Castilla y León

Un rayo de esperanza

Sanidad detecta una “ralentización” de la velocidad de los contagios e insiste en el autoconfinamiento

La consejera de Sanidad, Verónica Casado, afirmó este lunes que se está produciendo una “ralentización” de la velocidad de los contagios de COVID-19 en Castilla y León, pero insistió en que la población debe autoconfinarse y evitar salir a la calle. “Ojo, no podemos relajarnos nada, absolutamente nada, porque la situación es bastante dramática y el crecimiento vertiginoso”, apostilló.

 

Ical.- Casado, que compareció para analizar la situación epidemiológica, tras un Consejo de Gobierno extraordinario, señaló que se observa una pendiente “menor”, ya no en forma de “pared” o vertical, de la curva de contagios, aunque insistió en que en esta pandemia la tercera ola puede ser “la peor”, por su “virulencia” y “contagiosidad”.

En ese sentido, la titular de Sanidad explicó que tienen cierta esperanza por el comportamiento de la incidencia acumulada, así como del índice reproductivo, si bien precisó que todavía es “muy pronto” para decir que se ha alcanzado el “pico” de los contagios o que se entra en la “meseta”, puesto que será necesario esperar a que se consolide esta tendencia.

De esta forma, Verónica Casado indicó que 17.968 personas, el 0,76 de la población, se contagió la semana pasada, a los que este lunes se añaden 1.332 casos. Todo ello, lleva la incidencia acumulada a 14 días por encima de los 1.200 casos, con provincias como Segovia, con 2.125, cuando el corte que indica una gravedad extrema son 250, por lo que se rebasa cuatro veces esta barrera.

“Estamos francamente preocupados por la situación”, dijo, puesto que se superan las incidencias de la segunda ola, aunque destacó que la incidencia a siete días muestra en alguna provincia reducciones o se modula la pendiente de ascenso. Así, citó los dientes de sierra de Segovia y Ávila y en menor medida de León o Soria. También valoró que el índice de reproducción del virus haya pasado en la Comunidad del 1,43 al 1,08.

Asimismo, Verónica Casado aseguró que el 90 por ciento de los contagios se producen en un contexto familiar o de amigos, frente al ámbito sociosanitario de la primera ola. Además de la llegada del invierno, destacó el impacto del “virus británico”, que indicó no es más letal, pero si más mortal, al infectar a un mayor número de personas.

Al respecto, la consejera señaló que en colaboración con la universidad se está secuenciando el genónoma para detectar la presencia de esta cepa, sobre la que no ofreció datos concretos, pero advirtió de que es “muy poderosa” y que tiene capacidad de “ocupar nicho”, es decir, de superar el 50 por ciento y más de presencia, reemplazando al resto de variantes.

Municipios

En cuanto a los municipios, destacó que en Navidad gran parte de Castilla y León eran zonas sin ningún caso, mientras ahora domina la incidencia acumulada por encima de 900 casos por cada 100.000 habitantes. Así, citó Arenas de San Pedro y Arévalo (Ávila), Ciudad Rodrigo y Guijuelo (Salamanca), Cuéllar (Segovia) o Tordesillas como los más afectados, con una tasa superior a los 3.000 casos.

También se refirió a otros como Astorga, Bembibre, Valencia de Don Juan (León), Villamuriel de Cerrato (Palencia), Béjar (Salamanca), Real Sitio de San Ildefonso (Segovia) o Cigales y Zaratán, donde superan los 2.000 casos de incidencia.

En todas estas poblaciones, donde además se han hecho cribados o se van a hacer, la consejera hizo hincapié en evitar salir a la calle y tener contactos sociales, por lo que recomendó el autoconfinamiento. Además, apeló a realizar “compras inteligentes” para minorar la posibilidad de contagiarse.

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