Pedro Sánchez sale vivo de otra encerrona en el Congreso

Acusa a PP y Vox de alarmismo sobre una corrupción generalizada que no existe, ante un Feijóo descompuesto que sugiere la imputación del presidente y habla de "olvidos" en su declaración de la renta. Abascal, ausente y amarrado a su retórica manida

Pedro Sánchez, este miércoles en el Congreso
Pedro Sánchez, este miércoles en el Congreso

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se escapó vivo de una nueva encerrona parlamentaria a cuenta de las investigaciones judiciales que se han puesto en marcha sobre su vida personal y las fechorías del clan Ábalos, Koldo y Cerdán, a las que se ha sumada la causa contra Zapatero. 

Sánchez desinfló el globo de la corrupción generalizada que intenta mantener hinchado la derecha y la extrema derecha con el apoyo inestimable de algunos jueces, y reiteró su intención de seguir hasta 2027, aunque a los socios de la investidura ya se les está haciendo bola con la que está cayendo.

El jefe del Ejecutivo repartía palos a diestro y siniestro desde la tribuna de oradores del Congreso, ante un Feijóo descompuesto y luego agresivo en su puesta en escena, que volvió a soplar el globo de la corrupción irrespirable para pedir de nuevo elecciones, y tuvo tiempo para anunciar otro vaticinio: que Pedro Sánchez podría acabar imputado (algo que el PNV ya da por descontado, tal y como se desarrolla la cacería). Además, se permitió la licencia de sospechar sobre algún olvido de Sánchez en su declaración de la renta. Y ya sabemos por experiencia que no hay sumario judicial secreto ni declaración de la renta ultraconfidencial a la que no tengan acceso desde el PP, como si hubiera chivatazos en plan, esto está más organizado de lo que os creéis.

Este fue el enganchón con Pedro Sánchez. El líder del PP dijo: "Yo no le pregunto porque sospeche que tiene algo sin declarar, aunque no estaría de más que lo repase", le ha sugerido Feijóo. "Si quiere, hoy mismo, yo la presento con usted y la hacemos pública y así nos enteramos de cuanto paga su partido por el alquiler de la vivienda que tiene en el madrileño barrio de El Viso", respondió Sánchez, aunque el presidente ya sabrá a estas horas que igual se ha violentado la confidencialidad de su declaración porque le fuerza del "quien pueda hacer que haga" llega a cualquier rincón de interés e influencia.

Pedro Sánchez ha negado tajantemente cualquier financiación irregular en el seno de su partido, ha reafirmado la presunción de inocencia del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y ha cargado con dureza contra el Partido Popular y Vox, a quienes acusa de fabricar una "sensación de corrupción generalizada" que no se ajusta a la realidad.

Tolerancia cero y el peso del 'caso Koldo'

"No somos infalibles. Por eso limpiamos lo que haya que limpiar". Con esta premisa, Sánchez ha reconocido la legítima preocupación de la ciudadanía ante el clima mediático actual, pero ha trazado una línea roja frente a la impunidad. Sobre la reciente condena a José Luis Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama, ha asegurado que su Ejecutivo acata y respeta la sentencia judicial.

El presidente ha sido categórico al desvincular a su formación de estas prácticas: el PSOE no se ha financiado de forma irregular. "Si ha ocurrido algo de eso, han sido otros quienes se han aprovechado de sus recursos", ha sentenciado, prometiendo no mirar hacia otro lado y purgar a quienes hayan manchado el nombre del Gobierno y del partido.

Defensa cerrada frente a las acusaciones

El jefe del Ejecutivo ha estructurado su intervención para responder a los distintos frentes judiciales abiertos que afectan a su círculo más próximo, denunciando una campaña impulsada por bulos mediáticos:

  • Su esposa y su hermano: El mismo día en que el juez Peinado retiró el pasaporte a su mujer -una medida cautelar que el presidente considera que "sobrepasa el límite de lo razonable"-, Sánchez ha calificado las acusaciones contra sus familiares de infundadas. Las enmarca en un patrón de "acoso y derribo" que busca generar un profundo daño reputacional, asegurando que serán ellos mismos quienes demuestren su inocencia en los tribunales.

  • José Luis Rodríguez Zapatero: Ha cerrado filas en torno a la figura del expresidente, actualmente investigado en el caso Plus Ultra. Sánchez ha recordado que lleva 15 años sin ocupar un cargo público y ha negado rotundamente cualquier trato de favor gubernamental en el rescate de la aerolínea, un proceso que, ha recordado, contó con el aval de la justicia europea.

  • El caso de Leire Díez: Ha rechazado cualquier tolerancia hacia la corrupción en este asunto, contraponiendo su actitud con las prácticas de gobiernos pasados, e hizo una alusión directa a la operación de espionaje del caso Kitchen.

Contraataque al "cinismo" de la oposición

Lejos de quedarse a la defensiva, el presidente ha pasado a la ofensiva acusando de "cinismo" al Partido Popular y a Vox. Ha reprochado a las formaciones conservadoras su presunto uso impúdico de información amparada por el secreto de sumario y les ha exigido que no den lecciones de moralidad.

Sánchez ha recordado el historial judicial de la oposición, señalando que acumulan más de 30 casos abiertos con 150 imputados y el escándalo de la "policía patriótica". Pese a confesar que le cuesta comprender ciertas actuaciones de los magistrados, ha reiterado su confianza en que la inmensa mayoría de la justicia realiza un trabajo modélico y objetivo.

Una sesión de control al rojo vivo

La jornada parlamentaria, descrita como una extensa y agónica hoguera en el día de San Juan, no terminó con el debate. Tras más de cinco horas de cruce de acusaciones, el hemiciclo afrontó una sesión de control de alta tensión. La chispa final que evidenció la extrema polarización de la cámara la encendió el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien cerró el pleno lanzando un dardo directo al presidente al preguntarle, desde la tribuna, si ya había presentado su declaración de la renta.

Feijoo, este miércoles en el Congreso
Feijoo, este miércoles en el Congreso -
Feijóo implacable

Feijóo acusó a Sánchez de ser el origen de los recientes escándalos que cercan al Ejecutivo y al PSOE. En una tensa sesión en el Congreso de los Diputados, marcada por la condena a 24 años de prisión a José Luis Ábalos y la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, tanto el PP como Vox han exigido la convocatoria urgente de elecciones generales y han instado a los socios del Gobierno a dejar de ser "cómplices".

Presión a los socios y amenaza de moción de censura

Con la legislatura "exhausta" y un clima político que considera "incompatible con la normalidad democrática", Feijóo ha centrado parte de su estrategia en interpelar directamente a las formaciones que sostienen al Ejecutivo. El líder conservador ha advertido a los aliados parlamentarios de Sánchez que su actitud de "soberbia e indignidad" los ha convertido de socios en encubridores, advirtiéndoles que terminarán siendo "daños colaterales".

Para el jefe de la oposición, la única salida que le queda a la Cámara para mantener la decencia es desalojar al Gobierno mediante una moción de censura de carácter finalista. Los conservadores han planteado una hoja de ruta clara frente a la crisis:

Forzar la caída del Ejecutivo buscando que los aliados de coalición le den la espalda.

Convocar elecciones generales de forma inmediata para devolver la voz a la ciudadanía.

Aprobar una iniciativa en el Senado para instar formalmente a la celebración de estos comicios urgentes.

"La corrupción es usted"

Durante su intervención, Feijóo se ha negado a normalizar la situación institucional y a que la corrupción se asuma "como una rutina, entre Pasapalabra y los deportes". Exhibiendo un documento que, según ha detallado, recoge 19 delitos investigados en torno al entorno socialista, ha cuestionado frontalmente la legitimidad de Sánchez para continuar ocupando su escaño: "¿A qué hay que esperar? ¿A que llegue el suplicatorio a Pedro Sánchez?".

El cruce de acusaciones alcanzó su punto álgido en el turno de réplica. Arropado por una bancada popular que terminó en pie, Feijóo mostró fotografías desde el estrado junto a Zapatero y al propio Sánchez -a quien se refirió como "el uno" en los sumarios judiciales- para marcar distancias éticas. "Mi listón es no haber metido la mano en la caja nunca", sentenció el líder popular, rematando su intervención con una dura afirmación: "A mí no me ha financiado mi carrera ningún magnate de la prostitución".

Vox exige comicios "limpios" frente al "abecedario de la corrupción"

El líder de Vox, Santiago Abascal, se ha sumado a la exigencia de un adelanto electoral inmediato y ha recriminado al presidente su permanencia en el cargo. Desde la tribuna, Abascal ha repasado lo que ha denominado el "abecedario de la corrupción" socialista, recordando que Sánchez llegó al Palacio de La Moncloa presentándose como el gran adalid contra las irregularidades políticas, precisamente de la mano del ahora condenado Ábalos.

Cuestionando si al jefe del Ejecutivo "no le da un ápice de vergüenza" la situación de su entorno familiar y político, Abascal ha reclamado unas elecciones "limpias y transparentes". En su intervención, el líder de la formación ha deslizado sus sospechas sobre la limpieza del proceso, afirmando temer que Sánchez intente "adulterar" las urnas para aferrarse al poder.

Abascal, este miércoles en el Congreso
Abascal, este miércoles en el Congreso -

 

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Agencias