Economía

La Renta Básica Universal, una posibilidad cada vez más real

Desde unos años a esta parte se viene hablando cada vez con más asiduidad del término conocido como Renta Básica Universal (RBU). Además, esta iniciativa está en la agenda de varios países y ha sido propuesta en regiones como Salamanca, incluso en algunos países han puesto en marcha experimentos a pequeña escala para estudiar el impacto de la RBU en la sociedad y la economía. Sin embargo, aunque parezca una propuesta novedosa, no tiene nada de nuevo, ya que no solo es que haya habido lugares en los que se haya intentado extender esta práctica en el pasado, sino que los ciudadanos de Alaska llevan años cobrando un tipo de subvención similar a la RBU.

 

En concreto, lo que reciben los residentes en el estado más septentrional de Estados Unidos se llama Alaska Permanent Fund (Fondo Permanente de Alaska) que se financia con parte de los ingresos que genera la explotación del petróleo y minerales en dicha región. En términos redistributivos esta renta, que en 2016 fue de 1022 dólares, ha sido un éxito, tal como indican en esta noticia: “Alaska es el segundo estado de todo el país en el que la desigualdad de renta es menor, según confirma en Motherboard Scott Goldsmith, profesor de la Universidad de Alaska”. En este sentido, el coeficiente de Gini, que es un baremo de la desigualdad, es bastante menor en el estado de Alaska que en el conjunto de los EEUU.

Por supuesto que esto ocurre en una región rica por sus recursos naturales y que se sitúa en el país más poderoso del mundo. Por lo tanto, cabe preguntarse si podría aplicarse a cualquier territorio indistintamente de su situación económica y social. Obviamente, a esta propuesta no le faltan ni defensores ni detractores que esgrimen todo tipo de argumentos para validar sus puntos de vista.

Argumentos a Favor de la RBU

Los que argumentan a favor de la RBU hablan de que mejoraría la situación de las personas con menor capacidad adquisitiva, a la vez que no les obligaría a aceptar un trabajo con malas condiciones, mejorando también su posición negociadora. A su vez, podrían dedicar tiempo a iniciar proyectos ya sean de índole empresarial o no, con lo que los individuos se sentirían más realizados ejerciendo actividades que realmente les apasionan: desde crear un blog con plataformas como esta, hasta tratar de luchar por lo cada uno considere justo.

Por otra parte, la creciente automatización en numerosos sectores por la incursión de los robots, hasta en campos como la medicina, se utiliza como punto a favor de la RBU. De hecho, ya se ha abierto el debate en el seno de la UE sobre si las máquinas deberían pagar impuestos con tal de mantener a la población que quizá nunca vuelva poder a trabajar.

Argumentos en Contra de la RBU

Por otro lado, los que se posicionan en contra, afirman entre otras cosas que la RBU generaría una inflación creciente que terminaría siendo un juego de suma cero. En otras palabras, la paga estatal, que recibiría todo el mundo, no compensaría el incremento de los precios, con lo que no se resolvería el problema de la pobreza.

También hablan de que la fuerza laboral se reduciría dramáticamente y de que la educación y el esfuerzo no se verían valorados. Además, en una sociedad así no compensaría emprender, con lo que se crearían menos empresas y por ende menos empleo y riqueza. Aparte de todo ello, a muchos economistas no les salen las cuentas de cómo se financiaría una hipotética política distributiva de tal calado.

La Robotización como Factor Determinante de la RBU

En cuanto al problema del desempleo creciente por causa de la automatización, los adversarios de la RBU argumentan que los más agoreros llevan advirtiendo de ese problema desde el siglo XIX, cuando los mecanoclastas y John Ludd atemorizaban a los industriales ingleses por sustituir trabajadores por máquinas. Sin embargo, siempre han aparecido nuevos empleos a medida que iban desapareciendo otros y hoy en día los países con menos tasa de desempleo, son también los más automatizados, como Corea o Japón. No obstante, estas pérdidas masivas de empleo producidas por las nuevas tecnologías sí que han llevado a tensiones en el panorama laboral que se han solucionado al cabo del tiempo.

Asimismo, diversos magnates que vaticinan una sustitución casi total de la mano de obra humana por robótica como Mark Zuckerberg, Bill Gates o Jeff Bezos, ven con buenos ojos la aparición de una renta básica. Algo que tiene sentido para ellos, ya que a menores ingresos, menor capacidad para comprar sus productos y servicios.

El debate está servido, por ello hay gobiernos como el de Finlandia que han decidido no esperar más y están llevando poniendo a prueba en su propio país la Renta Básica Universal. En concreto, el país nórdico comunicará las primeras conclusiones de la prueba en el año 2019. Seguramente, este hecho marcará un punto de inflexión para que otros países tomen en serio la RBU, o por el contrario la desechen del todo.



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Un comentario

  1. La RBU es la única fórmula que tiene el Gobierno de destinar fondos sociales a personas que lo necesitan para cumplir los «mínimos constitucionales»: Derecho a la vivienda-incluido el pago a la Comunidad de Propietarios-, a comer, a beber agua, a la educación y a la sanidad.

    Las personas que entren en la RBU tendrán que abrir una libreta de ahorros en las Entidades que se adhieran a ella y domiciliar allí todos sus pagos…así de fácil…así de difícil.

    Esto supone que no podrían recibir más fondos otras «instituciones públicas o privadas o religiosas».

    Para esto recogió la CNT firmas hace mucho, mucho tiempo…y el tiempo le viene dando la razón.

    Los fondos serían únicamente del Estado -garante de la Constitución en todo el territorio- y la gestión directa de las personas o familias, los Ayuntamientos, la institución más cercana a cada ciudadano.

    Ahora, cada Institución utiliza fondos «solidarios» para la «compra» de votos y entre unos y otros, los más «listos» se aprovechan de la «división institucional»…

    Y para los que dicen que esto favorece a «vagos y maleantes», decirles que cuando en España el dinero corría de mano en mano, apenas había paro y apenas había ciudadanos sin los «mínimos constitucionales»…sabiendo que en la Constitución del 78 se reconocen estos derechos básicos de vivienda, educación, sanidad…

    Con el ahorro en burocracias, el dinero llegaría sin problemas a los que lo necesitan…personas controladas financieramente…hasta que salgan de la situación de desamparo…

    ¿A qué esperamos?

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