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¿Cómo será el ‘nuevo’ fútbol en Segunda B y Tercera?

La crisis de la Covid-19 plantea un escenario complicado en el que un solo positivo puede dar al traste con la competición tal y como la conocemos hasta el momento

El mundo del deporte sigue en ‘jaque’ por la Covid-19. Todas las grandes competiciones de todas las disciplinas (incluso amateurs) han sido aplazadas o suspendidas por culpa de una pandemia que ha asolado al mundo y que aún tiene mucho que decir si no se toman las medidas sanitarias oportunas en todo momento.

 

Pero, si hay un deporte que ha notado (especialmente) este crítico momento es el fútbol; se trata de una actividad que mueve miles de millones de euros y de la que viven miles de familias en toda España, ya sea de modo directo o indirecto. Aunque no es necesario siempre irse al máximo nivel o al fútbol más profesional para darse cuenta de la relevancia que tiene para unos y lo poco importante que es para otros este mundo. 

No en vano, futbolistas o empleados de Primera y Segunda División sí pueden permitirse el lujo de no jugar o no competir porque sus salarios son muchos más elevados que en Segunda B, mientras que, en Tercera, una gran parte de los jugadores tiene otro trabajo al margen del que gira en torno al balón. Ante esta situación, son muchos los que se hacen la misma pregunta: ¿cómo será el nuevo fútbol en Segunda B y Tercera?

En el caso de la categoría de bronce del fútbol español (Segunda B), la temporada 2020-21 presentará novedades en lo deportivo con 100 equipos repartidos en cinco grupos en lugar de los 80 de la pasada campaña, que se repartían en cuatro grupos. Todo ello derivado de los problemas de la pandemia y de la creación de la Segunda B Pro, que será la tercera categoría del fútbol español en la campaña 2021-22 con 40 equipos, mientras que los 60 restantes jugarán en la cuarta, que será Segunda B. Todo ello, previo paso por subgrupos de 10 equipos en cada grupo, con los primeros clasificados optando a ascender a esa nueva categoría, aunque por el momento no hay nada oficial, algo que confirmará en breve la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). 

No en vano, el aspecto que más preocupa es el sanitario ya que con un solo caso positivo que exista en un equipo, la competición podría tener que aplazarse en el grupo en cuestión ante la posibilidad de que el coronavirus pueda extenderse entre varios equipos por el contacto físico, la no distancia de seguridad y las medidas sanitarias que no puede haber mientras se disputa un partido.

Por ello, jugadores y clubes se preguntan: ¿habrá testa semanales para todos los jugadores antes del inicio de cada partido? ¿Qué ocurrirá si hay casos positivos en uno o varios clubes de la categoría? ¿Cómo se mantendrán las condiciones sanitarias sin los mismos recursos de Primera y Segunda? ¿Habrá concentraciones y opción de viajar el día antes del partido? ¿Cómo se desinfectarán las instalaciones deportivas de cada equipo? ¿Se llevará a cabo algún control para los jugadores en cada entrenamiento o al rival cuando vaya a jugar al estadio del visitante? Y muchas más cuestiones que están en el aire…

Otra, y no menos relevantes es la presencia o no de público en los recintos; al parecer, y si nada cambia, podría haber un aforo reducido al 30%, 50% o 75% en función de la pandemia, o incluso se podía jugar sin fútbol. Ante esta situación, ¿cómo se regulará la entrada de público? ¿Cómo se garantizarán las medidas sanitarias? ¿Quién decide quién entra o no a las gradas? ¿Habrá controles a las entradas para medir temperaturas? ¿Y si hay asintomáticos…?

Quizá son demasiadas preguntas las que la RFEF debe responder ante una pandemia que no tocará a su fin hasta la llegada da de una vacuna segura y fiable para toda la población mundial. Por ello, el inicio de la competición para el fin de semana del 26-27 de septiembre parece arriesgado por la incertidumbre existente y porque los jugadores necesitan muchas semanas de preparación al llevar meses sin competir. ¿Habrá más lesiones? ¿Y mucho más con un formato de competición en el que los clubes se lo jugarán todo en 18 jornadas?

¿Cómo afrontarán Unionistas CF, Salamanca CF UDS y Guijuelo este ‘nuevo’ fútbol…?

Mismas incógnitas en Tercera 

Por su parte, la Tercera División no presenta muchas más luces que Segunda B, aunque en el caso de Castilla y León ya se han establecido los dos subgrupos que iniciarán la competición en la temporada 2020-21, con Salamanca CF UDS ‘B’, UD Santa Marta y CD Peñaranda como protagonistas.

La competición se desarrollará en dos fases; la primera, regional de clasificación, se disputará por el sistema de liga a doble vuelta, en dos subgrupos de once equipos: el subgrupo ‘A’ y de doce equipos el subgrupo ‘B’, configurados en base en criterios geográficos. La segunda fase se disputará conforme a los criterios y en las condiciones que oportunamente establezca la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). 

La Federación de Fútbol de Castilla y León (FCylF) sí ha enviado un protocolo sanitario a los clubes con todas las medidas necesarias para afrontar los entrenamientos y los partidos con garantías, lo que no impide que aparezcan nuevos casos de positivos, como ya ha ocurrido en los play off de ascenso a Segunda B.

Ante esta situación, las preguntas son exactamente las mismas que en el caso de Segunda B, por lo que ambas categorías tienen la incertidumbre sobre qué pasará con el fútbol en la temporada 2020-21…


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