La Asociación de Hostelería Charra, integrada en CEOE-CEPYME Salamanca, denuncia que le impidieron acceder a la reunión prevista de la mesa negociadora del convenio de Hostelería organizada este jueves 30 de abril, pese a haber solicitado formalmente su participación el día anterior mediante escrito registrado ante sindicatos y parte empresarial.
Hostelería Charra subraya que no se trata de un hecho aislado. “Desde el inicio del proceso, las reuniones se han venido desarrollando sin comunicación formal de convocatorias ni traslado de información, pese a haber manifestado reiteradamente su voluntad de participar. En esta ocasión, el conocimiento de la reunión se produjo de manera casual, lo que permitió anticiparse, presentar un requerimiento formal y comparecer físicamente en el lugar de celebración”, explica Fernando Castillo, presidente de la asociación Hostelería Charra.
Castillo Rodríguez traslada una reflexión tras los hechos ocurridos la pasada semana en el proceso de negociación del convenio de Hostelería de Salamanca. “La negociación de un convenio colectivo no es un asunto interno entre organizaciones. Es un proceso que afecta a todo el sector, y por tanto debe ser abierto, transparente y representativo. Cuando eso no ocurre, el problema deja de ser de una asociación y pasa a ser de todo el sector”.
En este contexto, la Asociación de Hostelería Charra solicitó formalmente su participación en la mesa negociadora, tanto ante las organizaciones sindicales como ante la otra asociación empresarial.
Cronica de una exclusión
El jueves 30 de abrir a la hora prevista para la reunión, 09:30 horas, el presidente de Hostelería Charra se personó en el lugar donde se estaba celebrando. En el acceso al lugar de la reunión, se le impidió la entrada, encontrándose con dos trabajadores de la asociación de Empresarios Hostelería Salamanca junto con su presidente, Jorge Moro Corredera, quienes le trasladaron que no podía acceder alegando que la reunión se celebraba en un local privado.
Ante esta situación, Fernando Castillo señaló que iba a la negociación de un convenio colectivo. «Y, que yo sepa, los convenios colectivos no se celebran en locales privados con porteros en la puerta”.
Pese a haber realizado la solicitud formal previa, no se le permitió la entrada ni se facilitó ninguna resolución escrita que justificara dicha exclusión. Para la Asociación Hostelería Charra, este tipo de prácticas no pueden formar parte de un proceso de negociación colectiva, que debe desarrollarse con transparencia, información clara y participación real de todas las partes.
Ante la negativa de acceso, Fernando Castillo, presidente de Hostelería Charra, intentó entregar un escrito para que constara en el acta de la mesa negociadora, reflejando su comparecencia y las incidencias observadas. “Los técnicos me dijeron que no se iba a recoger el escrito, ni a leerlo, ni a incorporarlo al acta de la mesa», explica.
Desde Hostelería Charra consideran que negar la recepción de un documento dirigido a la mesa impide la trazabilidad del proceso y limita la posibilidad de dejar constancia formal de incidencias, «algo que no debería admitirse en un proceso de estas características», matiza Castillo.
Durante la situación, se constató que la reunión se estaba desarrollando en un entorno privado, sin garantizar la participación de todas las partes que habían solicitado formalmente intervenir. Asimismo, el presidente de Hostelería Charra observó la ausencia de intervención por parte de las organizaciones sindicales presentes, como UGT y Comisiones Obreras, «pese a tener conocimiento previo de la voluntad de la asociación a la que represento de participar en el proceso. Resulta especialmente preocupante que un proceso de negociación colectiva pueda desarrollarse sin la transparencia, la información suficiente y la pluralidad necesarias, y en condiciones que limitan el acceso efectivo a la mesa», matiza.
La Asociación de Hostelería Charra quiere subraya que su presencia en la mesa no responde únicamente a una cuestión de pluralidad, sino de representatividad real dentro del sector. Está integrada en Ceoe Cepyme Salamanca y agrupa a un número significativo de empresas hosteleras de la ciudad y de la provincia, representando a una parte muy relevante del tejido empresarial. “Nosotros representamos a muchos empresarios que tienen derecho a que su voz esté presente en la negociación de su propio convenio”, señala el presidente.
En este sentido, la Asociación considera que su nivel de representatividad es equiparable al de la otra organización empresarial presente en el proceso, siendo en la práctica las dos entidades que concentran la representación del sector. Por ello, excluir a una de ellas supone dejar fuera a una parte sustancial de la hostelería salmantina, limitando la participación real en la negociación. “Nosotros no venimos a confrontar, venimos a trabajar por el sector”, apunta Fernando Castillo Rodríguez.
Además, analiza que la exclusión de una parte de la hostelería de Salamanca no perjudica a una asociación concreta, «sino al conjunto del sector, que merece estar representado en las decisiones que afectan a su futuro. La Asociación de Hostelería Charra seguirá defendiendo los intereses de toda la hostelería salmantina con responsabilidad, firmeza y diálogo, llegando hasta donde sea necesario para garantizar una representación real y efectiva”, concluye Fernando Castillo, presidente de Hostelería Charra.






















