Cosas de la vida

Los cocodrilos salmantinos ‘emparentados’ con los brasileños

La investigación en paleontología de vertebrados pretende describir la historia de la vida sobre la tierra. Esta es una parte de la historia que no conocemos bien y por lo tanto, la tesis de Caio Geroto, estudiante de Sao Paulo aportará una explicación que permitirá entender mejor este momento histórico

Los cocodrilos de la Sala de las Tortugas son conocidos en todo el mundo, a nivel de especialistas, se entiende, -y se puede visitar siempre que se solicite-. Y Caio Geroto, estudiante de la Universidad del Estado de Sao Paulo (UNESP), está realizando una tesis doctoral sobre la relación de parentesco que existe entre las 26 especies de cocodrilos encontradas hasta la fecha en América del Sur y el Iberosuchus, cocodrilo que vivió en la Península Ibérica y transitó por lo que ahora es Salamanca, entre otros lugares.

Emiliano Jiménez, fundador de la Sala de las Tortugas ubicada en la facultad de Ciencias, y Caio Geroto, estudiante brasileño que realiza su tesis sobre los cocodrilos.

El doctorando se interesó por los ejemplares de Salamanca al leer un artículo publicado en una revista técnica firmado por F. Ortega, A. Buscaloni y Z. Gasaparini, en 1996, donde se estudian los ejemplares estos cocodrilos. “Siempre se deja que otros investigadores revisen directamente el material que se ha publicado (incluso como una forma de que confirmen la información). Esta es una de las obligaciones que se adquieren al publicar y yo fui, porque Emiliano –Jiménez- me pidió”, explica Francisco Ortega, investigador y autor del artículo en el que se documentó el doctorando.

La tesis está conduciendo a Caio Geroto a encontrar semejanzas entre el Iberosuchus –que vivió hace 38 millones de años, en lo que ahora es Salamanca, y el Baurosuchus que anduvo por Brasil hace 80 millones de años-. “Una de las similitudes más llamativas es que los dientes no son como los de los cocodrilos modernos, sino como los de los dinosaurios carnívoros: afilados y con dientes de sierra por delante y por detrás. Además, comparte un aspecto general del cráneo, muy vertical, en vez de los cráneos aplastados de las formas modernas, y de las patas, más propias de un corredor que de una forma semiacuática”, explica Ortega.

Así era el Iberosuchus.
Así era el Iberosuchus.
Baurusuchus brasileño.

 

 

 

 

 

El Iberosuchus, el cocodrilo corredor, no es privativo de Portugal y de Zamora y Salamanca, como en un principio se pensó. Lo hay en Cataluña y en el sur de Francia. Y probablemente estos predadores o carroñeros terrestres también se extendieron más en el Eoceno. “Estos cocodrilos se les ha agrupado como Zifodontos y se conocen algunos en el Eoceno de la Patagonia, donde se encontraron, a finales del siglo XIX, dientes que fueron determinados erróneamente como de dinosaurios. Este error motivó la leyenda de que en América del Sur los dinosaurios podían haber sobrepasado el Cretácico, origen de ‘El Mundo perdido’”, puntualiza Emiliano Jiménez, fundador de la Sala de las Tortugas.

Las piezas que está investigando para su tesis doctoral el estudiante carioca.

Lo más curioso, es que estos animales sobrevivieron a los dinosaurios de los que fueron coetáneos. Ortega, especialista en dinosaurios, explica que aunque los cocodrilos se originan al mismo tiempo que los dinosaurios hace 230 millones de años, los cocodrilos que estudia Caio Geroto son de hace 70-80 millones de años y por lo tanto, convivieron con los dinosaurios. Algunos grupos de cocodrilos sobrevivieron a la crisis que acabó con los dinosaurios. Uno de los grupos es el que ha llegado a la actualidad, pero otro es el de Iberosuchus, que sobrevive en distintos lugares del mundo hasta desaparecer completamente. De Europa desaparecen hace mas o menos 40-45 millones de años. “La verdad es que son carnívoros cuadrúpedos, ésta es una condición que no se da entre los dinsoaurios, pero no está claro porque sobreviven. El caso es que, como ocurre con algunos lagartos, consiguieron aguantar las condiciones que acabaron con los dinosaurios”, aclara Ortega.

Además de la Sala de las Tortugas,ha visitado el museo de Historia Natural de Lisboa y durante este mes de octubre, estará en el Varsovia, el de Londres y el de Bruselas.

 

 


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Un comentario

  1. Muy bien. Pero que muy bien. ¡Que se entere la gente de lo «otro» que tuvimos y tenemos en Salamanca!. Y que se entere también de que es esto de algunos fósiles somos potencia.

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