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Adiós al origen de Salamanca

Radical transformación del Cerro: otro de los muchos errores que se han cometido en esta ciudad debido a la obsesión del Ayuntamiento salmantino de urbanizar todo el territorio municipal, al precio que sea (en este caso un millón y medio de euros) y acabar con el primer asentamiento que tuvo la ciudad

El origen de Salamanca, hace unos 2700 años, se produjo en este lugar por la difícil accesibilidad, es decir, por la fácil defensa estratégica que suponía estar rodeado de paredes escarpadas por todos los lados menos por uno.

«Este aspecto es el que tendría que haber prevalecido en la conservación de la zona si lo que queremos es respetar los restos arqueológicos y su contexto. Pero el Gobierno municipal decidió todo lo contrario, convertir este espacio en una zona accesible cien por cien, urbanizada, es decir, que conllevará un coste de mantenimiento económico y de recursos: agua y energía eléctrica que antes no existía. Luego le pondrán todos los adjetivos de moda: sostenible, verde, biodiversidad, ecológico,… Lo llaman…., pero no lo es», denuncian desde la asociación Comité Antinuclear y Ecologista de Salamanca.

Las obras que se están llevando a cabo en el Cerro de San Vicente.  Fotos. Asociación Comité Antinuclear y Ecologista de Salamanca.
Las obras que se están llevando a cabo en el Cerro de San Vicente. Fotos. Asociación Comité Antinuclear y Ecologista de Salamanca.

Para la asociación este espacio es «vulgar, domesticado, semejante a tantos otros. Hemos, han destruido, un enclave singular, único, de indudable valor paisajístico ‘natural’, para convertirlo en un ramplón parque, en una zona aislada de la ciudad donde ninguna falta hacía. Que se convertirá, previsiblemente, en un buen resguardo para hacer botellón, como la Peña Celestina, al otro lado de la Vaguada», matizan.

Las obras que se están llevando a cabo en el Cerro de San Vicente.
Las obras que se están llevando a cabo en el Cerro de San Vicente. Fotos. Asociación Comité Antinuclear y Ecologista de Salamanca.

Ahí empezó todo

El Cerro de San Vicente fue ocupado en el siglo X con la fundación del convento de San Vicente, primera fundación monástica de la ciudad. En 1505  se fundó el colegio universitario de San Vicente, lo que supuso la ampliación y reforma del edificio conventual.

El periodo de esplendor del monasterio durante los siglos XVI y XVII hizo que las ampliaciones y reformas se sucedieran. Con la ocupación francesa el monasterio fue convertido en fortín en 1809, debido a su ubicación estratégica sobre el cauce del Tormes. Se derribaron edificios del entorno, con cuyos restos se construyeron defensas y baluartes. En la Batalla de Salamanca de 1812 el edificio resultó destruido.

A finales del siglo XIX, la zona comenzó a ser colonizada creándose un barrio humilde en cuya construcción se reutilizaron los restos del edificio conventual. En 1951 se construyó sobre el cerro el Colegio Mayor de Nuestra Señora de Guadalupe, que en 1970 paso a depender de la Universidad Pontificia.

El urbanismo histórico del cerro desapareció hasta que en 1997 se inició el proyecto de recuperación por el Ayuntamiento de Salamanca. En 2003 el colegio mayor fue derribado, trasladándose a las inmediaciones del Campus Unamuno, lo que facilitó el avance de los trabajos arqueológicos. Las campañas realizadas tras la demolición del colegio mayor han permitido ampliar los descubrimientos. Y ahora, esto.

Vistas desde el Cerro de San Vicente. Fotos. Asociación Comité Antinuclear y Ecologista de Salamanca.

 

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