El Sindicato de Profesionales del Transporte y Emergencias Sanitarias (SP-TES) ha denunciado públicamente la situación crítica que atraviesa el servicio de ambulancias en Salamanca, señalando directamente a la Gerencia de Salud de Área por su falta de vigilancia sobre las empresas adjudicatarias. Según el sindicato, tanto Ambulancias Rodrigo (HTGroup) como Ambulancias Fabián Martín estarían «escatimando» en recursos humanos para maximizar beneficios, una estrategia que está provocando un grave perjuicio en el sistema sanitario de la provincia.
La denuncia no solo afecta a las condiciones laborales, sino a la calidad asistencial de los salmantinos. El sindicato señala episodios críticos, como el pasado domingo, donde solo 2 ambulancias de las 5 previstas estuvieron operativas.
Los datos aportados por la organización son demoledores: solo entre el 1 de enero y el 9 de marzo se han acumulado más de 3.100 horas extraordinarias en el servicio de emergencias, una cifra que equivale a la jornada laboral de nueve profesionales que no han sido contratados para cubrir incidencias o bajas.
Esta falta de previsión no es un hecho aislado, sino una tendencia que, según los cálculos sindicales, podría llevar al sector a superar las 15.000 horas extra al finalizar el año, repitiendo escenarios de precariedad de ejercicios anteriores.
La situación es igualmente alarmante en el servicio programado, encargado de traslados vitales para diálisis, rehabilitaciones y altas hospitalarias. El sindicato alerta de que, mientras el contrato con el Sacyl estipula la presencia de 57 trabajadores diarios de lunes a viernes, la realidad es que faltan entre 7 y 10 profesionales cada jornada, dándose casos extremos como el de un pasado domingo en el que solo operaron dos ambulancias de las cinco que debían estar activas.
Desde SP-TES subrayan que esta gestión deficiente impacta directamente en el bienestar de los ciudadanos, quienes sufren rutas «interminables» y retrasos en sus tratamientos mientras las empresas destinan, en ocasiones, personal del sistema público a servicios privados.
La organización insiste en que la responsabilidad última recae sobre la Administración, a la que acusan de ignorar los incumplimientos de los pliegos de condiciones. «El dinero de los castellanos y leoneses debe estar controlado. El transporte sanitario es una de las puertas de entrada al sistema público y hoy no se exige lo que está firmado en el contrato», subrayan desde el sindicato.
Ante este escenario, exige una fiscalización inmediata de los recursos materiales y humanos, recordando que el transporte sanitario es una de las puertas de entrada al sistema público y que el dinero de los contribuyentes debe gestionarse con el máximo rigor y control.
Los datos de la precariedad
La falta de personal se traduce en cifras que el sindicato califica de «auténtica locura»:
- Emergencias al límite: Solo entre enero y marzo se han acumulado más de 3.100 horas extraordinarias. Según SP-TES, esto equivale a la jornada laboral de 9 trabajadores adicionales que no han sido contratados.
- Proyección alarmante: De seguir a este ritmo, el año cerraría con más de 15.000 horas extra, una cifra que ya se ha alcanzado en ejercicios anteriores.
- Servicio Programado bajo mínimos: En los traslados para diálisis, rehabilitación o altas hospitalarias, faltan diariamente entre 7 y 10 profesionales. De las 57 personas que deberían estar operativas por contrato, rara vez se llega a las 50.

















