Castilla y León

¿Cocodrilo o «serpiente de verano»?

El famoso cocodrilo del Pisuerga empieza a parecerse mucho a una “serpiente de verano”

Aunque estamos aún en primavera, el famoso cocodrilo del Pisuerga empieza a parecerse mucho a una “serpiente de verano”, que es como se conocen en el argot periodístico esas noticias de dudosa veracidad utilizadas para llenar páginas durante la sequía informativa estival. Lo que era un señor reptil de mas de metro y medio -y no de cualquier clase, sino del Nilo, una de las subespecies más agresivas- ha pasado en muy pocas horas a ser una apacible nutria, que se parece a un cocodrilo lo que un pato malvasía a una avestruz.

 

Una “serpiente” que no ha irrumpido precisamente en pleno vacío informativo, ya que el panorama político está casi tan animado como las terrazas en la desescalada. A cuenta del reparto del maná autonómico de papa Estado, Fernández Mañueco acaba de recuperar su papel de plañidera ante el consabido agravio del gobierno Sánchez, que esta vez nos ha birlado 125 millones del ala. Todo un clásico muy indicativo de que regresemos a toda pastilla hacia a la mas viejuna de las normalidades.

Pese a otros episodios posteriores, como la querella de Díaz Villarig contra el doctor Francisco Igea (en esa condición dijo el vicepresidente que hablaba cuando disparó el latinajo hipocrático), la Junta no consigue que deje de colear la chirriante toma de posesión de la nueva consejera de Empleo e Industria. Y cuanto más tratan de justificar lo injustificable más en evidencia quedan. Mañueco ha asimilado a “causas de fuerza mayor” la presencia de familiares de la consejera y de otros nuevos altos cargos que se pasaron por el forro la prohibición de desplazarse a otras provincias. Como si fueran los contrayentes, padrinos o testigos imprescindibles para celebrar una boda…

No menos insultante para la inteligencia ajena resultan las afirmaciones de Igea, según el cual el acto fue de una “sobriedad absoluta” y no costó “un solo euro”. Falso lo primero y mentira lo segundo. ¿O es que el montaje de ese espectacular escenario al aire libre (el mismo utilizado para la toma de posesión de todo el gobierno en julio pasado) sale gratis? Y no digamos ya lo del consejero de Presidencia, Ángel “Rompetechos” Ibáñez, que, emulando a su tocayo el genial dibujante, asegura que no pudo identificar a los invitados “porque llevaban mascarilla…”

Si Ibáñez tiene esos problemas de reconocimiento visual, tampoco vamos a extrañarnos de que otros servidores públicos de menor estatura, rango y salario aseguren que han avistado todo un señor cocodrilo en el Pisuerga…


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