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En Salamanca les fue bien, fuera «fuimos un equipo de boquilla y de camisetas»

El equipo gaming Press Start se fundó con el sueño de convertirse en profesionales algún día

Los eSports —deportes electrónicos— están de moda. En los últimos años baten récords de audiencia y la afición no para de crecer. En Salamanca, también hay seguidores y algunos equipos que practican este deporte. Entre ellos, Fernando Rodríguez, quien organizó un equipo para intentar probar suerte en este mundo.

Fernando Rodríguez regenta un bar —Press Start Salamanca— dedicado a los eSports y donde se puede alquilar ordenadores para jugar. Cuenta que creó el equipo «por casualidad». Un día organizó un “rey de la pista” del famoso juego League of Legends, «entonces se me ocurrió una idea: ¿Y si selecciono a los mejores participantes?». Fernando Rodríguez habló con los elegidos y les propuso crear un equipo.

Rodríguez haría el papel de gerente o como él lo llama, CEO. «Buscaba torneos, les pagaba el viaje si había que salir de Salamanca, me encargaba de la logística en general». Con el dinero que ganaban de los torneos se autofinanciaban. «La mitad era para los jugadores y la otra mitad para pagar las camisetas del equipo, por ejemplo». El premio más alto que consiguieron fue de «300 ».

Este equipo, llamado con el mismo nombre del local, Press Start, fue un equipo amateur, pero con aspiración a tal vez a «convertirnos en profesionales». Rodríguez menciona que cuando hace algo «aspiro a lo máximo, porque lo normal es que te quedes por la mitad». Empezaron desde abajo, para llegar a profesionales tendrían que «subir divisiones, como en el fútbol».

En Salamanca les fue muy bien, «ganábamos casi todo». Pero imitar a los grandes equipos cuesta «mucho dinero», confiesa. «Hay que hacer una asociación, registrar el nombre, es básicamente montar una empresa. Nosotros solo fuimos un equipo de boquilla y de camisetas», pero con grandes sueños.

Entrenos y discusiones

Los miembros del equipo «quedaban una vez a la semana para jugar toda la tarde». Podían estar practicando hasta «seis o siete horas seguidas, y siempre gratis, claro». Después quisieron tomárselo más en serio y buscaron a «un entrenador». «Ellos me lo propusieron, querían a alguien que supiese más del juego y que les organizase», señala Fernando Rodríguez.

Y como cualquier equipo dentro de un deporte, también tenían un capitán. «Se eligió en base a la posición que ocupaba dentro del juego. Su cargo es el más importante y es el que tiene más responsabilidad en la partida. Además, era quien más experiencia tenía», cuenta Rodríguez.

Como pasa a quienes practican hobbies, siempre es difícil compaginar la vida privada con las aficiones, y dentro del equipo Press Start no era diferente. «Siempre tenían problemas para comprometerse, motivo principal por el que se acabó disolviendo el equipo. Los padres de uno de los chicos le recriminaban que jugase tanto tiempo, otro tuvo que marcharse a estudiar fuera».

Pero la historia más curiosa fue del integrante que abandonó el equipo porque: «Cortó con su novia y se habían conocido en el local. Decía que volver le hacía recordar los momentos que había pasado con su pareja en Press Start y le ponía triste. Jamás volví a ver ni al chico ni a la novia», confiesa Fernando Rodríguez.

Dentro de un equipo siempre hay tensiones entre los jugadores, y en Press Start a veces «hubo alguna discusión». Fernando Rodríguez explica que «todo surgía por la personalidad dentro del juego, esta se extrapolaba cuando terminaban de entrenar. Les decía que lo que pasa dentro del juego no podía salir de ahí, que llevaban cinco años siendo amigos y que no podían enfadarse por una partida». Este choque de egos también les afectaba a la hora de rendir, pues después de una discusión «se quedaban callados y se desconcentraban».

Para solucionar las disputas, Fernando Rodríguez y el capitán organizaban «reuniones». Pero nunca fueron enfrentamientos serios, únicamente «pullitas», pues eran «chavales y es normal». Al final arreglaban sus diferencias y continuaban disfrutando de su amistad y del deporte que les unía.

Competición

Los equipos de eSports suelen seguir dietas adaptadas a los jugadores, entrenamientos físicos y hasta psicólogos. Pero Press Start, al ser un equipo amateur, nunca siguió esas reglas. «El psicólogo era el capitán, él los animaba», menciona Fernando Rodríguez.

Acudían a torneos «cada dos o tres meses». Fueron a ciudades como «Zamora, Valladolid, Plasencia y algunos lugares de Extremadura». No tenían «presupuesto» para viajar más lejos, se centraban en los torneos cercanos que «mereciesen la pena».

Entre los miembros del equipo, Fernando Rodríguez cuenta que: «Eran estudiantes, jóvenes y amigos entre ellos. Eran extrovertidos y solo jugaban a este juego, el League of Legends, a ninguno más. Entre las carreras que cursaban, recuerdo que uno hacía Informática y otro Bellas Artes».

Press Start murió cuando «llegó la pandemia». El capitán «se marchó a Madrid a estudiar un Máster», y el resto de integrantes fue abandonando el equipo por diferentes motivos. «El requisito que poníamos es que todos tenían que vivir en Salamanca. Pienso que la clave para que un equipo funcione es que haya comunicación in situ», explica Fernando Rodríguez. Pero el dueño del equipo no se rinde: «Volveré a crear otro, lo tengo claro».

Fernando Rodríguez cuenta que lo mejor de haber creado el equipo fue que «los chavales se divertían un montón». Además, el nombre del equipo le hacía «buena publicidad pues ganaban torneos, esto atraía a otros chicos de la ciudad a mi local».

Para el dueño de Press Start Salamanca, los videojuegos son comparables con «cualquier otro arte», pues muestras «aventuras, maneras de pensar, música y personajes increíbles». Y por último, Fernando Rodríguez remarca una realidad de hoy día: «Los videojuegos son la manera de entretenimiento más famosa ahora mismo».

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