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Vidal, el barrio multicultural

El barrio Vidal nace tras la necesidad de ampliar los límites de Salamanca. Su diseño se plantea en el proyecto de ensanche de la ciudad

El nacimiento de los barrios del extrarradio de Salamanca se debe a la aparición de edificios que se levantaron en los últimos años del siglo XIX y primeras décadas del siglo XX, apartados del centro histórico de la ciudad. Así nace parte del barrio Las Carmelitas, con las casas de Manuel Vidal que posteriormente darían nombre a esta zona de la urbe.

Por. David García – Cervigón Romero de Ávila

Salamanca vivía un contexto de crecimiento económico, basado en la masiva expulsión de población del campo, produciendo una acumulación de capital en pequeños puntos del territorio. La amalgama de inmigrantes recién llegada revalorizó las zonas no urbanas preexistentes.

El origen del barrio Vidal hay que situarlo en 1934, cuando el propietario de los terrenos, Manuel Vidal, inicia la construcción de viviendas. A su vez, otros particulares a los que vendería algunas casas comenzarían a edificar. «Ninguno de ellos solicitó licencias ni presentó planos. El Ayuntamiento no intervino hasta 1938, a raíz de una denuncia privada», explica José Ignacio Díez Elcuaz en Arquitectura y Urbanismo en Salamanca (1890-1939).

Una mujer camina por una de las calles del barrio Vidal.

La configuración del barrio cambió radicalmente tras la Guerra Civil, cuando fue necesaria un ensanche para dar cabida a la inmigración del campo. Surge así la organización de Vidal que determinó su evolución en las posteriores décadas.

El Proyecto General de Ensanche estableció varias consideraciones que había que tener en cuenta y que condicionaron el desarrollo del diseño. Fátima Miranda señala en Desarrollo Urbanístico de Posguerra en Salamanca algunas de las reflexiones que sus ideólogos escribieron antes de iniciarlas obras: «existencia de la Avenida Portugal, corta el ensanche. Existencia de barrios absurdos, como los de Vidal, Blanco y Pizarrales. Enlazar el Barrio Blanco con el de Vidal».

El ensanche

El 15 de Octubre de 1943 se aprueba en pleno el anteproyecto del primer grupo de viviendas protegidas para el Barrio Vidal (un total de 400), redactado por el arquitecto Francisco Cabrero. En noviembre del mismo año, el Instituto Nacional de la Vivienda ponía en marcha las gestiones para comprar los terrenos necesarios.

A través de un Decreto de la alcaldía-presidencia empiezan los expedientes de expropiación de terrenos. El proyecto se aprueba definitivamente el 14 de marzo de 1944. Se escogieron los terrenos entre el Regato del Anís y la calle de Gran Capitán, con una extensión de 22.624 metros. La intención era dar habitabilidad a tres mil personas.

Un hombre en un paso de cebra del barrio de Vidal.

La estructura de los bloques se organizó en hilera. El presupuesto total alcanzaba las 10.326.821 ptas. El material utilizado fue pobre, con la intención de abaratar costes yterminar las obras lo más rápido posible. Las estructuras contaban con cincuenta y ocho metros cuadrados de superficie útil por vivienda, una altura de dos metros y medio en los pisos altos y dos metros ochenta en los bajos.

Se organizaron cinco tipos de viviendas, según las posibilidades y el número de familiares. El tipo A, de mayor amplitud, tenía cuatro dormitorios, salón comedor, aseo, baño, trastero, cocina y despensa. La escala abarcaba hasta el tipo E, sería el más edificado y pequeño. Disponía de tres dormitorios, aseo, ducha.

La festividad de Sahagún fue la fecha escogida para colocar la primera piedra en 1945. En 1947 se formaliza el proyecto de contratación de las obras de alcantarillado en el Regato del Anís para las viviendas. El 30 de octubre de ese mismo año había finalizadas 58 hogares, a falta del agua y el alcantarillado. Antes de concluir 1947, se alcanzan las 160 edificaciones terminadas.

En 1949 muchas son habitadas por primera vez. En 1950 llega el alcantarillado, instalación del alumbrado, agua y pavimento, pero esto último solo a dos calles. El resto de vías quedan sin iluminar y el barro domina el barrio. La escasez de pavimentación mantuvo a Vidal intransitable en días de tormenta. El aspecto en su nacimiento fue desastroso. Cortinas de polvo soplaban en verano y el lodo entorpecía al transeúnte en invierno.

Su inauguración oficial fue el 4 de diciembre de 1950. Acuden el director general del I.N.V., Federico Mayo y el secretario general, Javier Martín Artajo. Para este evento el ayuntamiento únicamente allanó dos calles, puso algunos bordillos e instaló una capa de cemento que duró pocos meses.

En democracia

Vidal agonizaba cuando Jesús Málaga se hizo con la presidencia de Salamanca. «El problema más grave era el agua. Hasta que no comenzó el trasvase del depósito de la Chinchibarra al depósito de los Cañones, los vecinos no tuvieron agua las 24 horas al día. A las 8 de la mañana comenzaban las restricciones», apunta Jesús Málaga en Desde el Balcón de la Plaza Mayor: Memorias de un Alcalde.

Faltaban centros cívicos y zonas verdes. Sus calles eran empleadas como aparcamiento por camiones y autobuses, con el correspondiente peligro y molestias para sus vecinos.

El ayuntamiento democrático urbanizó sus calles, pues estaban deshechas y con carencias de asfalto. Los taxistas no aceptaban llevar a sus pasajeros hasta lo que hoy es la Plaza del Barrio Vidal a consecuencia del barro que impregnaba el suelo, los coches se estancaban. Se emplearon 43 millones de pesetas para asfaltar las calles Esperanza, Pastores, Leñadores, Jardineros y del Comercio.

Una de las vías del barrio de Vidal.

Los dos equipos de fútbol del barrio debían entrenar fuera, en el campo de la Federación donde pagaban por horas de uso. Sus dos colegios públicos, el Victoriano Lucas y Beatriz Galindo habían sido construidos sin patios de recreo. La solución llegó por intermediación de la asociación de vecinos. Propusieron un nuevo terreno para instalar un nuevo centro.

Un momento especial fue el día que los habitantes de Vidal se convirtieron en propietarios de sus viviendas. «Cada vecino tenía que firmar conmigo la escritura de venta una vez amortizada la deuda con el Ayuntamiento, promotor de aquellas casas. Sentado con cada uno de ellos en el salón de recepciones, me contaban la emoción que sentían, la mayoría descendientes, por conseguir la anhelada propiedad de la vivienda donde habían convivido con sus padres», recuerda Jesús Málaga.

Calles principales

Vidal disfruta de tres vías características. La primera, la calle Gran Capitán, que discurre desde la avenida de Portugal hasta la de Salamanca. Conmemora a dicho militar nacido en 1453. Combatió en el bando de Isabel la Católica tras la muerte de Enrique IV. Participó en la Guerra de Granada, derrotó a los franceses por el dominio de Nápoles e hizo reconocer a Fernando el Católico como rey de Sicilia, también fue nombrado virrey de sus territorios.

Dos mujeres caminan por el barrio de Vidal.

La calle del Regato del Aníses fundamental para entender la historia de Vidal. Atravesaba el barriodesprendiendo un olor nauseabundo, de ahí que fuese denominado irónicamente como anís. Continuaba su curso por las actuales calles de Fray Luis de Granada, Plaza de la Fuente, plazoleta de la Cruz Verdadera, calles de Abajo, Ancha y de la Palma. Desembocaba en el Tormes por la puerta de los Milagros.

Por último, mencionar la calle de Los Ingenieros Zapadores, lugar donde se asienta la subdelegación de Defensa. El cuartel ha estado ocupado en las últimas décadas por tropas del cuerpo de Ingenieros y cambió de nombre en sucesivas ocasiones. Desde 1988 mantienen el título de “Regimiento de Especialidades de Ingenieros número 11”.

Asecal

Estas siglas representan la bondad y el alma social de Vidal. Son una ONG que se instala en 1992 en la Calle Plateros número 19 tras comprar el local a Cruz Roja. Su función está focalizada en ayudar a colectivos vulnerables. Mejoran su situación poniéndoles en contacto con empresas que buscan trabajadores. También atienden a niños y organizan gran variedad de proyectos. Destaca su labor de educar a pie de calle donde inciden en los más jóvenes. Su intención es recuperar las antiguas formas de relaciones sociales fueras del hogar y de internet.

Sede de Asecal en el barrio de Vidal.

Entre sus últimas iniciativas está “ganchilleando”. Surgió en los meses de confinamiento, cuando detectaron que muchas mujeres mayores sufrían la soledad del encierro. Les entregaron lana de colores y agujas de gancho. Pero esto no terminó aquí, con sus obras de artes, estas ancianas decoraron bancos y árboles de las calles Plateros, Emigdio de la Riva y sus aledaños.

Desde hace veinte años celebran la “Mediodía Vieja”. Es un evento para conmemorar la llegada del nuevo año. Sustituyen la típica noche como momento elegido de celebración. Se convierten en los primeros españoles en cambiar de calendario.

Mediodía Vieja, en el barrio de Vidal organizada por Asecal. FOTO. ARCHIVO.

También han intentado revivir la vieja tradición de las fiestas de San Juan. Incluso un año instalaron una hoguera virtual. Pero la pandemia ha frenado el resurgir de esta tradición que esperan recuperar próximamente.

Actualidad

Vidal es un barrio que sufre los estragos del paro. «Antes del covid había falta de trabajo, pero la pandemia ha empeorado la situación. La gravedad que están sufriendo muchas familias ahora es importante», asegura Ana Gala Martín, colaboradora de Asecal. Desde la ONG han visto la necesidad urgente de organizar campañas de recogidas de alimento tras detectar que muchas familias carecían de los recursos alimenticios básicos.

Un vecino del barrio, Mohamed Chahbouni, originario de Marruecos, explica su situación: «no hay trabajo, me voy para siempre a mi país. Estoy sin nada, no puedo aguantar. Incluso el alquiler ha subido. Elegí este barrio porque disponía de viviendas asequibles, con el transcurso de los años he pasado de pagar 330 euros a 450». Pese a su situación, considera que Vidal es un barrio muy tranquilo y agradable, un buen lugar donde vivir.

El colegio Beatriz Galindo, en el barrio de Vidal.

La diversidad se ha convertido en una característica esencial de Vidal. Multitud de inmigrantes procedentes de Marruecos y Latinoamérica conviven con los salmantinos de origen. En alguno de sus centros escolares los niños de padres extranjeros superan a los de padres nacionales. Adolfo Barroso lo tiene claro, «me gusta esta multiculturalidad, da vida al barrio», dijo.

Las antiguas costumbres de socializar en la calle la han revivido estos inmigrantes. «Nosotros ahora nos encerramos en casa, sin embargo, ellos han sabido juntarse, les envidio y es agradable», concluye Adolfo Barroso.

El supermercado Gadis revitaliza la Plaza del Barrio Vidal. En dicho espacio concurren personas mayores que descansan en los bancos mientras los pequeños corretean alrededor. La población envejecida es dueña de esta zona de Salamanca, aunque todos los años muchos universitarios eligen sus pisos de estudiantes en la zona, atraídos por los precios más bajos respecto al resto de la urbe y por la cercanía al campus Miguel de Unamuno.

El ya mencionado y famoso Regato del Anís cobra vida aún hoy cuando la lluvia arrecia con especial crudeza. El desnivel del suelo transforma las calles en ríos que desembocan en el Paseo de San Vicente y convierte al Barrio del Oeste en una parada más de su cauce.

Bibliografía

    • Desde el balcón de La Plaza Mayor, de Jesús Málaga.
    • Historia de Salamanca, Volumen V, de de José-Luis Martín.
    • Callejero histórico Salmantino de Ignacio Carnero.
    • Desarrollo urbanístico de Posguerra en Salamanca, de Fátima Miranda.
    • Desarrollo urbanístico de Salamanca en el siglo XX, de David Senabre López.
    • Arquitectura y urbanismo en Salamanca (1890-1939), de José Ignacio Díez Elcuaz.

Agradecimiento al personal de la biblioteca Torrente Ballester.

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Un comentario

  1. Y esta bien con algunos matices, yo naci y me crie en ese barrio y desde hacer las hogueras de san Juan a ir a buscar higos o morera por el barrio y mi familia sigue viviendo en la misma casa que yo naci, vecinos originales no queda ya nadie y solo destacar la gran vecindad que habia entre todos que nos conociamos y nos ayudabamos y solo decir que de las viviendas de las 400 no se hicieron 400 los rumores fue que no habia dinero para todas y alguna se quedo sin construir, es mas algunas ya terminadas y ocupadas hubo que repararlas por que tenian todos los defectos del mundo, obligado a los vecinos a ocupar viviendas no ocupadas todavia temporalmente, entre ellos mis padres.

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