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Las responsabilidades del CD Guijuelo

El equipo ‘verde’ no está cumpliendo las expectativas y ha firmado un nefasto inicio de Liga en puntos y sensaciones

Sería muy fácil, oportunista y sencillo pedir ahora la cabeza de los hermanos Montes por la delicada situación deportiva por la que atraviesa el CD Guijuelo.

Cinco puntos de 21 posibles y sin haber puntuado fuera de casa son quizá, para los que ven el fútbol solo en forma de números, un dato apabullante para echar a los dos entrenadores que iniciaban esta temporada su primera aventura fuera de tierras gallegas.

Repito, lo más fácil sería despedir a Jacobo y Marcos Montes porque deportivamente no están cumpliendo las expectativas; sí, sería lo sencillo, pero no lo más justo, ni mucho menos.

Llevaba mucho tiempo queriendo verter mi opinión sobre todo lo que ha ocurrido desde mayo-junio hasta ahora en el Guijuelo, pero creo que el paso del tiempo y la reflexión ofrecen el mejor marco para poder hacerlo, con la mayor visión posible y sin cualquier otro aspecto que entorpezca la realidad actual, con un solo recorrido.

Por eso, para entender un poco mejor todo lo que rodea al CD Guijuelo en la actualidad es bueno remontarse al final de la pasada campaña, la de la pandemia de la Covid-19, que además de traer un virus que lo ha cambiado todo, trajo de serie una nueva apuesta futbolística en Segunda B, con la creación de la Segunda B Pro que promete un fútbol más profesional. Por ello, todo lo que no sea estar ahí para el Guijuelo, será un pequeño/gran fracaso.

Ante esta situación y con este objetivo en mente, la directiva del club y el director deportivo, Astu, optaron por dar un giro de 180 grados al proyecto deportivo y cepillarse de un ‘plumazo’ el legado de dos años de Ángel Sánchez, que luchó hasta el final por meterse en play off en la primera temporada, algo que hubiese logrado de no haber sido por la plaga de lesiones que provocó que incluso no pudiese completar un once titular en alguna jornada, y varias la convocatoria. Finalmente, se clasificó para Copa del Rey.

En su segundo año al frente del equipo, también clasificó al mismo para Copa del Rey, después de pasar un momento muy crítico en el que el equipo no iba, pero terminando el año como un avión. De no haber sido por la pandemia, igual se hablaba de otra cosa.

Pero estos méritos deportivos y el hecho de haber creado una piña en el vestuario no fueron suficientes para que directiva y director deportivo apostasen por su continuidad en un año muy complicado como el actual, con jugadores con seis meses sin competir y con un cambio de formato en la competición. La apuesta iba a ser muy arriesgada sí o sí, no tanto por el cambio de rumbo, que puede pasar, y sí por los motivos que llevaron a este giro radical, que poco o nada tenían que ver con lo deportivo. Fuera máscaras, es algo que sabe todo el mundo, no es ninguna primicia.

El club apostó por poner al mando del Guijuelo a Jacobo y Marcos Montes, con una muy buena experiencia en el Coruxo y una mala en el Celta B; un filial siempre es un arma de doble filo. Llegaron al club con ganas de trabajar, de devolverle al club la confianza y de poder demostrar sobre el terreno de juego que el equipo hace un fútbol estético y práctico en puntos.

De momento, claro está, no es así; y, como todos los que conforman el club tienen su cuota de responsabilidad, pero quizá menos de la que pueda parecer de antemano. Cuando algo va mal siempre se mira a los banquillos en lugar de mirar hacia el terreno de juego o hacia un poco más arriba, eso parece que está prohibido.

Los Montes deben hacer jugar mejor a este equipo y deben acumular más puntos en su casillero, no hay duda, porque hay que luchar por estar en la Pro sí o sí, y jugársela en la segunda fase clasificándose entre el cuarto y el sexto.

Ante esta situación, se plantean varias preguntas: ¿tiene el cuerpo técnico la plantilla que quiere? ¿Hay jugadores que han llegado solo por decisión del director deportivo? Los jugadores que se menospreciaron en verano, ¿no eran del agrado del cuerpo técnico o solo del director deportivo? Son demasiadas preguntas que tienen respuesta, sí, pero eso da para otra entrega.

Por ello, conviene lanzar otras preguntas al aire; ¿no tenía Jesús Muñoz nivel para jugar en el CD Guijuelo? Curiosamente está en uno de los candidatos a estar en la Pro. ¿Tampoco tenía nivel para seguir en la plantilla Guille Vallejo? Visto lo visto, traer a Sarkauskas ha sido un grave error. ¿No valía Pepe Carmona, criado futbolísticamente en el club, para seguir en el Guijuelo? Solo hay que ver cómo lo está haciendo en su nuevo club, Unionistas, bastante más inteligente en este apartado.

Es más, la dirección deportiva del club apostó por Juanca en lugar de Carmona… jugador que no llegó a debutar en el equipo y que salió justo antes del cierre del mercado de fichajes, en otro alarde de mala gestión. ¿Acaso Andi Bogdan no tiene hueco en este equipo tras sus buenos partidos en la pasada campaña y sin jugar en el Villarreal B? El caso de Pablo Espina quizá es un poco diferente, pero ¿no se podía haber hecho un esfuerzo mayor por el pichichi del año pasado?

A todo esto, el Guijuelo tiene un grave problema con Dan Ojog, central que ha jugado muy poco por las lesiones, y pese a tener unas condiciones espectaculares, quizá no puedas jugar más, quedando solo dos centrales puros en la plantilla: Jonathan Martín y José Martínez. Aquí, pocas o ninguna culpa tienen los hermanos Montes.

De hecho, el rendimiento de ambos, pese a no ser excelso, sí que ha salvado al equipo de males mayores; y Jonathan tiene 39 años y sigue dando el ‘do de pecho’. Su lesión contra Unionistas podría dejar al Guijuelo con José Martínez como único central puro, con la opción de Razvan como central zurdo, pero es lateral.

Imagino que tampoco será culpa de los hermanos Montes que tenga que jugar un jugador sub-23 en el lateral derecho porque Andrés (ha firmados dos años) no acaba de arrancar y sus lesiones no le impiden estar al 100%. De hecho, Raúl Parra no pudo estar contra Unionistas por sanción y su lugar lo ocupó Damián Zamorano, extremo con vocación atacante, en lugar de Andrés. Y el argentino cumplió a la perfección.

Guijuelo - Salamanca CF

También imagino que no es culpa de los hermanos Montes que Antonio Pino y Lolo Plá no jueguen juntos, más que nada porque el segundo de ellos sigue lesionado y apenas puede jugar sin dolor, especialmente en hierba artificial, superficie en la que entrena y juega el Guijuelo. Esto provoca que Antonio Pino, que juega mejor con otro punta, se vea obligado a caer a banda, bajar a recibir al centro del campo, tirar desmarques, romper entre líneas y marcar goles… por cierto, tuvo que forzar y jugar tocado ante la ausencia de más delanteros y se perdió la pretemporada por lesión. Creo que merece que se mencione su esfuerzo. Por cierto, contra Unionistas tuvo que salir un canterano por no tener más opciones disponibles… ¡bravo por el chaval!

Igual que el de un jugador que lleva el ‘6’ a la espalda, que está siendo el eje del equipo, el que sujeta al Guijuelo, el que juega y hace jugar y para el ataque rival; todo ello, a sus 37 años. Que sirva como ejemplo la actitud de Carlos Rubén, igual que Jonathan y Pino, que están siendo capitales para una debacle mayor. Curiosamente estos jugadores no son nuevos.

Cristóbal es otro de los que debe marcar la diferencia, pero no lo puede hacer pegado a banda, no es su hábitat natural y ahí se difumina su juego. Se espera mucho más de los nuevos fichajes del club, que deben dar un paso adelante, está claro; los jugadores no pueden quedar al margen de ninguna responsabilidad.

También creo que Pozo, Zamorano, Kamal, Deco, Eizmendi y compañía deben dar un paso adelante porque son grandes jugadores; Kike Pina ya lo ha dado. Veremos qué pasa en estos dos partidos antes del parón y qué ocurre en el mercado de invierno, que parece que será movidito.

Quizá muchos piensen que estas palabras solo quieren contaminar, nada más lejos de la realidad; creo que hay pocas personas ajenas al club que le deseen lo mejor al Guijuelo siempre, pero el trabajo de un periodista es opinar, alabar y criticar constructivamente. Y el que no lo quiere ver así, tiene un grave problema.

Por eso, pienso que en este caso si hay que buscar responsables, no están en el banquillo, ni mucho menos, ya que necesitan tiempo, tiempo y tiempo. Y si al final las cosas no salen, será el momento de tomar decisiones. Igual en el caso de la dirección deportiva; si al final de la temporada no se han cumplido los objetivos, gracias y hasta luego, por mucho contrato que se haya firmado, al igual que sería positivo contar con aquellos que un día dejaron huella en el Guijuelo; merecen una oportunidad.

Ojalá al final de año el Guijuelo esté en la Segunda B Pro, significará que se ha levantado el vuelo y que la apuesta ha salido ganadora y se aplaudirá. De lo contrario, la Junta Directiva deberá abrir la puerta al responsable de todo esto, que no está en el banquillo.


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3 comentarios

  1. No está mal el artículo, pero si de verdad lo titulas «Las responsabilidades del CD Guijuelo» te ha faltado incluir a más personas además de, por supuesto, el Director Deportivo. Alguien le puso ahí. Como periodista que eres, posiblemente sepas cosas que no publicas y si no las sabes no estaría de más indagar en cuestiones relativas a la Junta Directiva, Gerencia, presupuesto y utilización del mismo, cuestiones relativas al Ayuntamiento y la manera de utililizar su aportación económica al equipo, a qué cierto representante amigo – socio de alguien pertenecen algunos jugadores………. Si sabes ciertas cosas, valentía para publicarlas y si no las sabes, tienes trabajo por delante.

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