Castilla y León

El Gobierno cierra Garoña y la Junta expresa su descontento

El Gobierno ha decidido no renovar la autorización necesaria para que la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), que no está en funcionamiento desde hace cinco años, pueda volver a operar, por lo que será cerrada, según ha anunciado este martes el ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal.

El Ejecutivo ha tomado esta decisión por el escaso impacto de la central en la seguridad del sistema eléctrico español y en el precio de la electricidad, ya que tiene una potencia de tan solo 400 megavatios, y por la oposición política a su reapertura.

La central nuclear de Garoña es la más antigua de España. Sus 40 años de vida, periodo para el que estaba diseñada, se cumplieron en 2011, pero el Gobierno de Zapatero le dio una prórroga de dos años. Sin embargo, está parada desde 2012 por decisión de las empresas propietarias, Endesa e Iberdrola, un año antes de agotarse la autorización anterior, como reacción a la creación de una tasa nuclear que estableció ya el PP.

El ministro ha afirmado que esta decisión de cierre no será extensible a las demás centrales nucleares.

El cierre de Garoña ha sentado muy mal al gobierno de Castilla y León. El presidente regional, Juan Vicente Herrera, ha remitido este martes una carta al jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, en la que dice que le duele “de manera especial” que sea el Gobierno el que aparezca como responsable del cierre de Garoña “para el que tantos otros han trabajado intensamente”, en referencia a los propietarios de la central que, “con sus dudas, cambios de opinión y desistimiento virtual son los verdaderos causantes del cierre”.

Herrera ha expresado al presidente su “sentimiento de decepción y cierto abandono” que le ha producido la decisión del Gobierno, y le recuerda que la Junta siempre ha defendido su continuidad con la condición necesaria de la plena garantía de su seguridad para las personas y el medioambiente, tal y como ratificó el Consejo de Seguridad Nuclear en su dictamen del pasado mes de febrero, condicionada a la ejecución de sus propietarios (Endesa e Iberdrola) de una serie de inversiones, añade Herrera.

Herrera ha pedido a Rajoy que le explique cómo se va a llevar a cabo el desmantelamiento de la central de Garoña y qué planes existen sobre los materiales nucleares más sensibles.

Tras recordar los “graves efectos negativos” que van a producirse en los municipios del entorno de la central nuclear en cuestión como el empleo o el desarrollo económico, Herrera ha exigido a Rajoy un plan urgente de reindustrialización de la zona que ofrezca alternativas posibles y viables para la generación de riqueza y empleo.



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