El director general de Patrimonio Natural de la Junta, José Ángel Arranz, acompañado por Enrique Rey y Ángel Sánchez, técnicos del operativo. (Ical)El director general insistió en que la Junta va incorporando medios a medida que evalúa la situación y entiende que es necesario su activación. De hecho, indicó que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) tampoco tenía el 15 de junio medios aéreos en Castilla y León, sino que unos llegaron el 16 y el resto lo harán el 1 de julio. “No tenemos helicópteros todo el año”, dijo, como ninguna administración, sino que se utilizan periodos de “llamamiento”.Insistió en que la primera noche, la del 15 de junio, se efectuó un ataque “contundente” con un operativo de 100 personas, “fundamentalmente” de la Junta, tanto de Zamora, como de León, Salamanca y Valladolid, a las que se unieron una BRIF del Ministerio del Puerto del Pico (Ávila) y a las cuatro de la mañana, los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), algo que consideró “positivo” ya que destacó su activación fue de las “más rápidas” ante la previsión de que no iban a ser capaces de sofocarlo.También, José Ángel Arranz negó que en algún momento hubiera desplegados más medios de Castilla-La Mancha que de Castilla y León, como se asegura desde el PSOE, y defendió la colaboración entre comunidades, que en algunos casos intervienen en otros territorios con un “despacho automático”.De esta forma, el viernes 18 de junio señaló que el operativo sumó 415 operarios, de los que 202 eran de Castilla y León y, de ellos, 75 de Zamora. En esa jornada, apuntó el despliegue de Castilla-La Mancha fue de 38 personas; de ocho de Extremadura, y de 26 de Galicia, a los que se unen los de Cantabria y un helicóptero de Madrid. Además, añadió 26 efectivos de la UME y los medios del Ministerio.La Junta dice que el incendio habría sido el mismo con más medios
Dice que falló la previsión sobre los vientos y ve un éxito que solo arrasara 31.000 hectáreas porque lo hicieron muy bien
La Junta de Castilla y León sostiene en sus conclusiones preliminares que el resultado del incendio de la Sierra de la Culebra (Zamora) hubiera sido “similar” o “muy parecido” con más medios desplegados en la zona, dadas las características del fuego, que fue “convectivo”, y las condiciones climáticas, que hicieron que estuviera el 50 por ciento del tiempo fuera de capacidad de extinción, lo que obligó a priorizar la defensa de las poblaciones.Ical.- En su primera informe, el Gobierno autonómico estima que falló la previsión sobre los vientos, que alcanzaron velocidades de 70 kilómetros por hora y con direcciones cambiantes, a lo que se añadieron tormentas secas, a pesar de que se anunciaban precipitaciones en esta parte de la provincia de Zamora. Precisamente, fue el aparto eléctrico el que originó el incendio, que comenzó sobre las 19.48 horas del miércoles, 15 de junio, y no se dio por estabilizado, hasta el domingo, 19 de junio.El director general de Patrimonio Natural y Política Forestal, José Ángel Arranz, acompañado por técnicos del operativo, informó este jueves sobre la evolución y el comportamiento del fuego en el incendio, el más grave en la historia de Castilla y León. En su intervención, los responsables de luchar contra este incendio, subrayaron que se ha conseguido que este incendio quede en 30.000 hectáreas, puesto que afectó a una masa continua más de 70.000 hectáreas que unidas a la de Portugal, supera las 100.000, si bien se quedó lejos del país vecino.“Con más medios nuestra impresión es que el resultado hubiera sido similar o muy parecido”, afirmó José Ángel Arranz, que insistió en que fue un incendio en el que no se podía actuar en muchos momentos. “No hubiera habido un resultado diferente si hubiéramos estado con todo el operativo desplegado”, apostilló el director general en una larga comparecencia en la que denunció que se esté “intoxicando” con la declaración de peligro alto, pero recalcó que esto “no tiene una relación directa con la activación de medios”.Al respecto, Arranz señaló que las declaraciones de riesgo medio, el actual, o alto, que se activará, previsiblemente, en julio, conlleva una serie de restricciones de actividades, agrarias o de ocio, como las barbacoas. En unos casos, indicó, se han suspendido, pero en otros se permiten porque “mantiene la actividad económica” en el medio rural y no es necesario limitarlas”.Además, apuntó que en otoño se prevé el rebrote del pasto en la Sierra, por lo que hasta entonces la Junta tendrá que aportar alimento y agua a la fauna salvaje, así como a los 32 ganaderos, a los que garantizó una atención casi “personalizada”. Por ello, confió en que tras el verano, regresen los “ungulados” y con ellos, el lobo, a una de las zonas que era una de las mayores reservas de esta especie.
El director general de Patrimonio Natural de la Junta, José Ángel Arranz, acompañado por Enrique Rey y Ángel Sánchez, técnicos del operativo. (Ical)El director general insistió en que la Junta va incorporando medios a medida que evalúa la situación y entiende que es necesario su activación. De hecho, indicó que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) tampoco tenía el 15 de junio medios aéreos en Castilla y León, sino que unos llegaron el 16 y el resto lo harán el 1 de julio. “No tenemos helicópteros todo el año”, dijo, como ninguna administración, sino que se utilizan periodos de “llamamiento”.Insistió en que la primera noche, la del 15 de junio, se efectuó un ataque “contundente” con un operativo de 100 personas, “fundamentalmente” de la Junta, tanto de Zamora, como de León, Salamanca y Valladolid, a las que se unieron una BRIF del Ministerio del Puerto del Pico (Ávila) y a las cuatro de la mañana, los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), algo que consideró “positivo” ya que destacó su activación fue de las “más rápidas” ante la previsión de que no iban a ser capaces de sofocarlo.También, José Ángel Arranz negó que en algún momento hubiera desplegados más medios de Castilla-La Mancha que de Castilla y León, como se asegura desde el PSOE, y defendió la colaboración entre comunidades, que en algunos casos intervienen en otros territorios con un “despacho automático”.De esta forma, el viernes 18 de junio señaló que el operativo sumó 415 operarios, de los que 202 eran de Castilla y León y, de ellos, 75 de Zamora. En esa jornada, apuntó el despliegue de Castilla-La Mancha fue de 38 personas; de ocho de Extremadura, y de 26 de Galicia, a los que se unen los de Cantabria y un helicóptero de Madrid. Además, añadió 26 efectivos de la UME y los medios del Ministerio.
El director general de Patrimonio Natural de la Junta, José Ángel Arranz, acompañado por Enrique Rey y Ángel Sánchez, técnicos del operativo. (Ical)El director general insistió en que la Junta va incorporando medios a medida que evalúa la situación y entiende que es necesario su activación. De hecho, indicó que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) tampoco tenía el 15 de junio medios aéreos en Castilla y León, sino que unos llegaron el 16 y el resto lo harán el 1 de julio. “No tenemos helicópteros todo el año”, dijo, como ninguna administración, sino que se utilizan periodos de “llamamiento”.Insistió en que la primera noche, la del 15 de junio, se efectuó un ataque “contundente” con un operativo de 100 personas, “fundamentalmente” de la Junta, tanto de Zamora, como de León, Salamanca y Valladolid, a las que se unieron una BRIF del Ministerio del Puerto del Pico (Ávila) y a las cuatro de la mañana, los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), algo que consideró “positivo” ya que destacó su activación fue de las “más rápidas” ante la previsión de que no iban a ser capaces de sofocarlo.También, José Ángel Arranz negó que en algún momento hubiera desplegados más medios de Castilla-La Mancha que de Castilla y León, como se asegura desde el PSOE, y defendió la colaboración entre comunidades, que en algunos casos intervienen en otros territorios con un “despacho automático”.De esta forma, el viernes 18 de junio señaló que el operativo sumó 415 operarios, de los que 202 eran de Castilla y León y, de ellos, 75 de Zamora. En esa jornada, apuntó el despliegue de Castilla-La Mancha fue de 38 personas; de ocho de Extremadura, y de 26 de Galicia, a los que se unen los de Cantabria y un helicóptero de Madrid. Además, añadió 26 efectivos de la UME y los medios del Ministerio.