Castilla y León

Concepción, incorporado al relato de «El crispavirus»

A José Luis Concepción, presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, no pareció afectarle demasiado el rapapolvo público que recibió del presidente del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes, a causa de sus controvertidas opiniones sobre el estado de alarma. “Conchito”, como se le conoce cariñosamente en medios judiciales, agota su último mandato en el TSJ, y a estas alturas, consciente de sus nulas opciones de acceder a una plaza de magistrado en el Tribunal Supremo, no parece tener mayores aspiraciones profesionales. De ahí que últimamente venga sacando la lengua a pasear, mostrando deshinibidamente el perfil ideológico que conocieron muy bien los compañeros de estudios con los que cursó Derecho.

Con ocasión de la exhumación de los restos de Franco del Valle de los Caídos, Concepción se autorretrató fielmente en una entrevista concedida a “El Norte de Castilla”. “Yo creo que hoy no es el día de alegría que se pinta etodas partes”, afirmó. Y así era para él, que valoraba el hecho “con tristeza”. Se solidarizaba con la familia del dictador, a la que en su opinión se le había privado del derecho “del que no se priva a ningún ciudadano, de enterrar a su familiar donde lo desee”, y arremetía contra la Ley de Memoria Histórica, que calificaba de “perversa”, considerando que “reverdece el odio que habíamos olvidado ya los españoles, trata de reescribir la historia y de convertir en vencedor de la guerra a quien perdió la contienda en 1939”.

Sobre el estado de alarma, Concepción se permitió afirmar que el gobierno Sánchez lo estaba utilizando para “fines distintos” al de salvar a la población del coronavirus, lamentando que se suspendieran “derechos fundamentales” de forma no suficientemente justificada.Y sobre el referido rapapolvo de Lesmes, en declaraciones posteriores lo atribuyó a las presiones ejercidas por los vocales del CGPJ afines al PSOE.

Ignora “El topillo” cómo le sentará a “Conchito” que sus críticas al estado de alarma formen parte del relato realizado por el periodista Ernesto Ekaizer en su último libro, “El crispavirus”, crónica de una conjura fáctica de la derecha política y de los sectores más reaccionarios de la Judicatura para aprovechar la crisis del Covid con el fin de tumbar el gobierno de Pedro Sánchez. A lo mejor lo considera un timbre de honor y está orgulloso de que Ekaizer haya elevado a ese nivel sus resonantes declaraciones. Veremos qué dice si alguien le pregunta.


Noticias relacionadas

Deja un comentario

Botón volver arriba