
Jóvenes, desinformación y extremismo: el fracaso que ya estamos pagando
Durante demasiado tiempo hemos mirado hacia otro lado. Se ha preferido pensar que ciertos discursos eran provocaciones aisladas o rebeldías pasajeras. Pero la realidad es clara: una parte creciente de nuestros jóvenes banaliza la dictadura, relativiza la represión y empieza a ver el autoritarismo no como un peligro, sino como una opción. Esto no es una anécdota. Es un fracaso. Un fracaso colectivo. Y, sobre todo, un fracaso educativo. Durante años, se ha enseñado la historia sin alma. La Guerra (…)


































