bonita, que fuerza”. . .
Esto que me ha pasado a mi con la seriedad, puede pasar a otros de forma contraria con la sonrisa o la risa .
Señores, aceptense , todos tenemos diferentes “colores” en nuestra paleta, y todos son maravillosos. .
.
Que no les engañen , nuestra fuerza, nace de la seguridad en uno mismo y de absolutamente nada más.
QUIÉRANSE más??

Los más cercanos le han contestado: 

  • Ana Fernández: Lo que me ha costado ???????? estás misteriosa amiga
  • Tamara Gorro: Eres LUZ????
  • Lydia Bosch, su madre: Tu eres la paleta de colores más maravillosa que pueda existir ?. Te quiero infinito vida mía!!???????????

 

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“No sonreír” no es sinónimo de enfado o de “no ser simpática”. No es sinónimo de antipatía o de frialdad. No es sinónimo de “estar subidita”, ni de poca humildad. Esto es algo que me ha costado mucho entender y meterme en la cabeza . . . Siempre he sido una persona de sonreír, de hacerlo mucho y muy a menudo. Creo que es algo que viene en mi, que me caracteriza y me representa, pero al acostumbrarme a verme tanto así, a lo largo de mis 28 años de vida he sido incapaz de verme seria. No sonreír en mi cabeza era sinónimo de antipatía, seriedad, altiva … Recuerdo ver fotos de mujeres a las que admiro donde aparecían serias y pensar: – “Búa que pasada, menuda fuerza”- . . Recuerdo intentar ponerme seria yo en una foto y sentirme incómoda, no saber hacerlo. Recuerdo ver el resultado y decir “Uff no me gusta nada, esta no soy yo”. El tiempo pasa, y con él he entendido que a pesar de ser una tía risueña, que ama reír y sonreír, también soy una mujer seria, con carácter. El tiempo me ha enseñado que es necesario ponerme y poner límites a los míos y a los que no lo son. Es necesario en ocasiones dejar la sonrisa a un lado y colocarme en mi sitio, en el que me merezco, cuando el de enfrente no lo está haciendo. He entendido que hacer esto es FUNDAMENTAL y necesario y que no hacerlo es una falta de respeto hacia mi misma. He empezado a incluir y he dejado de excluir. Una puede ser cercana, dulce,simpática pero a la vez tener una parte de tía seria, decidida, justa y clara. Hoy en la sesión de fotos que hemos hecho me he propuesto conectar con esa parte tan mía pero a la vez tan desconocida y escondida para mi y para el resto. Porque después de muchos años por fin soy consciente de ella. La acepto, la abrazo y la quiero. Por fin , después de muchos años miro una foto mía seria y me digo : – “ Joder, que foto más bonita, que fuerza”. . . Esto que me ha pasado a mi con la seriedad, puede pasar a otros de forma contraria con la sonrisa o la risa . Señores, aceptense , todos tenemos diferentes “colores” en nuestra paleta, y todos son maravillosos. . . Que no les engañen , nuestra fuerza, nace de la seguridad en uno mismo y de absolutamente nada más. QUIÉRANSE más??

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