Opinión

Succión y zancadillas // Suction and hindrances

 

Todos tenemos la oportunidad de planificar nuestra carrera profesional cuando comenzamos nuestra vida laboral. Parte del desarrollo está en nuestras manos si nos planteamos en qué ramo laboral deseamos trabajar, cuántas horas queremos dedicar, qué ingresos deseamos y, sobre todo, que formación académica y experiencia necesitamos. Por otro lado, la dirección de la empresa, si tiene interés en sus empleados, facilitará su desarrollo profesional dando nuevos conocimientos y habilidadesa través de planes profesionales.

 

Pero, una vez iniciada nuestra carrera profesional, nos encontramos con muchas amenazas por parte de nuestros compañeros, las cuales identificamos como zancadillas y que serán superadas sin dificultad si nuestro plan de crecimiento es fuerte. No obstante, ante aquellas personas dispuestas a trepar en contra de toda ética debemos protegernos marcando distancias y hablando sólo de asuntos de trabajo, guardando todos los documentos personales y las ideas que te sean propias (pues hay personas dispuestas a succionar toda tu creatividad) y, si podemos demostrar este tipo de actitudes en contra nuestra, hemos de hablar con nuestros superiores, pues son asuntos que afectan a la organización, aunque no siempre, estos, se muestran muy receptivos. Cuando otros se atribuyan nuestros méritos, debemos defenderlos a ultranza, con diplomacia, porque la única credencial y la única arma con la que cuenta uno al final del día, en un trabajo, es la calidad con la que lo realiza y el valor que añade a la empresa.

En cualquier caso, nuestro plan personal de desarrollo nos abrirá nuevas oportunidades y caminos opcionales que nos conduzcan a nuestros objetivos, ya sea en nuestra actual empresa y actividad o en cualquier otra. Aquellas surgirán a lo largo de toda nuestra vida laboral y debemos evaluarlas de acuerdo con nuestras circunstancias personales confrontándolas con los objetivos trazados en nuestro plan y, si es el caso, con los de la organización.

Finalmente, debemos tratar de estar al lado de aquellos que toman decisiones defendiendo el trabajo bien hecho y aquello que creemos que es bueno para el proyecto en el que trabajamos.

“Quizá ganen los impertinentes medio mundo, pero los constantes poseen el mundo entero”. (Thomas Carlyle)

Suction and hindrances

We all have the opportunity to plan our careers when we begin our working life. Part of the development is in our hands if we consider what kind of work we want to work, how many hours we want to devote, what income we want and, above all, what academic training and experience we need. On the other hand, the management of the company, if it has interest in its employees, will facilitate their professional development giving new knowledge and skills through professional plans.

But once our professional career begins, we find many threats from our partners, which we identify as hindrances and will be overcome without difficulty if our growth plan is strong. However, before those people ready to climb against all ethics, we must protect ourselves by marking distances and talking only about work matters, keeping all personal documents and ideas that are your own (there are people willing to suck all your creativity) and,if we can demonstrate this kind of attitudes against us, we have to talk to our superiors, because there are matters that affect the organization, although not always, these, are very receptive. When others ascribe our merits, we must defend them at all costs, with diplomacy, because the only credential and the only weapon with which one we count at the end of the day, in a job, is the quality with which we perform it and the value we add to the enterprise.

In any case, our personal development plan will open up new opportunities and optional paths that will lead us to our goals, whether in our current company and activity or in any other. These will arise throughout our working life and we must evaluate them according to our personal circumstances, confronting them with the objectives outlined in our plan and, if so, with those of the organization.

Finally, we must try to stand by those who make decisions defending the job well done and what we believe is good for the project in which we work.

“The impertinent half the world may win, but the constants have the whole world”. (Thomas Carlyle)

Más información: GESPROSAL

 

 


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