fbpx
Local

Salamanca proclama la Paz

El periodista salmantino, Alberto López Herrero, portavoz del departamento de Comunicación de Misiones Salesianas, fue el proclamador de este año

El acto de la Proclama por la Paz, que tuvo lugar el pasado domingo en el Monasterio de la Purísima Concepción, se ha convertido en una de las convocatorias más interesantes que la Hermandad Franciscana del Stmo. Cristo de la Humildad realiza a lo largo del año.

El periodista y hermano de esta agrupación franciscana seglar, Alberto López Herrero, ha sido el protagonista de un acto emotivo y conmovedor, por el análisis humanista que, acompañando vivencias personales en las zonas más conflictivas del planeta como miembro de las misiones salesianas, conectaron con un público sorprendido ante los duros testimonios del periodista. Los signos de esperanza que López Herrero remarcó, brotan del trabajo de los sacerdotes salesianos que, diseminados por todo el mundo, viven para entregarse a los jóvenes que ven en ellos la única tabla de salvación sobre los inadmisibles mares de la injusticia.

Alberto López Herrero, después de recorrer algunos países de Hispanoamérica junto los misioneros salesianos, llega a un destino crucial, África. Sierra Leona le muestra a corazón abierto la tragedia humana en la que millones de seres humanos mueren por la durísima y temerosa pandemia del ébola, que deja secuelas humanas indescriptibles por todo el país.

África le inyecta el virus del amor fraternal que lo atrapa y por ello regresa en nuevos reencuentros para conocer y sentir como suyas a las niñas prostitutas y a los menores que tan injustamente pueblan las cárceles más abominables del mundo. Y viaja a Sudán del Sur y a Angola, para vivir y conmover nuestro corazón con el problema de los refugiados.

Más tarde, López Herrero comprueba los desastres de la guerra en Siria y nos muestra su abatimiento entre las ruinas de Alepo. Y después Ucrania y Ahora la República Dominicana y mañana, seguro que mañana, el periodista salmantino andará por el mundo donde existan rasgos de dolor humano.

El acto se complementó con dos extraordinarias intervenciones poéticas por parte de Asunción Escribano y Elena Díaz Santana. José Fernando Santos, sustituyó como rapsoda a José María Sánchez Terrones, quien no pudo estar presente en el acto por problemas de última hora.

Las hermanas clarisas, franciscas descalzas fueron las encargadas de la parte musical que acompaña el acto.

Noticias relacionadas

Deja una respuesta

Botón volver arriba