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“La Avenida de Italia está muerta”

Los comerciantes de la zona protestan por la duración de las obras en Álvaro Gil

Vivir en una ciudad conlleva estar adaptado al ruido, al bullicio de la gente, al estrés del ir y venir, a los atascos de tráfico y, por qué no, también a las molestias de las obras. En la calle Álvaro Gil, entre la Avenida de Portugal y el Paseo de Carmelitas, lo saben bastante bien, puesto que desde el 10 de enero dicha vía se encuentra cortada por obras.

Texto: Patricia Martín / Fotos: Sergio Villarino

El proyecto LIFE Vía de la Plata perteneciente al Ayuntamiento, destinó alrededor de 600.000 € a esta reforma con el objetivo de hallar una solución decisiva a las inundaciones de la zona.

En principio, los trabajos iban a durar solo cinco meses, pero tan solo un mes después, el 9 de febrero, en la primera fase de la obra se descubrieron restos de una canalización de aguas de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Tras un estudio realizado por la Comisión de Patrimonio de la Junta, se concluyó desde el consistorio que las obras podían seguir su curso; por lo que la segunda fase se inició el 22 de marzo.

Aunque la construcción pudiera seguir avanzando, la realidad es que junio está a la vuelta de la esquina y la calle continúa cortada. Con el descubrimiento de los restos, los salmantinos ya han aceptado que su finalización se retrasará pero ¿por cuánto tiempo más?

Esta situación está desestabilizando a los negocios de la zona, que ya acumulan la pandemia y los efectos de la guerra y los desabastecimientos de las protestas pasadas.

En la calle Álvaro Gil está el Solarium Valentina. La dueña expone su malestar con el Ayuntamiento, ya que su negocio está ubicado en la parte de la vía donde no hay acera transitable y para sus clientes es difícil acceder al local. Asimismo, declara que las obras le han afectado económicamente por el ruido, por el descenso del paso de gente y la disminución de clientes.

Obras en Álvaro Gil. (Foto: Sergio Villarino)

En referencia a una posible solución, Valentina comenta que “sé que es algo que no se hace y es pedir mucho, pero podrían haberme ofrecido la posibilidad de ubicarme en otro sitio de manera temporal, ya que soy la única de esta calle en esta situación”.

En Samara Shop, ubicada en la avenida de Italia, su dueña, María Ángeles, indica que  “las obras nos están afectando porque estamos notando que ha bajado bastante la venta y la gente por la calle. La verdad es que el tráfico traía movimiento y notamos que hay muchísima menos venta y menos gente”. Además, expresa de manera cómica que “por otro lado, aunque sé que es normal, también afecta el polvo que entra. Estamos todo el día limpiando”.

Respecto a una solución viable, comenta que “entendemos que la obra se debe de hacer, pero pedimos que acaben cuanto antes y que se den prisa. Al no haber tránsito de gente nos perjudica. Quizá a otras calles les beneficia, calles que antes no tenían tanto paso de gente y ahora es la alternativa al rodeo que hay que dar”.

En La Casa del Pan III Luis nos aclara su situación. “Las obras nos están afectando porque hay mucho menos movimiento, no suben coches, no sube el autobús, sube menos gente y entonces se nota que hay menos venta”, comenta.

Obras en Álvaro Gil. (Foto: Sergio Villarino)

“No veo que exista mucha solución, solo que abran la Avenida Italia para que pueda mejorar la cosa y que arreglen la calle cuanto antes, por lo menos que abran el paso a esta avenida”, añade.

En el Servicio Oficial del Fabricante (Service Shop), Cristina explica que “a nivel económico, la obra nos está afectando muchísimo, porque la gente no pasa y no suben coches. La Avenida Italia es una calle muy transitada, entonces se nota mucho”. Asimismo, señala que “hay muchísimo ruido y demasiado polvo. Es un ruido constante. Los comerciantes de la zona estamos bastante dolidos con este tema, ya que está afectando mucho”.

Ante una posible solución sugiere “que abran el paso lo antes posible y que sigan trabajando en los laterales de la calle. La Avenita Italia está muerta ahora mismo. También la solución sería que trabajaran más horas o contratar a más empleados. No hay suficiente gente trabajando y podrían echar más horas”.

En Pinta & Decora Juan Antonio explica cómo le está afectando las obras a su negocio: “Hay muy poco paso de coches y nos está afectando bastante. Estamos quejándonos y no aceleran las obras, parece que van muy tranquilos y querríamos que esto se acelerara más”.

“La única posibilidad es que aceleren más el trabajo y trabajar 24 horas, para que no se alargue tanto la obra, no hay otra opción. No se ha presionado al Ayuntamiento para que se agilice de otra manera, haciendo más turnos para que no se perjudique a los ciudadanos, como está ocurriendo, sobre todo a los comerciantes que estamos aquí”, concluye.

Y, por último, en Buffet Rebeca cuenta que “esta situación está afectando en todos los sentidos; además de económicamente, ya que estamos haciendo menos caja. La gente no puede acceder ni en coche ni andando, porque viene mucha gente mayor. Yo en mi caso para venir a trabajar tengo que dar unos rodeos increíbles para poder llegar. Mucha gente está dejando de venir y se nota”.

Obras en Álvaro Gil. (Foto: Sergio Villarino)

Agrega que “nos cortan el agua y cuando tenemos, sale con tierra. Hay muchísimo polvo y el ruido si están picando no te entiendes con los clientes. Además, la estrechez de la acera hace que la gente mayor no pueda acceder bien”.

En referencia a una posible solución, sugiere que “a lo mejor la calle Torres Villaroel la podrían haber hecho de doble sentido para el tráfico, porque al final se ha colapsado la zona o haber hecho la obra por tramos, aunque eso desconozco si se pudiese haber hecho”.

Afirma que “si duplican los turnos es la mitad de trabajo y se acortaría el tiempo. Sé que es una obra de envergadura, pero esta misma calle sé que ya la abrieron hace unos años, si la vuelven abrir será por algo, pero claro, ¿Encuentran ahora los restos y la vez anterior no?”, dice.

En definitiva, cualquiera que pasee por allí puede observar el caos que se ha producido en esta zona de la ciudad, ya que la prolongación de las obras está afectando de una manera considerable. Muchos son los que se acercan desubicados y acaban apreciando el polvo, el ruido ensordecedor, la ausencia de autobuses y la vía cortada sin la posibilidad de atajar por ningún lado.

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