CCOO y UGT hicieron este miércoles un llamamiento a la ciudadanía para que se movilice y salga a la calle este viernes, 1º de Mayo, bajo el lema ‘Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia’, con el que se busca reafirmar su “compromiso con la paz y la justicia social” y hacer frente a las opciones políticas más que “cuestionan derechos fundamentales”, señalaron.
Ical.- “Frente a quienes pretenden dividirnos, enfrentarnos y levantar trincheras, el movimiento sindical responde con más derechos, más cohesión social y más democracia”, trasladaron los dos principales sindicatos de clase en unidad de acción durante una rueda de prensa para anunciar las líneas reivindicativas de la jornada.
Se lanzará un mensaje unánime contrario a la guerra y los conflictos armados en el mundo y se pondrán encima de la mesa diversos retos estructurales, como la emergencia climática y la necesidad de contar con un Pacto de Estado; lograr una política de ordenación territorial frente a los desequilibrios en la Comunidad; o la mejora de lo servicios públicos, con incidencia en las condiciones laborales en ámbitos como la Sanidad o la Educación.
No obstante, la secretaria general de CCOOCyL, Ana Fernández de los Muros, incidió en el reto demográfico y la despoblación, donde destacó la importancia de la regularización extraordinaria de personas migrantes. Apuntó que el 12 por ciento de la población de Comunidad son personas inmigrantes, cuya media de edad es de 43 años, los cuales “quieren quedarse”, aseguró, por lo que “se les debería escuchar”. “Apoyamos desde ambas organizaciones la regularización como herramienta para acabar con la explotación laboral”, dijo. Además, profundizó en el ámbito de la vivienda y la necesidad de “impulsar políticas” en la materia para “frenar la especulación”.
Negociación colectiva
Por su parte, el secretario general de UGTCyL, Óscar Lobo, destacó la importancia de “fortalecer” la negociación colectiva con el fin de “seguir elevando los salarios, reducir la jornada laboral y distribuir de manera justa los incrementos de márgenes y beneficios obtenidos por la inmensa mayoría de las empresas”.
Criticó que en Castilla y León existen “100 convenios colectivos de sector por negociar que afecta a 190.000 personas trabajadoras”, además de asegurar que los salarios en la Comunidad son un “diez por ciento” inferiores a la media nacional, a lo que añadió que se trabajan “dos jornadas más anuales”, mientras que los salarios “aumentan menos que en el Estado”.
Lobo dejó claro que la mejora de la productividad y los “grandes beneficios empresariales debe traducirse en mejores salarios, menos tiempo de trabajo y más derechos y, no en mayor precariedad”. “Exigimos a la patronal a que deje de criminalizar a las personas trabajadoras y cumpla estrictamente con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y vuelva la mesa de negociación para actualizarla con los nuevos retos laborales”.


















