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Aparecen restos óseos en la fosa de las niñas de Alcàsser

Se trata de unas falanges que ya investiga la Guardia Civil

Un vecino de la localidad valenciana de Piles encontró el pasado 24 de junio unos restos óseos en la fosa donde en 1992 fueron asesinadas Miriam, Desirée y Toñi, de 14 y 15 años, y que previamente fueron violadas por Antonio Anglés —en busca y captura— y Miquel Ricart —en libertad desde 2013—.

 

El paraje está en La Romana, cerca de la presa de Tous, y el hallazgo se ha producido coincidiendo en el tiempo con la serie televisiva que aborda este espeluznante suceso que estremeció a toda España.

El vecino de Piles llevó los restos a la Guardia Civil y en una primera prueba se ha constatado que pertenecen a un humano. Ahora el titular del juzgado de Alzira que llevó el caso deberá decidir si ordena un cotejo de esos restos con el ADN de las niñas y en función del resultado reabrir el caso.

Las adolescentes desaparecieron la noche del viernes 13 de noviembre de 1992, cuando se dirigían haciendo autoestop a una discoteca de la vecina localidad de Picasent donde se celebraba una fiesta de su instituto. La búsqueda de las conocidas como «niñas de Alcácer» tuvo una fuerte repercusión en los medios de comunicación nacionales. El 27 de enero de 1993, setenta y cinco días después de su desaparición, dos apicultores encontraron los cadáveres semienterrados en una fosa en el barranco de la Romana, un paraje de difícil acceso próximo al pantano de Tous. El hallazgo de los cuerpos y el conocimiento posterior de las vejaciones a las que fueron sometidas causaron una profunda conmoción en la sociedad española.

Las investigaciones policiales apuntaron a que el triple crimen fue cometido por dos delincuentes comunes: Antonio Anglés y Miguel Ricart, de 26 y 23 años respectivamente. El primero, considerado el presunto autor material de los hechos, huyó en el mismo momento en el que las fuerzas de seguridad procedieron a su localización. Aunque la búsqueda fue incesante, Antonio Anglés aún se encuentra en paradero desconocido. En cambio, Miguel Ricart fue detenido, juzgado y condenado a 170 años de prisión en un juicio muy mediatizado, de los que solo cumplió 21 antes de ser puesto en libertad.

El caso aún hoy tiene incógnitas sin resolver y contradicciones sin aclarar que alimentan la teoría dela conspiración para ocultar la verdadera identidad de los autores del triple crimen y violación.

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