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El inhóspito hospital de Salamanca

Las personas con movilidad reducida encuentran ‘trampas’ a cada paso, no está diseñado con el principio de accesibilidad universal

El nuevo hospital de Salamanca es inhóspito para las personas con movilidad reducida, que van en silla de ruedas o simplemente con un carrito de bebé. Eso no significa que para las personas que pueden caminar sin dificultad esas cuestas pronunciadas de decenas de metros sean llevaderas.

Hay una parada de autobús al lado de la puerta principal, transporte que puede utilizar una persona que va a rehabilitación. Probablemente, se encontrará que el autobús lo deja en la vía, porque habrá vehículos aparcados, al no tener todavía el aparcamiento construido, tendrá que subir un buen bordillo, bajar una cuesta pronunciada o un gran tramo de escaleras.

Si en lugar de ir a rehabilitación acude al hospital y lo hace por la puerta principal, tiene que saber que son giratorias, porque las puertas laterales son de emergencia.

Una cuesta pronunciada antes de llegar a la entrada principal del hospital de Salamanca.

“Las personas que vienen a rehabilitación se encuentran con este problema todos los días. Tienen que bajar o subir una cuesta pronunciada o escaleras. Si vienen en autobús, lo más normal es que haya vehículos aparcados en la parada, no porque sean insolidarios los conductores, es porque no hay parking para dejar el coche y si traes a un paciente al hospital, tendrás que aparcar en algún sitio”, explica Ángel Hernández, secretario del sindicato Sambucyl.

Sin salir de la zona de rehabilitación, hay un aparcamiento para ambulancias, pero no hay espacio suficiente para que puedan subir y bajar con comodidad los pacientes que requieren de un transporte sanitario. “Parece que era más importante hacer una isleta de adorno y hormigón, en lugar de poner aparcamiento de ambulancias”, puntualiza Ángel Hernández el secretario de Sambucyl.

Las puertas giratorias en la entrada principal del hospital de Salamanca.

Hernández tira de refranero popular al recordar que en Salamanca tenemos nueve meses de invierno y tres de infierno. “No hay marquesina. Proyectarla cuando se construyó el hospital, no había supuesto coste. ¿Cuál sería el precio de hacerla ahora? Seguro que alto. No es solo por la lluvia, también por el hielo o el calor en verano. Una marquesina no habría costado nada”.

El secretario de Sambucyl apunta que los hospitales tenían que estar diseñado bajo “el principio de accesibilidad universal. Es decir, que todo el mundo pudiera entrar por todas las puertas y de igual manera, porque si no es así, estamos discriminando. Si me muevo bien, puedo entrar por esa puerta, pero si tengo dificultad, tengo que buscarme la vida”.

El hospital de Salamanca debe de estar diseñado bajo la premisa de utilización para 50 años, como los otros y, “¿ya estamos hablando de cosas que están mal sin haberse inaugurado?”, se pregunta Hernández.

¿Qué problemas están viendo debido a la poca planificación en la construcción del hospital?
La política tendría que servir para mejorar el día a día de las personas y solucionarle los problemas. No para generar unos nuevos, porque entonces la población busca soluciones alternativas. Si tienes un problema de movilidad y has visto todas estas dificultadas, el paciente hace un uso excesivo del transporte sanitario, que le lleva y lo trae porque no puede venir por su cuenta. No puedo venir en autobús, no puedo venir en mi coche particular, porque no hay aparcamiento, que lo habrá, pero es que no puedo dejar a esa persona que traigo al hospital e irme. Lo mismo ocurre si vengo a buscar a una persona, no hay un sitio donde aparcar el coche. Por eso, vemos a los coches estacionados en la parada de autobús.

¿Qué ocurre si donde se va es a urgencias?
Lo mismo. Si uno de los padres viene con su hijo a urgencias pediátricas, no tiene donde dejar el coche. O bien está con su hijo o se va a aparcar, porque el aparcamiento de Urgencias es de diez minutos. Te pueden multar. Los niños no pueden quedar solos en Urgencias, cualquier prueba que se le haga, tiene que tener el consentimiento de los padres. No es ético dejar a un niño solo en Urgencias.

Las ambulancias aparcadas sin espacio, ni marquesina para bajar a los pacientes.

Ahora no hay aparcamiento en el hospital. ¿Dónde habría que dejar el coche?
Lo más cercano y gratuito es Huerta Otea o del otro lado del río en Salas Bajas. Esto es una derivada más que me supone un problema y los políticos no me han sabido resolver. No tenemos aparcamiento y el poco que hay es por minutos.

¿Qué se hace?
Llamar al 1-1-2 Emergencias y venirme en ambulancia. Uso excesivo de unos recursos que son escasos. ¿Por qué? Porque los políticos no han solucionado los problemas del día a día de las personas.

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