Cultura

Javier Codesal expone ‘Evangelio mayor’ en el DA2

Incluye una película, una serie fotográfica y una pieza mural

El proyecto de Javier Codesal Evangelio mayor, presentado por primera vez en el DA2, consiste en una película, una serie fotográfica y una pieza mural (fotografía y texto). Como es habitual en muchas de sus obras, el artista se centra en una representación no canónica de los cuerpos (en este caso, por la edad) y en un tratamiento renovado de algunas tradiciones sociales y culturales (ahora, el Evangelio).

 

Evangelio mayor trata del envejecimiento en el contexto de las personas LGTBIQ+. El envejecimiento y los fenómenos que lo acompañan suelen quedar en la sombra de las representaciones visuales, que prefieren modelos jóvenes y saludables. Esta exclusión se agudiza cuando se trata de lesbianas, gais, transexuales y otros disidentes sexuales, cuyas imágenes suelen ceñirse a un reducido conjunto de estereotipos. Pero vejez o enfermedad (y el filme hace también memoria del sida) nos permiten a todos experimentar la fragilidad del cuerpo vivo y pensar luego los límites sociales y culturales que nos condicionan; además, edad y enfermedad ponen en juego la capacidad para enfrentar dichos límites, aspecto central de la creatividad humana.

A la representación de la diferencia de los cuerpos y sus comportamientos se une la relectura y reescritura de textos culturales y de los propios lenguajes artísticos. Evangelio mayor apuesta por superar las convenciones genéricas del audiovisual, en cuyo campo Codesal es un referente, recogiendo sugerencias del cine y el vídeo alternativo realizado por artistas desde las primeras décadas del siglo XX. Por ello, Evangelio mayor no responde a la fórmula heterofílmica “ficción versus documental”, pues toma elementos de las dos partes.

De la misma manera que un cuerpo queer supone por su mera presencia una indisciplina en relación con las reglas y una impugnación del orden, la película asume ese mismo carácter interrumpiendo algunos cánones disciplinarios. Estamos ante un filme queer en su materialidad discursiva, por maneras, actuaciones y dichos; y, tal vez, ante un ensayo queer, dado su carácter mixto y tentativo, junto a las referencias que practica.

La revisión y reencarnación de textos bíblicos no tiene en esta obra valor religioso sino cultural, como restos de un pasado mítico que sobrevive de distintas maneras y continúa ejerciendo violencia en las políticas del cuerpo actuales. Evangelio mayor ensaya una relectura de los Evangelios desde puntos de vista LGTBIQ+, usando un lenguaje diferencial. De hecho, la película ha supuesto un proceso artístico de relación con los participantes desde su doble condición de personas y personajes, cuya presencia (pasado, aspiraciones y propuestas) ha determinado grandemente el contenido y formalización de la obra.

Evangelio mayor se vincula con obras anteriores del artista, de manera especial con los largometrajes Evangelio en Granada (Meta) y Testimonio de Frederman, ambos de 2019, orientados estos desde la violencia política en Colombia.

Evangelio mayor ha sido rodado en gran parte en la residencia Josete Massa para mayores LGTBIQ+ durante la reforma del edificio previa a su puesta en marcha, entre 2019 y 2020. Esta residencia pública, primera en su género en el mundo, es gestionada por la Fundación 26D.

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