Piden que los autobuses dejen de pasar por San Pablo, Arroyo de Santo Domingo y Rosario

Tráfico en el Puente de Soto y las obras en los aledaños.

El Ayuntamiento de Salamanca ha decidido finalmente renunciar al plan de reordenación del tráfico en el entorno del Convento de los Dominicos, una decisión que la asociación «Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio» ha calificado como una capitulación ante los problemas que el propio Consistorio reconoció hace apenas siete meses.

Afirma que lo que el Ayuntamiento proponía «verdaderamente era mentira ya que creaba otros al empeorar la eficiencia del servicio de autobuses, traer nuevos daños al patrimonio histórico y no contemplar una serie de circunstancias aparejadas».

Según el colectivo, la institución municipal ha pasado de presentar un plan supuestamente estudiado a pedir a la ciudadanía que se resigne a convivir con situaciones de riesgo y deterioro patrimonial que afectan a vías neurálgicas como las calles San Pablo, Arroyo de Santo Domingo y Rosario.

El principal problema (no el único detectado) que se pretendía resolver era el giro que, cada pocos minutos, tiene que hacer alguno de los muchos autobuses urbanos y metropolitanos que todavía circulan por la Calle San Pablo, «donde se están creando situaciones de grave riesgo para la integridad de los peatones y que, por suerte, se han ido sorteando gracias a la pericia de los conductores y a la extraordinaria atención que las potenciales víctimas están poniendo», indica.

Esta situación tiene su origen en la supresión del paso de ese tipo de vehículos por las calles Correhuela, Pozo Amarillo, Plaza del Mercado y Plaza del Poeta Iglesias. «Y es que una decisión acertada fue ejecutada, precisamente, por quien no creía en ella. Pero, sin duda alguna, es deseable que todos esos grandes vehículos dejen de pasar no solo por las calles citadas también por la calles San Pablo, Arroyo de Santo Domingo y Rosario. Lo que tendría que mejorar la eficiencia de esas líneas no se consiguió, al seguir haciéndolas pasar por Gran Vía, y se ha establecido una sensación de aislamiento que debería haberse evitado, si ya se hubiesen creado nuevas líneas», prosigue.

La asociación añade que otro problema que se iba a resolver, como es el habitual choque de camiones y autobuses discrecionales contra el Puente de Soto al dejarlo para uso exclusivo de autobuses urbanos y metropolitanos en sentido sur, tampoco se llevará a cabo pese a que se presentó por el bien del patrimonio histórico. «No es aceptable que nuestros concejales tengan como principal labor cruzar los dedos y desear que nada pase, a ellos se les ha encomendado, pese a que son circunstancias arrastradas desde hace muchos años, dar soluciones efectivas para evitar que se produzcan», afirma.

Añade que «las pequeñas medidas tomadas hasta la fecha en el entorno de la Plaza de Colón deben ser retiradas -reducción de aceras al pintar calzada sobre la acera y cambio de losas por adoquines- al igual que debe recuperarse el adoquín en la Calle Rosario, prevaleciendo el interés histórico o la ubicación de esta calle y su protección patrimonial (y no sería el primer lugar en el que se enmienda)».

El contexto

«La incapacidad manifestada por el Ayuntamiento de Salamanca (sus responsables y sus técnicos) junto con su conformismo, condenan a la ciudad a tener que mantener situaciones indeseables como las mencionadas. Como inexplicable es la gestión que se hace de la Gran Vía; que los autobuses de turistas lleguen a Portales de Camiñas después de que hayamos invertido una elevada cantidad de dinero en destrozar la Plaza del Mercado Viejo; que las calles Crespo Rascón e Isabeles sean aparcamientos; que el Puente de Enrique Estevan todavía siga utilizándose para entrar a la ciudad y soportando un tráfico indiscriminado (pese a las recomendaciones y aún encontrarse hoy en una situación bastante delicada debido a la falta de inspección y de mantenimiento)», señala.

Afirma que el Ayuntamiento de Salamanca «se ve superado por la situación que él mismo ha generado al fomentar la circulación de vehículos en el municipio y acepta que el patrimonio histórico tenga que seguir soportando -en lugares como la Plaza de Colón, la Calle San Pablo, el Convento de los Dominicos o la Iglesia de Santo Tomás Cantuariense- un elevado tráfico en sus inmediaciones. Hace unos años logramos, con suerte, sacarlo de la Plaza Mercado, lo cual tampoco es mucho visto como cada mañana es tomada por todo tipo de vehículos con la excusa de encontrarse en horario de carga y descarga. Otra grave circunstancia que también afecta a otras calles y plazas del centro histórico y comercial de la ciudad y que el Ayuntamiento ha aceptado con resignación», argumenta.

Movilidad sostenible

Desde la Asociación «Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio» afirman que la situación actual, reconocida por el Consistorio el pasado mes de septiembre, «no puede mantenerse por mucho más tiempo y es urgente sacar más tráfico, incluidos los autobuses voluminosos, del centro de la ciudad y de lugares sensibles y delicados, o sea, fuera del ámbito del Plan de Gestión Integral. Los concejales responsables, si tienen el propósito, deben remangarse y dialogar con quienes no suelen hacerlo para llegar de la mejor forma posible a los objetivos, deben abrirse a repensar la ciudad, incluso desde cero, y explorar nuevas fórmulas de gestión del transporte público colectivo de viajeros para Salamanca y su alfoz a fin de ofrecer un servicio eficiente, sostenible y universal y, también, tienen que ampliar la zona de bajas emisiones, entendiéndose como una reducción de la circulación de vehículos en las zonas más contaminadas y con más presencia de ellos (y como hasta ahora se ha entendido). Todo ello, por supuesto, en pro de la salud de las personas y la protección del patrimonio», concluye.

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