Es un disfrute visitar una exposición guiada por el autor. Jugando con el apellido del artista, David de la Mano paseó su muestra de ilustraciones en la Galería Luis Méndez y todos fuimos de su mano.
Esta visita del artista, permitió a los aficionados disfrutar de una sesión guiada por la obra. Entre piezas artesanales brillantes y láminas llenas de tensión, el ambiente se llenó de arte puro y amable, en donde David explco contó la verdad de toda su obra.
Sus manos han pintado superficies de todo el mundo, desde Montevideo o Florida, pero su discurso se siente más cómo en “la escala humana”, allí donde el error es visible y la poesía no necesita altavoces. Tras años conquistando muros, el artista salmantino regresa a casa para enseñarnos la ventana “que no deja mirar hacia afuera”.
De la “caverna” a la calle
David de la Mano recordó sus inicios a principios de los 2000, cuando siendo un recién graduado especialista en escultura, descubrió la obra de BLU (artista urbano italiano). El explicó que fue como un amor a primera vista y entendió que “algo pasaba en la calle”. Inspirado por la pintura rupestres, decidió expresarse libremente en el espacio público, sin referencias ni estilos impuestos, abrazando lo que él llamó “errores naturalizados”. El arte para David es la fascinación que siempre ha habido en la historia del arte por transmitir ideas y eso es lo que le apasiona.
«Se pintaba con la idea romántica de que el arte se desvanece en el tiempo», explicó el artista. Sin embargo, esa fragilidad callejera contrastaba con la fuerza de sus temas. David admite ser «obsesivo» con conceptos como el naufragio, algo que atribuye con humor a sus raíces castellanas: «Puede que sea porque soy de Castilla y León y el mar me queda lejano y me aterra».
Un viaje entre ballenas y muros
La charla fue un recorrido geográfico por su carrera. Habló de sus ocho años viviendo en Montevideo, donde la escala del mundo cambió para él, y de su famosa ballena pintada en una iglesia de Florida junto a Pablo Sánchez Herrero. Para David, las ballenas son cruciales: «Nos ponen en nuestro sitio a nivel de tamaño y escala».
Pero no todo es internacional. David reivindicó su huella en Salamanca, mencionando sus trabajos en el Barrio del Oeste, el mural del Instituto de la Mujer o aquel proyecto de Stop motion en Pizarrales. También adelantó que se encuentra trabajando en un proyecto para la Diputación junto a Pablo S. Herrero que se verá en la Feria de Muestras.
Un crisol de ideas en Luis Méndez
El artista reivindicó la figura del creador no como un bohemio, sino como un técnico experto. Para David, el deseo de las instituciones por mantener el control total de la calle acaba creando obras anestesiadas.
Lejos de los andamios y la pintura blanca y negra, David encuentra su refugio en el taller de escultura en piedra que imparte en Villamayor desde 1998. En un mundo en donde el agobio mental causado por la inmediatez digital y la inteligencia artificial, el artista reivindica este arte como un «yoga total». Para De la Mano, salir de la pantalla para enfrentarse a la piedra es una liberación, como “irse de vacaciones”, que le permite conectar con la materia y con la tradición más profunda de la tierra charra.
Por. Lara Arias Lordén
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