Los que se han parado a verlos y contarlos aseguran que se cansaron porque son decenas y decenas los bancos que se acumulan en La Aldehuela. Parece que al igual que en la industria textil, el Ayuntamiento de Salamanca 'saca' dos colecciones de bancos por temporada y los pasados de moda se van apilando sin saber si acabarán en una fundición, crematorio, durmiendo el sueño de los justos o, en el mejor caso, sirviendo de asiento en otros lares.
Cientos de bancos se acumulan en la Aldehuela en lo que, sin duda, podríamos llamar cementerio de bancos; de todos los modelos, materiales y épocas.

Recordamos algunos de los que se cambiaron estando en perfecto estado: plaza del barrio Vidal, avenida de José Núñez Larraz, parque Lazarillo de Tormes.... y los de muchas otras calles.
Y así, en la próxima remodelación del la ribera del Tormes, con un presupuesto de 800.000 euros, se cambiarán también. La intervención se llama proyecto de restauración paisajística y acondicionamiento medioambiental del entorno natural del río Tormes para uso recreativo y turístico entre los puentes Enrique Estevan y Sánchez Fabrés.

Proyecto al que el Comité Antinuclear y Ecologista presentó alegaciones por tratarse de una intervención sumamente agresiva hacia el entorno natural que, presuntamente, se dice proteger. "Alegaciones que en su mayoría han sido aceptadas por la Confederación Hidrográfica del Duero. Pero en esta ocasión solo nos vamos a fijar en los bancos, papeleras y farolas (que también se cambiarán)", puntualizan desde la asociación Comité Antinuclear y Ecologista de Salamanca.
El motivo por el que la asociación solo quiere poner el foco, es porque es un ejemplo palpable y clarísimo de cómo se gestiona el dinero de este Ayuntamiento. "Un despilfarro incomprensible e inadmisible, salvo que lo único que se quiera conseguir sea aumentar el gasto", cuestionan a modo de reflexión desde el Comité Antinuclear y Ecologista de Salamanca.
