La Plaza de Colón ha acogido este viernes una concentración de repulsa por la grave agresión física sufrida por el letrado Fausto Suárez en su despacho de Oviedo. Aunque la asistencia en Salamanca ha sido discreta -con apenas una decena de profesionales-, el colectivo ha hecho suyo el manifiesto nacional que califica este ataque como un atentado directo contra el ejercicio de sus funciones profesionales y la integridad de todo el sector.
Una función pública bajo mínimos
La portavoz de la concentración en la ciudad ha recordado que su labor no es solo un trabajo, sino una función pública esencial amparada por el artículo 24 de la Constitución Española. Los abogados salmantinos han subrayado que garantizan la defensa de los colectivos más vulnerables, una tarea que se ve amenazada por un «deterioro progresivo» de sus condiciones de seguridad.
Las reivindicaciones clave del manifiesto:
- Seguridad profesional: Exigen medidas inmediatas para frenar la indefensión en los juzgados y despachos.
- Derechos sociales y laborales: Denuncian la «carencia absoluta» de reconocimiento institucional y derechos básicos para quienes prestan el servicio.
- Respuesta institucional: Reclaman una postura contundente frente a lo que consideran un ataque frontal a la igualdad ante la ley. «La agresión a un compañero es la cara más amarga de la falta de reconocimiento que sufrimos. No pedimos privilegios, pedimos poder trabajar con dignidad y sin miedo», señalaba la representación salmantina en sintonía con la convocatoria nacional.
Solidaridad y denuncia
El acto ha concluido con un mensaje de apoyo al compañero agredido en Oviedo y un llamamiento a la sociedad civil para que se una a una reclamación que, según la Plataforma, afecta a toda la ciudadanía: sin abogados protegidos, no hay justicia real para nadie.
















