El Papa León XIV inicia en Madrid su visita a España con un mensaje pacifista

El pontífice aborda el dolor ocasionado por los curas pederastas y durante su alocución también pide abandonar la polarización política en España
El Papa, en su recorrido por Madrid en el papamóvil.

El Papa León XIV ha comenzado este sábado una histórica visita oficial a España que se prolongará hasta el próximo 12 de junio. Tras aterrizar en el aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid-Barajas pasadas las 10:30 horas, el pontífice se ha trasladado al Palacio Real, donde ha pronunciado su primer discurso oficial. Ante las principales autoridades del Estado, el obispo de Roma ha lanzado un firme alegato a favor de la paz, la estabilidad y el multilateralismo, instando a la sociedad a superar la «cultura del enfrentamiento» y las «narrativas divisivas».

Baño de multitudes y honores de Estado

La llegada del pontífice -el estadounidense Robert Prevost, primer papa de esa nacionalidad y también de origen peruano- ha paralizado el centro de la capital. Unas 130.000 personas, según datos de la Delegación del Gobierno, han tomado las calles en una mañana soleada para ofrecerle un caluroso recibimiento.

Los reyes Felipe VI y Letizia, junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, han dado la bienvenida al Papa a pie de pista. Más tarde, la princesa de Asturias y la infanta Sofía se han sumado a los saludos en el Palacio Real.

El protocolo militar se ha desplegado en la Plaza de la Armería con la tradicional salva de 21 cañonazos y el desfile del Escuadrón de Escolta Real a caballo.

Tras los actos oficiales, León XIV ha recorrido el trayecto entre el Palacio Real y la plaza de Colón a bordo del papamóvil, saludando a los miles de fieles que ondeaban banderas del Vaticano antes de retirarse a descansar a la Nunciatura Apostólica.

Un mensaje contra la polarización política

En el Salón de Columnas del Palacio Real, el Papa ha elogiado la «riqueza multifacética» de España, definiéndola como un «pueblo lleno de pasión que ama la vida». Sin embargo, el eje central de su intervención ha sido una llamada a la cordura política y social global. «El mensaje de paz encuentra acogida en quienes no se encierran en ideologías prefabricadas, sino que se abren a la verdad», ha subrayado León XIV, invitando a «abandonar las narrativas divisivas y polarizantes» que «pueblan el mundo de fantasmas y enemigos».

A la ceremonia han asistido los expresidentes Felipe González, José María Aznar y Mariano Rajoy. La nota política de la jornada la ha marcado la ausencia de José Luis Rodríguez Zapatero, recientemente imputado en la causa Plus Ultra, así como el plantón de la mayoría de los partidos de la oposición parlamentaria; solo han acudido a la cita Alberto Núñez Feijóo (PP), Santiago Abascal (Vox) y Cristina Ibarrola (UPN).

Los abusos en la Iglesia

Tanto el monarca como el pontífice han abordado de frente uno de los temas más delicados de la institución de forma previa y durante el encuentro. En el avión papal, León XIV confesó a los periodistas que los abusos son «una llaga todavía abierta» en la que piensa seguir trabajando de forma personal.

Por su parte, Felipe VI ha elogiado la «enorme labor social» de la Iglesia en España, pero no ha pasado por alto «el dolor causado por los casos de abuso». El rey ha agradecido públicamente la «claridad y firmeza» del actual papa, calificándola de esencial para el proceso de reparación de las víctimas. El Vaticano ya ha confirmado que el pontífice mantendrá un encuentro privado con afectados durante los próximos días.

Guiños al fútbol y a la música urbana

La jornada también ha dejado momentos de cercanía y humor. En su charla informal con la prensa durante el vuelo, el Papa se ha mostrado entusiasmado por regresar a España con esta nueva misión y ha respondido entre risas a preguntas poco habituales.

Al ser cuestionado sobre una coincidencia de agenda en Madrid con el artista Bad Bunny, el pontífice bromeó diciendo que difícilmente podrán verse porque, mientras él celebra sus actos, el cantante estará en su propio concierto. Además, ha resuelto con simpatía el debate futbolístico: aunque ha asegurado que el Papa «es de todos los equipos», ha confesado que, a nivel personal, Robert Prevost es simpatizante del Real Madrid, club cuyo estadio, el Santiago Bernabéu, visitará este próximo lunes dentro de una agenda que también le llevará a Barcelona, Gran Canaria y Tenerife.

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