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El cerro de San Vicente, destrozado

El proyecto del Ayuntamiento arrasa una zona histórica de la ciudad

El proyecto del Ayuntamiento en el Cerro de San Vicente ha dado la razón a quienes alertaban sobre su barbarismo. El espacio histórico de Salamanca ha sido arrasado. El Consistorio los históricos bancales de las laderas del Cerro de San Vicente en un céntrico parque que dará acceso al espacio arqueológico en el que se conservan los restos del primer asentamiento humano.

 

El Consistorio invertirá 1,4 millones de euros para convertir la zona más próxima al Cerro de San Vicente, desde la Vaguada de la Palma, en una gran área verde que «permitirá compatibilizar la función arqueológica de este espacio con la de parque urbano, espacio cultural y mirador de la ciudad; en definitiva, en un espacio vivo en el que convivan los trabajos arqueológicos, las visitas de salmantinos y turistas y en el que se potencie su dimensión sociocultural», indicaba el Ayuntamiento al presentar este polémico proyecto.

El proyecto incluye la creación en el interior del cerro de una pequeña plaza desde la que se accederá a través de unos senderos en rampa (hay pendientes vertiginosas) que se construirán sobre los bancales de la ladera, «con áreas estanciales para disfrutar de las vistas y del descanso con la finalidad de comunicar con la plataforma superior», señala el Consistorio.

A lo largo de estos senderos peatonales se colocarán bancos y se plantarán nuevos árboles frutales. Asimismo, se señalizarán con cartelería informativa los hitos más significativos del parque, se iluminará el paisaje y se integrarán los restos arqueológicos existentes en el mismo. Total, que este espacio arrasará un espacio histórico para Salamanca, donde se produjo el primer asentamiento humano.

Desde su presentación, se alzaron voces alertando sobre el impacto de este proyecto, como el Comité Antinuclear de Salamanca, que alertó de que se trata de «una intervención muy desafortunada que dañará el perfil y el aspecto del teso, que por su relieve abrupto explica la ubicación del primer asentamiento de la ciudad hace 2700 años. Por lo tanto, los restos arqueológicos, de gran valor, quedarán descontextualizados y perderán una parte importante de su interés al trazar nuevos caminos que hagan accesible un lugar que se caracteriza por ser inaccesible en casi todo su perímetro modificando gravemente el perfil del cerro».

Pero la cuestión más alarmante, sin duda, es que se contemple la construcción de un equipamiento complementario o centro socio-cultural en la zona superior de la ladera. «Se trata de una ocurrencia innecesaria y costosa puesto que ya se dispone de las bodegas del convento como espacios habilitados para ese uso, las cuales jamás han sido utilizadas. La Asociación valora la intervención y su diseño como muy desafortunada, inasumible desde el punto de vista patrimonial, de muy dudosa viabilidad y absolutamente prescindible si el proyecto quiere presentarse como respetuoso con el paisaje y con la historia», según denunció la Asociación ‘Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio’.

Cerro de San Vicente, Salamanca.
Cerro de San Vicente, Salamanca, antes.

El Cerro de San Vicente fue ocupado en el siglo X con la fundación del convento de San Vicente, primera fundación monástica de la ciudad. En 1505  se fundó el colegio universitario de San Vicente, lo que supuso la ampliación y reforma del edificio conventual. El periodo de esplendor del monasterio durante los siglos XVI y XVII hizo que las ampliaciones y reformas se sucedieran. Con la ocupación francesa el monasterio fue convertido en fortín en 1809, debido a su ubicación estratégica sobre el cauce del Tormes. Se derribaron edificios del entorno, con cuyos restos se construyeron defensas y baluartes. En la Batalla de Salamanca de 1812 el edificio resultó destruido. A finales del siglo XIX, la zona comenzó a ser colonizada creándose un barrio humilde en cuya construcción se reutilizaron los restos del edificio conventual. En 1951 se construyó sobre el cerro el Colegio Mayor de Nuestra Señora de Guadalupe, que en 1970 paso a depender de la Universidad Pontificia. El urbanismo histórico del cerro desapareció hasta que en 1997 se inició el proyecto de recuperación por el Ayuntamiento de Salamanca. En 2003 el colegio mayor fue derribado, trasladándose a las inmediaciones del Campus Unamuno, lo que facilitó el avance de los trabajos arqueológicos. Las campañas realizadas tras la demolición del colegio mayor han permitido ampliar los descubrimientos. Y ahora, esto.

 

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5 comentarios

  1. cemtento, hay que echar cemento a todo lo largo y ancho de la ciudad.
    Urbanizar todo lo urbanizable, que ahí está el negocio.

  2. Desde 1993 a 1996 la Escuela Taller San Vicente realizó un duro trabajo en el Cerro. Parece que nadie lo recuerda. Seguro que hay intereses creados que mueven al Ayuntamiento a producir semejante horror de proyecto. En lugar de aprovechar lo q tenemos, lo estropeamos…. Así no hay forma. Aprovechen las bodegas que son una maravilla por favor.

  3. Toda nueva superficie urbanizada conlleva un consumo de agua, energía y otros recursos por lo tanto no es sostenible. A veces no hay alternativa, pero no es el caso del Cerro de San Vicente. Se podría haber hecho una simple intervención paisajística para que no pareciera un solar abandonado, eliminar los escombros visibles y las basuras urbanas, segar un poco la hierba, arreglar el muro perimetral y poco más. Pero claro, eso está muy lejos de un coste de 1,4 millones.

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