Cáritas Diocesana de Salamanca ha presentado este martes, en la Casa de la Iglesia, su Memoria 2025, en un acto celebrado con motivo de la campaña del Día de la Caridad y festividad del Corpus Christi, en el que han participado el obispo, José Luis Retana, José Manuel Lázaro, director de Cáritas Salamanca, José María Rodríguez, secretario general de la entidad, y Juan Pedro Melgar, delegado episcopal.
Bajo el lema «elige amar, elige comunidad», la entidad subraya la necesidad de «poner en el centro el amor, salir al encuentro del otro, especialmente del que más sufre. Y elegir comunidad, reconociendo que nadie puede caminar solo en la vida, sino que se necesitan espacios de acogida, de escucha y de cuidado». «La nueva campaña defiende la necesidad de construir una Iglesia cercana, abierta y comprometida con las personas más vulnerables», ha señalado Juan Pedro Melgar.
La memoria presentada muestra que, según el último informe Foessa sobre desarrollo social en Castilla y León durante 2025, la exclusión social afecta a más de 350.000 personas (un 14,8% de la población de la región). Por otro lado, el estudio también alerta que uno de cada cinco hogares presenta dificultades relacionadas con la vivienda, cuyo precio ha aumentado un 31,5% desde 2018, especialmente entre los jóvenes, que conviven con serias dificultades para acceder a un empleo y a un hogar.
Los datos de 2025 compartidos por José María Rodríguez muestran el impulso del área de inserción laboral llevado a cabo por Cáritas Salamanca, quienes han acompañado a casi 1.500 personas, creciendo hasta 119 el total de inserciones laborales durante este último año. En el ámbito de la migración, el secretario general ha destacado la importancia de la actividad del centro Baraka, cuyo objetivo es la ayuda a la integración social, con 366 personas atendidas y 144 participantes en sus talleres formativos. Además, la entidad ha participado en 19 grupos parroquiales, de los cuales 6 pertenecen a zonas rurales, en las que «la soledad y el aislamiento son cada vez más fuertes, sobre todo en personas vulnerables», ha remarcado José María Rodríguez.
No obstante, la memoria refleja también retos importantes para la entidad, como la reducción del número de voluntarios, que se sitúa en 414 frente a los 491 del año anterior, y un déficit económico de casi 10.000 euros durante el ejercicio del 2025.
«La pregunta que hoy lanzamos a Salamanca es: ¿qué tipo de sociedad queremos ser? ¿Una sociedad donde cada uno se salva solo o donde nadie se queda atrás? Nosotros seguimos apostando por lo segundo, por eso elegimos amar y elegimos ser comunidad, e invitamos a todos los salmantinos que también lo sean porque hoy hace más falta que nunca», ha concluido José Manuel Lázaro, director de Cáritas Salamanca.



















