LocalPortada

La misma receta del Hornazo de Salamanca para un Lunes de Aguas muy diferente

Ciudad y provincia vivirán, este 20 de abril, un Lunes de Aguas muy distinto al habitual, confinados y sin poder disfrutar del campo y los pueblos en esta tradición tan de familia y amistad.

 

Texto: Chema Díez Juan

Han pasado ya 30 años desde ese “20 de abril del 90” que Celtas Cortos siempre consigue traer a la memoria cada año. En esta ocasión ‘cae’ en Lunes, pero no será un día más, ni mucho menos. A buen seguro que todos los salmantinos recordarán esa jornada con un tinte diferente, con menos sonrisas de las habituales.

Sí, este 20 se celebra el tradicional Lunes de Aguas, fecha señalada en el calendario por todos los salmantinos, que en esa ocasión ni mirarán al cielo para ver si la lluvia les da una tregua, ni tendrán que organizar una gran ‘quedada’ con familia y amigos para disfrutar de la tradición de comer el hornazo… y mucho más.

Todos y cada uno de los rincones de los pueblos de la provincia celebran cada año esta efeméride, al igual que muchas zonas de la capital como La Aldehuela, Puente Romano, Huerta Otea… y allí donde haya un ‘hueco’ para poder sentarse, disfrutar y pasar una jornada muy charra.

Pero, como todo en la vida y pese al confinamiento derivado del coronavirus que obligará a vivir un Lunes de Agua entre cuatro paredes, hay algo que nunca cambia, por muchos años y crisis que pasen. Sí, la historia que recordamos cada año y, como no, ‘nuestro’ Hornazo.

Hace casi cinco siglos, los estudiantes venidos de fuera a la Universidad y los propios salmantinos esperaban a las prostitutas, que un jovencísimo Felipe II había expulsado de la ciudad durante la Cuaresma y la Semana Santa. Las meretrices no se habían ido muy lejos, ya que estaban al otro lado del río Tormes.

Ocho días después de Resurrección, estas mujeres regresaban a la ciudad amurallada guiadas por el denominado Padre Putas, mientras los estudiantes y salmantinos las esperaban merendando con una gran fiesta. De aquella tradición, hoy en día solo han quedado tres componentes: los estudiantes, el río Tormes y la fiesta.

Los turistas, aún a día de hoy, preguntan qué fiesta se celebra y sacan sus cámaras de fotos para inmortalizar una celebración, que en otros lugares se conoce como las meriendas de la primavera.

LA RECETA DEL HORNAZO (Daniel Durán):

Puede tener muchas variantes, pero la esencia es siempre la misma. Aquí os dejamos una receta que nunca pasa de moda:

  • 500 gramos de harina de trigo
  • 80 – 100 ml de vino blanco
  • 100 – 120 ml de agua templada
  • Manteca de cerdo ibérico (50 gr)
  • Levadura (25-30 gr)
  • Aceite de oliva virgen extra (25 ml)
  • Dos huevos
  • Sal y pimienta
  • Pimentón de la Vera (1 cucharada)
  • Lomo de cerdo en finos filetes (600 – 700 gr)
  • Chorizo Ibérico (200 gr)
  • Huevos cocidos (3-4)
  • Jamón serrano o ibérico (200 gr)

Si se tiene robot de cocina o si se hace la masa a mano el proceso es el mismo. Se coloca un kilo de harina, la sal, la levadura y se le va añadiendo el agua poco a poco hasta que quede consistente esta primera masa, que denominaremos masa de pan. La consistencia que tiene que tener es firme, pero no dura. No se tiene que pegar en las manos y se debe poder manipular.

Una vez que hemos elaborado esta masa, le añadiremos los dos huevos y los mezclaremos, al igual que el aceite, el vino, el colorante e iremos vertiendo harina hasta lograr que la masa vuelva a tener una textura consistente. Dividiremos la masa que hemos elaborado en dos bloques, uno más grande que servirá de base y otro más pequeño que utilizaremos para taparlo.

Abolamos las dos partes y después extendemos cada una de ellas sobre la mesa. Nos podemos ayudar de un rodillo o con las propias manos. Colocamos sobre la base todo el relleno con las rodajas de chorizo, salchichón, lomo y jamón, que estén bien mezclados para que al morder sea sorprendente la mezcla. Y una vez hecho esto, colocada la base del relleno, taparemos con la masa restante. Sellaremos las dos tapas y lo decoraremos al gusto, utilizando un poquito de masa. Podemos hacer filigranas, letras u otros adornos. Aquí, manda la imaginación.

Dejaremos que fermente unos 20 minutos y justo antes de meterlo en el horno, batiremos un huevo y lo untaremos para darle brillo. El horno lo tendremos a 200 grados y el hornazo se cocerá en unos 40 minutos aproximadamente.


Noticias relacionadas

Deja un comentario

Botón volver arriba