La titular de la plaza 5 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Valladolid, que investiga la muerte de Esther López, vecina de Traspinedo, ha acordado la entrada y registro en el chalé que perteneció a la familia del acusado después de que el nuevo propietario comunicara el hallazgo de una trampilla que daba acceso a un sótano en uno de los dormitorios.
ICAL. La magistrada accede así a la solicitud de la Guardia Civil, que este miércoles ha presentado una petición para realizar una inspección ocular detallando los términos de la misma, y que va más allá del habitáculo descubierto ahora por el nuevo propietario del inmueble .
Pese a que no existía oposición por parte del nuevo propietario de la vivienda para que se inspeccionara la misma, la jueza, de conformidad con el criterio de la Fiscalía, autoriza la entrada y registro para que la diligencia se realice con todas las garantías legales.
En este sentido, la magistrada autoriza a que la Guardia Civil realice una inspección ocular, que “amén del habitáculo en cuestión, se extenderá a las comprobaciones y extracción de las oquedades, suelo, paredes, techos o en la propia estructura de la vivienda y en su interior, posible rotura de tabiques o falsas paredes, techos, suelos, etc.; recogida y transporte en cualquier superficie o soporte para su posterior análisis de diferentes muestras que se pudieren obtener, en especial en lo concerniente a la búsqueda e identificación de restos biológicos y humanos, y proceder a la captación de imágenes durante la actuación policial”.
Según confirmaron a Ical fuentes judiciales, la entrada e inspección tendrá lugar mañana, a partir de las 9.00 horas y será realizada por el Grupo ECIO, -Equipo Central de Inspección Ocular- de la Dirección General de la Guardia Civil, de manera conjunta con personal del laboratorio de criminalística de la UIPJ DE Valladolid, y aquellas unidades necesarias distintas a las mencionadas.
La instructora considera que concurren los requisitos suficientes para acordar la medida solicitada, con el fin de “ahondar en el hallazgo de algún elemento relevante para la investigación, que en su caso pudiere arrojar luz sobre los hechos, a la vista del nuevo elemento desconocido con anterioridad y encontrado en la vivienda que fue de los padres del principal imputado en la causa, concurriendo proporcionalidad, necesidad y vinculación directa de la medida con la investigación concreta que es objeto de esta causa”.
En su resolución explica que “no hay otro modo de buscar indicios nuevos sobre el hecho investigado, y que se trata de un hallazgo hasta ahora desconocido; amén de la gravedad del caso, la alarma social causada y la valoración conjunta de este caso”, motivos que llevan a la jueza a considerar que “la autorización es absolutamente idónea a los fines pretendidos y que en puridad de conceptos no hay oposición del actual dueño de la vivienda, considerando de esencial importancia el posible hallazgo de material biológico o humano”.

















