Castilla y León

Hallan los cuerpos de dos fusilados de la Guerra Civil en Soria

La fosa común estaba en el paraje de Carraarenillas en la localidad soriana de La Riba de Escalote

 

Miembros de la Asociación Recuerdo y Dignidad y de la Sociedad de Ciencias Aranzadi hallaron una fosa común en el paraje de ‘Carraarenillas’ en La Riba de Escalote (Soria) que alberga, al menos, a dos personas que pudieron ser fusiladas en la contienda de la Guerra Civil española.

ICAL. Las labores de búsqueda de la fosa comenzaron a las 8.30 horas de la mañana del miércoles en el paraje donde, según todos los testimonios recabados, habrían sido asesinados cuatro civiles el 16 de septiembre de 1936 estando bajo custodia militar.

Desde el primer momento, un dispositivo de Guardia Civil acompañó el proceso de búsqueda, recabó información, comprobó los permisos y el procedimiento a la espera de que aparecieran evidencias de los «asesinatos» allí cometidos, según la Asociación Recuerdo de Soria.

Ante la presencia también de miembros de dos de las familias de los desaparecidos y de numerosos vecinos de La Riba se desarrollaron los trabajos de prospección bajo unas duras condiciones debido al calor y la compactación de la tierra.

«La ayuda de los vecinos fue decisiva para la localización del paraje de enterramiento y colaboraron durante todo el día acercándose hasta la zona para tratar de delimitar la ubicación aproximada, siempre dentro de las mismas tierras de labor. Pero fue, de nuevo como en el caso de la fosa que albergaba a ‘Los maestros de Cobertelada’, la comparación con una fotografía aérea antigua el elemento que acabó de señalar la ubicación más probable de enterramiento en la cual finalmente aparecieron los cuerpos», explicó el colectivo.

Por la tarde, el cazo de la pala descubrió uno de los bordes de la fosa común, donde aparecieron restos humanos y objetos personales de dos personas. En concreto, la parte de la cabeza de una y la parte inferior de otra. La primera persona tenía junto a la cavidad ocular una mancha azul de óxido probablemente debida al contacto con la funda de cobre de un proyectil de arma de fuego. De la segunda apareció una suela de alpargata.

En el momento del descubrimiento se detuvieron las labores a la espera de la intervención de Policía Judicial de Almazán. Se avisó a las familias, a la Subdelegación de Gobierno y el Ayuntamiento de la Riba de Escalote.

«Fue un momento de gran emoción y todo el equipo observaba detenidamente el trabajo de la máquina ya que quedaban pocas opciones más allá de esa zona de que aparecieran las víctimas en base a los testimonios y las características del terreno», describió.

La Guardia Civil y la Policía Judicial de Almazán recogieron toda la información y los restos humanos aparecidos y sus objetos asociados quedaron bajo custodia de la Policía Judicial que los entregará junto al informe correspondiente al Juzgado de Primera Instancia e instrucción número uno de Almazán.

A la espera de que se pronuncie el Juzgado,el colectivo soriano interpondrá una denuncia por Crímenes contra la Humanidad y enviará los informes científicos y la abundante documentación disponible sobre la desaparición y búsqueda de estas víctimas.

El trabajo de de investigación, logística y coordinación con las familias, las administraciones y el equipo científico corrió a cargo de Iván Aparicio García de Recuerdo y Dignidad, estando dirigidos los trabajos de prospección por el antropólogo forense Francisco Etxebarría junto a Lourdes Herrasti y la Sociedad de Ciencias Aranzadi.

La búsqueda de estas personas fue financiada gracias a la subvención en materia de Memoria Histórica que la Junta de Castilla y León concedió a la Asociación Recuerdo y Dignidad para tratar de localizar y exhumar la ‘Fosa de los Ilustres’.

Los cuatro desaparecidos objeto de esta búsqueda son:

  • Adolfo Morales Ruiz. natural de Gómara y residente en Soria, donde militaba y fue fundador de las Juventudes Socialistas y en UGT. Era comisionista y tenía 26 años cuando fue «asesinado».
  • Silverio Lumbreras Pérez corrió la misma suerte que Adolfo, junto a quien pasó por las cárceles de Soria y Almazán. Era electricista de 25 años de edad, perteneciente a las Juventudes Socialistas. Ambos fueron asesinados atados uno al otro, y enterrados del mismo modo.
  • Gregorio Valdenebro Moreno, jornalero de 28 años de edad, casado y perteneciente a Unión Republicana.
  • Alberto Rodrigo León, sastre de 32 años, casado y con dos hijos, y concejal del Ayuntamiento de Berlanga, además de ser el Tesorero de Unión Republicana.


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