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Llega una nueva técnica para robarte en el cajero

La Policía Nacional de Salamanca ha detenido a un individuo de 26 años como presunto autor de dos delitos de estafa, uno denunciado el pasado 14 de septiembre y el segundo, este martes.

 

En ambos delitos coincide el modus operandi utilizado. Se trata de una modalidad de estafa conocida como “timo de la siembra”. En su ejecución intervienen generalmente dos sujetos que se sitúan en las proximidades de los cajeros automáticos.

Uno de ellos se acerca a la víctima cuando está utilizando la tarjeta para ver el número pin si no ha tomado las precauciones adecuadas. Solo necesitaba ver desde cierta distancia el recorrido del dedo por el teclado.

En ese momento interviene el cómplice, que situándose en el lado opuesto deja caer un par de billetes de poco valor al suelo y distrae a la víctima diciéndole que se le ha caído dinero.

Cuando ésta se vuelve y se agacha para recogerlo aprovecha el primero para cancelar la operación y llevarse la tarjeta.

La víctima queda desorientada al incorporarse y ver que su tarjeta no está y su operación se ha cancelado, por lo que piensa que el cajero la ha capturado, hablando con algún empleado de la entidad, que le aconseja volver a última hora o al día siguiente para recuperarla, por lo que la tarjeta queda operativa durante unas horas o el día completo, tiempo que aprovechan los dos delincuentes para realizar extracciones o efectuar compras en establecimientos.

A la primera víctima le ocasionaron un perjuicio económico de 2.455 euros, por extracciones en cajeros y por la utilización en tiendas durante unas horas.

Su segundo ‘palo’ se descubrió este martes, cuando la empleada de una tienda de la calle Toro llamó al 091 diciendo que una pareja había intentado pagar una compra con una tarjeta a nombre de una mujer, sin querer mostrar documento alguno para confirmar la titularidad, por lo que salieron de la tienda apresuradamente. Ella los siguió para fijarse en sus características para poder facilitárselas a la Policía.

Uno de los agentes se dirigió a donde estaban y cuando fue a identificarlos cada uno huyó en una dirección distinta. El policía siguió al varón, alcanzándole en la calle Cristo de los Milagros, pero agredió al agente para tratar de evitar su captura.

Cuando fue detenido fue cacheado y llevaba en un bolsillo del pantalón 1.040 euros en 51 billetes de veinte euros y 2 de diez, además de una cartera en la que no tenía ningún tipo de identificación personal.

La tarjeta utilizada era de una mujer que presentó la denuncia poco después, en la que manifestaba que se la habían quitado cuando estaba utilizando un cajero de la calle Toro, y le hicieron el truco de los billetes en el suelo.

Luego vio que en un minuto habían hecho dos reintegros en el cajero, por 400 y 600 euros, respectivamente, además de una compra de 45 euros en una zapatería.

El detenido será puesto a disposición judicial mientras la Policía trata de identificar y localizar a la mujer que le acompañaba, como presunta autora de los hechos.

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