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La decadencia de la Gran Vía

Tras la prosperidad de las últimas décadas ahora es paradigma de la parálisis de Salamanca

Desde los últimos años, no ha dejado de crecer el número de locales salmantinos que no han tenido más opción que bajar sus persianas a raíz de la crisis económica provocada por la pandemia. No deja de ser habitual que, al pasear por las calles salmantinas, te puedas encontrar a cada paso que das cientos de tiendas con el cartel colgado de “Se vende” o “Se alquila”.

Texto: Patricia Martín

Fotos: Sergio Villarino

Salamanca es sinónimo de belleza, cultura, gastronomía, arte… Su ambiente universitario está impregnado en todos sus rincones, pero eso no quita la situación tan triste que se está viviendo en la actualidad. Al tratarse de una ciudad enfocada al sector servicios y sin poder contar con industria, muchos autónomos y pymes han tenido que decir adiós a su negocio. En este punto, las calles comienzan a estar cada vez más vacías y con una menor fluctuación de gente y la pregunta no deja de rondar en la cabeza de la mayoría de salmantinos, ¿en algún momento se conseguirá frenar esta situación? ¿Volverá a resurgir la economía en Salamanca?

La Gran Vía es una de las calles principales de la ciudad que está notando esta evolución de forma más acusada. En sus 80 años ha vivido diferentes momentos, casi todos ellos de esplendor, hasta ahora, cuando está en mínimos.

En primer lugar, hemos acudido a la Inmobiliaria De Castro Gil, allí nos ha atendido su director, Jesús de Castro Gil. Tras hablar sobre la situación económica de esta calle, comenta que “es verdad que Gran Vía es una calle que tuvo mucho más auge hace unos años. Sobre todo, con la cuestión administrativa, cuando estaban los juzgados y la Junta de Castilla y León… cosa que generaba mucho movimiento de gente. Eso hace también que haya perdido bastante auge en el aspecto comercial al ser una de las calles principales de la ciudad. También, se ha notado en el aspecto negativo en el tema de los bancos. Había muchas sucursales bancarias y, como decía, todo ello junto creaba un tema mucho más comercial y administrativo y eso ha decaído bastante. Hoy en día, eso ha desaparecido al haberse cambiado de ubicación y eso hace que la Gran Vía tenga una difícil solución”.

Sobre la situación crítica de la ciudad y la posibilidad de alguna medida de mejora, indica que “con el auge de internet, los negocios a pie de calle están sufriendo bastante y en todas las zonas. Se trata de un tema complicado, porque el tema de los negocios físicos cada vez está más complicado con la compra por internet. De hecho, la calle Zamora también es una de las zonas comerciales que también está en decadencia. Veo un poco complicado que el tema de los negocios consiga impulsarse. Los centros comerciales a las afueras han hecho que la zona comercial del centro acabe reducida y la Gran Vía era una cuestión más administrativa, en tema de bancos y cuestiones de la Junta o por estar ahí Correos. Habrá cinco o seis entidades bancarias que han cerrado en esta calle”.

La segunda parada se realiza en la inmobiliaria Vía 30, donde nos atiende Beatriz. Esta vez, se pone el foco de atención en el año actual. “Se han cerrado bastantes locales, además se notó en su momento la pandemia y se está notando ahora en la actualidad la guerra de Ucrania. El cierre de locales o locales que se alquilan de una manera más económica e incluso también en la venta de los pisos se está notando esta situación. Todo afecta. La gente con la incertidumbre no se plantea coger sus ahorros para una inversión o para un negocio. Ha habido muchas épocas buenas y no hace falta irse a años atrás, incluso no hace tanto había bastantes locales alquilados y todo era bastante próspero. El tema es que a partir del año 2020 todo ha bajado bastante más”.

Sobre la posible existencia de alguna medida efectiva y sobre la situación de empleo en Salamanca, comenta que “realmente cuando hay una incertidumbre es muy complicado, porque nadie se atreve a dar el paso, pero una buena solución sería unos alquileres más económicos o con mejores opciones a la hora de que el propietario tenga que arrendar el local. Pueden preferir un régimen general, no ser una sociedad o un autónomo, porque con este último no hay ningún tipo de ayudas, si el negocio va mal, perdería todo”.

En la Inmobiliaria Pérez Correa, donde nos ha atendido su director, Jesús Pérez Correa. En esta ocasión, nos da un punto de vista diferente, puesto que explica que “hay negocios que están cerrando, pero otros que se abren. En la calle Toro también hay locales cerrados que se alquilan, cosa que nunca había pasado. Es decir, es una tónica que está pasando en todas las calles, no solamente en la Gran Vía. Aun así, en esta calle hay muchos locales y negocios que llevan ahí toda la vida. La situación económica es general en Salamanca, el tema del sector servicios está muy tocado por la pandemia, la subida de precios… un poco todo. Igual que se cierran se abren. No es que la Gran Vía esté maldita, ni nada por el estilo, solo se trata de una situación generalizada en la ciudad”.

Asimismo, sobre la cuestión de una posible alguna mejora, asegura que “si hubiera más ayudas a los pequeños empresarios y a las pymes, todo se arreglaría, no solo aquí, sino en todas las ciudades”.

Adrymar, una tienda de multiservicios de la Gran Vía, mantiene su actividad en la emblemática calle salmantina. Ángel es su dueño. Tras comentarle la situación en cuestión, explica que “la verdad es que se está quedando la Gran Vía un poco vacía de negocios y de paso de gente. Nos quitaron de aquí la Junta de Castilla y León y hay menos gente que antes. Llevo en este negocio 12 años, entonces está muy diferente ahora que en mis comienzos. Cuando vienen los estudiantes se nota en la economía y en el ambiente de la ciudad. Por ejemplo, tras pasar la época de pandemia que no hemos tenido celebraciones, ni bodas, ni comuniones… estos años han acabado afectando bastante económicamente al negocio”.

Acerca del futuro de Salamanca, afirma que “la cosa está complicada, porque aquí no hay industria. La vida nos da un poquito el funcionariado que tenemos, la hostelería y la universidad. Es lo único que se mueve un poco aquí en Salamanca”.

Internet

Jesús, propietario de la óptica Michel Óptico explica que “la cosa está horrible y el tema de los pequeños comerciantes igual, y parte de la culpa es por la situación global. La gente al final parece que, de entrada, siempre comenta que apoya al pequeño comercio. Tuvimos un ejemplo cuando la pandemia y el estado de alarma, cuando se comentó el gran apoyo al pequeño comerciante, pero a la hora de la verdad, la gente se va a los grandes y a la compra online. No somos muy solidarios, esa es la palabra en general. No somos de apoyar realmente al comercio de proximidad, que eso luego al final va a afectar a todos. Esto a medio plazo es lo que se está viendo en la Gran Vía y en muchas calles, que van a acabar desiertas y nos va a afectar a todos. Al final, todos los sueldos son muy bajos, se cierran muchas cosas”.

“Este negocio lleva abierto 30 años y mucha gente me dice “bueno llevando 30 años tendrás una clientela” y sí, pero esa clientela fiel cada vez es menor, porque a la hora de la verdad, la gente acaba eligiendo a las grandes cadenas. La situación global afecta, pero lo que más afecta es que deberíamos apoyarnos más unos a otros. Evidentemente, ha habido mejores épocas, todos los tiempos pasados han sido mejores y eso que ha habido varias crisis en estas últimas décadas. Al final, a raíz de la pandemia se han ido solapando unas cosas con otras y todo ha acabado afectando económicamente”.

En referencia a la posibilidad de alguna medida de mejora, acaba criticando: “Siempre están las iniciativas en teoría de la administración, de los políticos o del ayuntamiento… pero ahí también hay mucha hipocresía”.

Locales Vacíos en Gran Vía sergio villarino (41)

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2 comentarios

  1. quizas todo esto conlleva una connotacion muy clara las calles peatonales hasta cierto sitio puede ser acectable pero las consecuencias las preveiamos todos menos los que no quieren verlo que muy distinto este tipo de ciudades hay que tratarlas como tal ciudades pequeñas con los sevicios necesarios sin tener que ir los estraradios o poligonos del alfot

  2. La Gran Vía es una calle con demasiado tráfico, ruido y humos, por la cantidad de autobuses que tienen parada en ella, además del movimiento de coches privados. Eso echa para atrás a mucha gente, que siempre que puede, se va por las tranquilas calles peatonales.
    Los locales vacíos de la zona centro se deben a que la mayor parte de la compra se realiza en las grandes superficies de Santa Marta, Carbajosa, y periferia urbana. El consumo tiene un límite y si favoreces a unos (grandes superficies), siempre perjudicarás a otros, comercio pequeño y de proximidad. El pequeño comercio se lo han cargado deliberadamente, no es una casualidad.

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