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La oposición denuncia el “pucherazo” de Cospedal en Castilla-La Mancha

El Congreso ha aprobado este jueves solo con los votos del PP lo que todos los demás partidos tacharon de escándalo y “pucherazo” de María Dolores de Cospedal. Se trata de una reforma del Estatuto de autonomía de Castilla-La Mancha, impulsada por la presidenta de la comunidad y secretaria general del PP. Con el argumento de la austeridad, se modifica el artículo 10.2 del Estatuto, el que determina que las Cortes de Castilla-La Mancha estarán constituidas por un mínimo de 47 diputados y un máximo de 59. La modificación establecerá una horquilla de 25 a 35 escaños.

La primera objeción del resto de partidos es que se trata de una reforma estatutaria aprobada sin consenso con ningún otro partido, lo que no tiene precedentes.

La segunda objeción es que disminuye la proporcionalidad, de tal forma que en el desarrollo del nuevo precepto en una ley electoral, el PP podrá cambiar la distribución de escaños por provincias para favorecer sus intereses. Puede hacer, por ejemplo, que todas las provincias de la comunidad tengan un número par de escaños a repartir y que ese empate se resuelva adjudicando los escaños sobrantes a alguna provincia en la que el PP tenga más implantación. La reforma estatutaria aprobada le da manos libres para establecer ese nuevo reparto, que hasta ahora seguía criterios de proporcionalidad en función de la población de cada una de las provincias de la comunidad.

En las autonómicas de 2011 Cospedal ganó por un solo escaño. El PP y el PSOE empataron en Albacete, Cuenca y Toledo, donde había número par de escaños y el PSOE ganó por un escaño en Ciudad Real y el PP por dos en Guadalajara. Esta última provincia, que le dio la victoria al PP, puede ahora ser primada porque la reducción de escaños reduce la proporcionalidad en función de la población. En la práctica el sistema se convierte en mayoritario, no proporcional, y entre solo dos partidos.

Por eso la tercera objeción es que esa reducción de la proporcionalidad hace prácticamente imposible que pueda entrar un tercer partido en las Cortes de Castilla-La Mancha. En este momento no lo había, pero en otras legislaturas ha estado Izquierda Unida, teórico posible aliado del PSOE para gobernar. Por eso al PP le conviene esta reforma.

Al reforzarse el bipartidismo en momentos en los que está en discusión según todas las encuestas, también desaparecen las opciones de UPyD para entrar en el parlamento regional.



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