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Ascensores a prueba de contagios en Salamanca

La Universidad de Salamanca ha incorporado un sistema para llamar al ascensor sin riesgo de contagio y se plantea la idea de instalar luz ultravioleta como método de desinfección

 

La crisis sanitaria de la Covid-19 ha sido la peor experiencia que le ha tocado vivir a España en los últimos cien años por lo inesperado del momento, su virulencia, el colapso en el sistema y los miles de muertos y tragedias que está dejando por el camino. Pero, como todo en la vida, sirve para aprender, para poner en marcha la inteligencia y la creatividad, con el fin de que las medidas higiénicas sean las correctas durante los meses que nos quedan de convivencia con el virus, incluso a la hora de poder hacer frente a un hipotético rebrote

 

Así las cosas, la empresa FAIN Ascensores ha ideado el novedoso sistema ‘OnCall’, que permite llamar al ascensor desde el teléfono móvil sin necesidad de tener que manipular los botones de llamada ni del interior del habitáculo. Y la Universidad de Salamanca ha sido pionera en esta idea al instalar este sistema en sus edificios, con el fin de minimizar el posible riesgo de contagio por el coronavirus.

“La Universidad de Salamanca ha apostado por ‘OnCall’, un desarrollo propio del que estamos especialmente orgullosos. Cualquier persona que se acerque por allí, ya sea estudiante, profesor o un visitante eventual podrá usarlo de forma totalmente gratuita y sin necesidad de descargar ninguna aplicación”.

El sistema para que los ascensores sean seguros y sin riesgo de contagio que incorporará la Universidad de Salamanca.

Así lo ha explicado Gema Mediavilla, directora de Marketing y Comunicación de FAIN, quien ha señalado además que la idea surgió “porque los técnicos nos comentaron que había mucha gente que no se atrevía a montar en el ascensor o que le daba miedo. Entonces, investigamos un poco sobre qué poder hacer al respecto para hacer que un acto tan cotidiano como ése volviese a generar seguridad. Hemos desarrollado varios proyectos, y entre ellos está el que ha probado e instalado la Universidad de Salamanca”.

¿Cómo funciona este sistema? En primer lugar, cada persona deberá leer el código QR que figura en el exterior de la cabina, y que abre una botonera en la pantalla del teléfono dónde deberá indicar la planta en que se encuentra. Cuando llegue el ascensor, ya dentro de la cabina, de nuevo en el móvil se seleccionará la planta de destino.

“Gracias a este servicio podremos garantizar que los pasajeros viajen sin contacto con el ascensor, algo clave en los tiempos actuales y especialmente importante en edificios grandes con un mayor número de usuarios, como la Universidad de Salamanca”, destaca Gema Mediavilla.

Las características propias de los elevadores (espacio reducido, falta de ventilación, alto tránsito, pequeñas superficies de obligado contacto…) hacen de ellos un lugar especialmente propicio para la propagación de diferentes virus y bacterias. Los objetivos de esta novedosa idea son minimizar el contacto, reducir la ocupación y mantener las superficies desinfectadas.

El sistema para que los ascensores sean seguros y sin riesgo de contagio que incorporará la Universidad de Salamanca.

“Minimizar el contacto, es posible gracias a sistemas como ‘OnCall’, el sistema seleccionado por la Universidad de Salamanca y opciones de llamada gestual”, señala la directora de Marketing y Comunicación de FAIN. Incluso este sistema, que ya están incorporando comunidades de vecinos, puede programarse para que solo haya un viaje en el ascensor y el sistema no atienda a peticiones de otras personas. O lo que es lo mismo, poder bajar de uno en uno en cada tránsito por el elevador.

Lámparas de luz ultravioletas para desinfectar 

Por su parte, otro de los proyectos que han creado para evitar los posibles contactos en los ascensores, y que la Universidad de Salamanca está estudiando instalar, es la colocación de un tubo de luz ultravioleta UV-C (aplicadas a ascensores y pasamanos de escaleras mecánicas) aunque aún no están testadas ante la covid-19, sí está probada su eficacia para combatir el Sars (año 2002).

“Teniendo eso sí muy en cuenta que esta luz es dañina para el ser humano y por tanto al usarse en ascensores es clave una instalación segura con un sistema de detección de presencia que evite el encendido con pasajeros a bordo. Esta luz descompone el ADN de los virus y los mata, por lo que su eficacia es total; se usa para desinfectar los quirófanos”, argumenta Gema Mediavilla. Este proyecto también está siendo evaluado por la Universidad de Salamanca como estudio por si se decide finalmente a su instalación, algo que no tiene decidido aún.

El sistema para que los ascensores sean seguros y sin riesgo de contagio que incorporará la Universidad de Salamanca.

Otro proyecto que lleva a cabo esta empresa se centra en un sistema alternativo a los móviles y que va asociado a los gestos, con un movimiento para abajo al lado de la botonera si queremos que el ascensor baje y hacia arriba si queremos que suba hacia nuestra posición. “Hay muchos centros comerciales y hoteles en Madrid y Canarias que ya lo están instalando, para evitar el riesgo con sus futuros clientes”.

El precio de la llamada del ascensor a través del móvil presenta un coste de unos 11 euros al mes al ser un contrato de servicio digital, mientras que la instalación de luz ultravioleta puede ascender a 900 euros, pero con una duración estimada de 9.000 horas de uso. En cuanto al sistema de la llamada gestual, variará en función de la cifra de llamadores que se vayan a utilizar.


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