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Lazos sí, pancartas no

Educación permite el apoyo a la concertada y se lo impide a la pública

Las asociaciones de padres de alumnos de centros públicos de la provincia de Salamanca solicitaron permiso para colocar carteles en algunos colegios públicos de apoyo a la enseñanza pública para animar a las familias a matricular a sus hijos e hijas en ellos, pero el director provincial de Educación les ha comunicado que esto no está permitido, cuando la concertada lleva meses empapelando los centros con lazos naranjas para reivindicar su estatus, financiado con dinero público, que corre peligro con la nueva ley de educación elaborada por el gobierno socialista.

 

En pocas semanas las familias tienen que tomar una decisión muy importante: optar por el colegio en el que estudiarán sus hijos e hijas. A raíz de esto, la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de Salamanca (Fedampa) ha iniciado una campaña para animar a las familias a matricular a sus hijos e hijas en la escuela pública, y una de esas acciones consiste en colocar en algunos centros públicos una pancarta con un simple lema: “Yo Escuela Pública. Porque es nuestra, porque es de tod@s”. Un cartel que a juicio de la Federación no va dirigido contra nadie ni contra otras opciones de enseñanza, «simplemente trata de mostrar a las familias que la escuela pública es la de tod@s y con ello fomentar la matriculación en centros públicos».

La dirección de Fedampa Salamanca recibió con «estupefacción» de boca del propio director provincial de Educación su decisión de no permitir la colocación de esa pancarta en algunos centros públicos de la provincia alegando que la normativa lo impedía.

Por otro lado, Fedampa asegura haber tenido conocimiento de que «la dirección provincial de Educación ha dado instrucciones verbales a las direcciones de algunos centros para que los carteles no puedan colocarse en los exteriores de sus edificios».

Fedampa considera «desconcertante» una decisión por la que los propios gestores de la enseñanza pública impiden o ponen obstáculos para promocionar la educación pública que ellos mismos gestionan, y llega a la conclusión de que “si no se permite que las asociaciones de padres difundan la matriculación en los colegios públicos, da la impresión de que se pretende  favorecer a la educación privada pagada con dinero público”.

En este sentido, la federación de padres se pregunta si, de mantener esa decisión, la Junta de Castilla y León va a pedir a los centros educativos concertados que retiren su publicidad y pancartas de sus edificios, «porque si no lo hiciera daría la sensación de que la Administración tuviera dos varas de medir: una para prohibir a los centros públicos que se publiciten y otra para permitírselo a los centros privados».

La Federación de Ampas ha solicitado una respuesta por escrito con los motivos y la normativa legal en la que se ampara la Junta de Castilla y León y «por el momento sólo sabemos que la solicitud ha sido remitida a los servicios jurídicos de la Junta, por lo que o bien no existe tal normativa, o cuando menos es interpretable», asegura, «para no permitir poner un simple cartel que no atenta contra nada ni contra nadie, que solo pretende animar a las familias a que sus hijos reciban una buena educación pública».

Apoyo sindical

El sindicato CGT Salamanca expresó este miércoles su «total asombro y perplejidad» ante dicha decisión de ver cómo «la propia Administración como gestora de un servicio público fundamental como es la educación pone trabas a que los centros bajo su titularidad promocionen su función de proporcionar educación a la población».

Explica que los lazos naranjas y otras pancartas alusivas en las fachadas de los centros concertados «pidiendo el derecho a que entre tod@s paguemos sus privilegios están bien para esta dirección provincial, pero no así los carteles en los centros públicos indicando que la escuela pública es nuestra y de todas».

Afirma que la Consejería de Educación debería poner los medios necesarios para proporcionar a la sociedad una Educación Pública de calidad, «cuidando e invirtiendo en este servicio esencial, por ello debería de dar instrucciones claras a las distintas direcciones provinciales para que este tipo de hechos no se repita».

CGT Salamanca denuncia lo que considera «un agravio comparativo» y quiere mostrar su apoyo a la Fedampa. «Está claro que tenemos a la zorra cuidando el gallinero», concluye.

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